Pocas cosas más ricas que unas patatas fritas recién hechas, crujientes por fuera, cremosas en su interior… Simple y, al mismo tiempo, delicioso. Ahora bien, se trata de una preparación de la que no conviene abusar, dado que la fritura lleva consigo un alto aporte calórico.
En los últimos años se ha popularizado el cocinado de las patatas en airfryer para cocinarlas sin tanta grasa. Una buena alternativa, que el chef Jordi Cruz mejora aún más, sirviéndose no solo de la freidora de aire, sino también del microondas.
Así nos lo cuenta en una de sus publicaciones de Instagram (como ssabéis,el prestigioso chef acostumbra a regalar a sus seguidores de redes estupendas recetas y trucos de cocina). “Es la mejor receta de patatas fritas casi sin aceite”, arranca Cruz el vídeo donde muestra el paso a paso para prepararlas.
RECETAS DE PATATAS CASI SIN ACEITE, SEGÚN JORDI CRUZ
Lo primero pasa por elegir una buena patata para freír, como la Agria, la Kennebec… El cocinero las pela, las corta en bastones. “Vamos a tenerlos un ratito en agua fría para quitarles el almidón”, apunta Jordi. A continuación, pasa los bastones de patata a un recipiente con papel de cocina para que absorba el exceso de agua.
Una vez bien escurridas, retira el papel y vierte sobre ellas un hilo de aceite. “Lo justo para que se embadurnen”. Ayudándote de las manos, mueves las patatas para que todas se impregnen ligeramente del aceite y quede repartido. Envuelve bien el recipiente con papel film, de forma que quede bien cerrado, y lo mete al microondas durante 6 minutos a una potencia de 800 W.
Pasado ese tiempo, saca las patatas y hace un pequeño corte en el film. “Mucho cuidado de no quemaros, porque el vapor sale muy caliente”, previene el juez de MasterChef.
Una vez retirado el film, Cruz vierte las patatas (que ya están blanditas, semicocidas) en la bandeja de la airfryer. Las cocina durante 15 minutos a una temperatura de 185 º.
Más o menos a mitad de cocción, saca la bandeja, la ‘menea’ para que las patatas se repartan bien y queden uniformes y continúa su cocinado.
Para terminar y conseguir ese punto dorado tan característico de las patatas fritas, el chef termina subiendo la temperatura a 200º y cocinando así las patatas durante 5 minutos más.
Por último, las saca, les echa sal, mezcla ligeramente y las vierte ya sobre el plato. “Con un hilo de aceite de nada te quedan unas patatas que tenéis que probar porque son un diez”, asegura el cocinero.
CONSEJOS PARA UNAS PATATAS FRITAS IRRESISTIBLES
Si eres más del método clásico, esto es, hacer las patatas fritas en aceite, aprovechamos para recordar algunos tips básicos porque, aunque es una técnica sencilla, también requiere sus pautas para conseguir un buen resultado:
- Elige una patata adecuada. Las mejores para freír suelen ser variedades harinosas o semiharinosas, porque quedan crujientes por fuera y tiernas por dentro. Evita las muy nuevas o con demasiada agua.
- Corta las patatas del mismo tamaño. Así todas se cocinan al mismo ritmo y evitas que unas se quemen mientras otras quedan blandas.
- Lávalas después de cortarlas. Quitar parte del almidón, como nos ha mostrado Jordi en su receta, ayuda a que no se peguen entre sí y favorece un acabado más crujiente.
- Sécalas muy bien antes de freír. El agua es enemiga del aceite caliente. Si entran húmedas, salpican y se ablandan.
- Usa un buen aceite. El de oliva suave o el de girasol alto oleico funcionan muy bien porque soportan altas temperaturas sin degradarse rápido.
- Controla la temperatura del aceite. Para una fritura normal, el aceite debe estar entre 170 °C y 180 °C.
- Prueba la técnica de la doble fritura. Muchos cocineros hacen una primera cocción suave, a 140–150 °C durante 5–7 minutos, para cocinar la patata por dentro sin que coja apenas color. Después, se dejan reposar unos minutos y se les da una segunda fritura más fuerte, a 180–190 °C durante 1–3 minutos, hasta que queden doradas y crujientes por fuera.
- No llenes demasiado la sartén o freidora. Freír en tandas mantiene la temperatura estable y evita que las patatas se cuezan en lugar de freírse.
- Escúrrelas bien al sacarlas. Usa rejilla o papel absorbente para eliminar el exceso de aceite sin que se reblandezcan.
- Añade la sal al final. Así se reparte mejor y no hace que pierdan textura durante la fritura.
- Sírvelas recién hechas. Las patatas fritas pierden mucho crujiente con el paso de los minutos, así que es mejor comerlas enseguida.








