Utilizamos calabacín para esta receta que, al igual que el pepino, también podemos comer en crudo. Lo cortamos en láminas finas y las rellenamos de una mezcla de zanahoria, queso crema y anacardos picados. Enrollamos y decoramos con unos germinados y tenemos como resultado un aperitivo fresquito que resulta perfecto para tomar en verano porque es ligero, fácil de hacer y de comer y está buenísimo. El contraste entre sus texturas es uno de los grandes atractivos de estos rollitos.
¿Por qué el calabacín se puede comer crudo como el pepino?
El calabacín y el pepino pertenecen a la misma familia botánica, las cucurbitáceas, al igual que la calabaza y el melón. Se trata de frutos con un contenido muy elevado de agua y una pulpa tierna que pueden consumirse en crudo, bien lavados y secos, con o sin piel.
La pulpa del calabacín es suave y jugosa y, al tener un sabor bastante suave, combina bien con una gran variedad de ingredientes. Al consumirlo crudo, mantiene mejor su textura crujiente y fresca, que es precisamente lo que buscamos en preparaciones como carpaccios, ensaladas o estos rollitos.
Para este plato elige calabacines pequeños o medianos, firmes, con la piel lisa y sin apenas pepitas. Córtalos longitudinalmente en láminas muy finas con una mandolina o un pelador y sécalos ligeramente con papel de cocina. Así podrás enrollarlos, pero conservarán su consistencia ligeramente crujiente. Y si prefieres cocinarlos, hazlo a la plancha, a la parrilla o al vapor, pero muy poco tiempo para que las láminas sigan quedando flexibles.
¿Hace falta salar y escurrir el calabacín antes de rellenarlo? El truco para que no suelte agua
No es imprescindible, pero sí puede ser un buen truco, ya que el calabacín tiene un porcentaje muy alto de agua y, una vez cortado, puede ir liberándola poco a poco, haciendo que el relleno quede más líquido y que los rollitos pierdan firmeza. La clave está en no salar demasiado ni durante mucho tiempo, porque la sal precisamente favorece que el calabacín expulse agua.
Es tan sencillo como, una vez que tengas cortadas las láminas del calabacín, las coloques sobre papel de cocina, las dejes reposar unos 10-15 minutos y seques el agua que sueltan con papel de cocina. Y otra recomendación para evitar esa humedad y que se reblandezcan es rellenar y montar los rollitos pocos minutos antes de comerlos.
Cómo preparar el relleno de estos rollitos y alternativas
El relleno de estos rollitos de calabacín lo hacemos con queso crema y zanahoria y anacardos picados. Puedes usar el fruto seco que más te guste, otras verduras como pimiento, pepino, tomate, cebolleta, etc.; quesos untuosos de distintas variedades, hummus, guacamole, ingredientes como salmón ahumado, atún, etc.
Incluso, si quieres hacer una versión vegana 100%, hemos visto una crema de anacardos del cocinero Joseba Arguiñano, que te vale perfectamente para esta receta y que queda con una textura ideal para el relleno. Lo que hace el hijo del gran Karlos es triturar los anacardos con un poco de agua, zumo de limón y sal.





