La combinación de la pasta de lasaña, la calabaza cremosa y el queso fundido crea una textura suave y un sabor delicioso, a los que se une el toque crujiente de las pipas y el aroma del tomillo, aunque puedes elegir tus hierbas y especias favoritas para darle tu toque personal a este plato. Es una receta que gustará a niños y a mayores, cuya mayor elaboración es preparar la bechamel casera. Y desde el punto de vista de la salud, la calabaza es rica en betacarotenos, vitamina C y fibra, mientras que el queso aporta calcio y proteínas, por lo que también es un plato lleno de nutrientes.
Lasaña de calabaza y queso
En este plato, la calabaza aporta un sabor dulce y suave que se complementa a la perfección con el queso, ya sea ricotta, gorgonzola, mozzarella -que es el que le ponemos nosotros- o el que más te guste.
60 min
medio
4 comensales
© Schall, EwgenijaIngredientes
Para la lasaña
- 1 kilogramo de calabaza
- 4 cebollas
- 6 lonchas de queso mozzarella
- aceite de oliva
- sal
- pimienta
- pipas de calabaza
Para la bechamel
- 700 mililitros de leche
- 5 cucharadas de mantequilla
- 5 cucharadas de harina
- pimienta
- nuez moscada
Preparación
- Precalienta el horno a 200ºC.
- Elige una calabaza que tenga la piel más fina para poder pelarla bien, quitarle las semillas y cortar en medias lunas.
- Coloca la calabaza en una bandeja de horno cubierta con papel, salpimenta y echa un chorrito de aceite de oliva y unas ramas de tomillo.
- Hornea durante unos 30 minutos a 220ºC.
- Pela las cebollas, pícalas en juliana y bóchalas en una sartén con aceite de oliva. Escurre y reserva.
- Prepara la bechamel y para ello derrite la mantequilla en una cazuela al fuego.
- Añade la harina y rehógala.
- Ve agregando, poco a poco, la leche tibia sin dejar de mezclar con una varilla.
- Salpimenta y echa una pizca de nuez moscada.
- Una vez que esté toda la leche añadida y no haya grumos, baja el fuego y deja cocinar la bechamel durante unos minutos.
- En una bandeja de horno, coloca capas de calabaza asada, de cebolla pochada y de bechamel.
- Encima pon una capa de lonchas de queso mozzarella, termina con unas cuantas rodajas de calabaza, unas pipas y unas ramitas de tomillo.
- Gratina en el horno y saca cuando veas que el queso está fundido.
- Sirve ¡y disfruta de esta auténtica maravilla otoñal!



