El lado más cocinillas de Gabriel Rufián: “Hago una gran tortilla de patatas y la prefiero con cebolla”


Tal es su 'debilidad' por este clásico de nuestro recetario que el diputado de ERC ha llegado, incluso, a participar en concursos gastronómicos


Gabriel Rufián, diputado de ERC. © Gtres
5 de noviembre de 2026 a las 18:30 CET

Se comulgue o no con sus ideas, lo que nadie puede negar es que Gabriel Rufián es una de las figuras más mediáticas y reconocibles del panorama político español. Sus intervenciones en el Congreso de los Diputados rara vez pasan desapercibidas, tanto por su tono directo y provocador como por la contundencia de sus argumentos. Pero más allá del político está, claro, la persona. En ¡HOLA! ya os hemos hablado de su vida familiar (al lado de sus dos hijos y su actual pareja, Marta Pagola) y de su infancia y el relevante papel que tuvieron en ella sus abuelas y vecinas. 

En la mesa, Rufián prefiere la sencillez: tortilla, pollo asado, paella...© Gtres
En la mesa, Rufián prefiere la sencillez: tortilla, pollo asado, paella...

Pero en esta sección de Cocina ya sabéis que lo que más nos interesa son las cuestiones de mesa y mantel, terreno del que Gabriel disfruta especialmente. No solo, según ha declarado, le encanta comer, sino que además, en los últimos años, se ha animado a entrar de cuando en cuando en la cocina para preparar la que, asegura, es su gran especialidad: la tortilla de patatas.

La tortilla 'llorona' que Rufián publicó hace unos años en su cuenta de Twitter. © Gabriel Rufián.
La tortilla 'llorona' que Rufián publicó hace unos años en su cuenta de Twitter.

Así se lo contaba, por ejemplo, a Marc Giró en su anterior visita a Late Xou hace unos meses, programa que precisamente anoche volvía a visitar. Le explicaba el político al presentador en aquella ocasión que le gusta colgarse el delantal y que ha llegado a participar en concursos culinarios (llegando, incluso, a ganar en algunos de ellos). 

En 2022, por ejemplo, según recogía una noticia de El Diario Vasco, Rufián participó en un concurso de tortilla de patatas durante las fiestas del barrio de Ventas, en Irún (localidad guipuzcoana donde el político y Marta Pagola se casaron ese mismo año).

Gabriel Rufián, durante su participación en un concurso de tortillas de patata celebrado en 2022 en Irún. © El Diario Vasco
Gabriel Rufián, durante su participación en un concurso de tortillas de patata celebrado en 2022 en Irún.

Ya en 2019, cuando Rufián aún no tenía tan desarrollada esta afición por los fogones (y solía tirar, según reconocía, más de microondas y de precocinados), se refería también a su habilidad ‘tortillística’. Así se lo contaba en otra entrevista al presentador Iñaki López. “Hago una gran tortilla de patata, me han enseñado recientemente y es de lo poco que sé hacer”, decía entonces. Ante la pregunta del millón, con o sin cebolla, Rufián respondía contundente a Iñaki: “¡Con, con cebolla!”. Además de ser team cebolla, el político se decanta también, en cuanto al cuajado, por una tortilla melosa, muy jugosa, o como él mismo acuñó en uno de sus tweets, ‘tortilla llorona’.

LOS OTROS FAVORITOS GASTRO DE GABRIEL RUFIÁN

Más allá de su debilidad por la tortilla, compartida por media España y buena parte de la otra media, Rufián cuenta también entre sus pasiones gastro con el jamón. “Entre butifarra y jamón, siempre jamón”, ha bromeado en alguna ocasión, en una alusión irónica a su condición de independentista catalán.

Cuando ha tenido que referirse a sus platos favoritos de la infancia, el político recuerda las recetas de su madre, en especial, la paella que solía preparar.

Pollo a l'ast, otro de los favoritos de Gabriel Rufián. © a_pluma
Pollo a l'ast, otro de los favoritos de Gabriel Rufián.

Asimismo, asegura ser muy ‘panero’ y cuenta también cómo su gusto por la comida hace que a veces tenga que cuidarse y controlar un poco más la alimentación. De hecho, preguntado a principios de este año por los deseos para este 2026 por Thais Villas en El Intermedio, contaba Rufián cómo su deseo sería “no comer tanto; me encantaría comer menos”, aseguraba. Explicaba, entre risas, cómo se machacaba a hacer ejercicio, aunque luego no le compensaba mucho. “Es que jalo como un animal, me puedo comer un pollo entero a l’ast”. Precisamente, el pollo asado típico de Cataluña, es otra de las pasiones gastro del político, con la que además tiene una entrañable anécdota: "Cuando era niño, yo pensaba que a l’ast era un apellido. Y que había un señor llamado así que era el que tenía todos los pollos”, contaba divertido en esa misma entrevista.

TIPS PARA PREPARAR EN CASA UNA TORTILLA DE PATATAS ‘LLORONA’, AL ESTILO RUFIÁN

Con ese interior jugoso que hace que la tortilla se deslice suavemente al cortarla, con un interior muy meloso, pero sin llegar a ser excesivamente líquido. Conseguir ese punto tiene sus trucos, así que hemos querido repasar algunos de los más importantes:

Tortilla de patata con un interior muy meloso. © Shutterstock
Tortilla de patata con un interior muy meloso.
  • Elige bien la patata. Mejor una patata de variedad agria o monalisa, que tenga buena textura y no suelte demasiada agua. Córtala en láminas finas o trozos pequeños e irregulares para que se cocine de manera uniforme.
  • La cebolla. Pícala fina y póchala lentamente junto con las patatas. La clave es que quede muy tierna, transparente y ligeramente caramelizada, sin tostarse demasiado.
  • Confita, no frías. Cocina las patatas y la cebolla en abundante aceite de oliva a fuego medio-bajo. Deben quedar tiernas, casi deshacerse, pero sin llegar a dorarse en exceso.
  • No escatimes con el huevo. Para una tortilla de seis huevos, puedes utilizar unos 700-800 gramos de patatas. La mezcla debe quedar bien impregnada de huevo, sin que las patatas lo absorban por completo.
  • Deja reposar la mezcla. Una vez escurridas las patatas y mezcladas con el huevo batido, déjalas reposar entre 5 y 10 minutos. Así se integrarán los sabores y conseguirás una textura más cremosa.
  • La sartén importa. Utiliza una sartén antiadherente, preferiblemente de tamaño medio (unos 22-24 cm), para que la tortilla tenga cierta altura y conserve mejor la jugosidad interior.
  • Controla el fuego. Cuaja la tortilla unos segundos a fuego medio-alto para sellar el exterior y baja después la intensidad. Así conseguirás una superficie dorada y un interior todavía meloso.
  • Cuidado con el tiempo. Este es probablemente el secreto más importante. Cuando los bordes estén cuajados, pero el centro todavía tiemble ligeramente, llega el momento de darle la vuelta. Cuaja el otro lado durante poco tiempo, según el grosor y el punto deseado.
  • Reposo. Espera un par de minutos tras retirarla del fuego. El calor residual terminará de asentar el huevo sin que pierda su cremosidad.