Dieta UV

Protección solar reforzada y bronceado más bonito: los 4 tipos de alimentos que recomiendan los farmacéuticos


La cesta de la compra del verano viene cargada de polifenoles, omega-3 y antioxidantes


Modelo con pañuelo en la cabeza, un mango en la mano y bikini de Triangl© Triangl
Mariana ChacónEditora de Belleza
4 de agosto de 2026 a las 6:28 CEST

El daño solar es un factor clave en el envejecimiento prematuro de los tejidos, también el origen de la gran mayoría de manchas y causa directa de deshidratación. El tema de las quemaduras es incluso más grave y, cuando aparecen, hay que tomar medidas: desde suspender tratamientos con retinol hasta que la inflamación remita, a posponer cualquier exposición solar. El antídoto contra el daño UV -aparte de evitar el sol durante las horas centrales del día o llevar sombreros-, es el fotoprotector, que se aplica todos los días del año y, en verano, se reaplica tras los baños y cada dos horas.

El complemento perfecto a la crema solar es una dieta que no solo impulsa su efecto protector, además consigue un bronceado más luminoso. Eso sí, comenzar justo antes de irse de vacaciones no resulta efectivo; tiene que formar parte de una alimentación equilibrada de manera constante ya que las modificaciones dietéticas toman cerca de diez semanas en conseguir resultados significativos.

Ellie Lyon con bikini de lunares en una tumbona dentro de la piscina© ellielyon

Qué comer para conseguir un bronceado más saludable y bonito

Que la protección solar comienza en la cocina es verdad, a medias: "La fotoprotección oral no exime del uso de fotoprotector. Lo que hace es reforzar aún más las defensas de la piel para minimizar los efectos dañinos de la radiación UV. Es un concepto similar al de los llamados fotoprotectores orales, pero en lugar de venir en una cápsula, viene acompañado de muchos más beneficios nutricionales", asegura el farmacéutico Héctor Núñez, alma máter de Cosmetocrítico. Es decir, aplicar un protector solar a diario sigue siendo el gesto más importante a la hora de evitar el daño. 

La Dra. Mar Mira, con clinica en la madrileña calle Claudio Coello, avisa de que "muchas veces invertimos en tratamientos para estimular colágeno y luego olvidamos protegerlo. La fotoprotección es la mejor inversión para mantener los resultados a largo plazo".

Una vez reforzada la idea de que la crema solar es imprescindible, te descubrimos con qué tipo de alimentos hay que completar la dieta para conseguir ese extra de protección UV: 

Carotenoides

Los responsables de que algunos alimentos sean rojos, naranjas y amarillos, se subdividen también en varios subgrupos. El licopeno del tomate: "A diferencia de otros antioxidantes, mejora su disponibilidad cuando el tomate se cocina", apunta Núñez. "Si te da pereza preparar salsa de tomate en verano, puedes incorporar tomate concentrado al gazpacho o sustituir el tomate fresco de las tostadas por una pequeña cantidad de concentrado". 

Mujer hace compra saludable© Getty Images

El betacaroteno es otro subgrupo de los carotenoides que encontramos, sobre todo, en la zanahoria: "Puede ayudar a reducir el eritema producido por la radiación UV y una forma sencilla de incorporarlo es añadir dos zanahorias al día a la dieta". 

La astaxantina, por su parte, es uno de los antioxidantes más potentes, aunque difícil de incluir en la dieta. "El salmón es una buena fuente", apunta, "especialmente el salmón rojo salvaje, ya que el de acuicultura suele contener cantidades mucho menores".

Las últimas son la luteína y la zeaxantina: "Una ensalada con kale, zanahoria, pimiento naranja, aguacate, aceite de oliva y un poco de tomate concentrado reúne buena parte de estos compuestos en un solo plato".

Modelo morena con camisón de Eberjey junto a una mesa blanca en un jardín© Eberjey

Polifenoles

Grandes aliados contra el estrés oxidativo como señala el farmacéutico: "El EGCG del té verde es uno de los más interesantes. Si eres de las que no tolera bien el café y tomas dos o tres tazas de té verde al día, estás de enhorabuena". También destaca los flavonoles del cacao: "Con apenas 4 a 6 gramos de cacao puedes obtener cantidades interesantes. Puedes encontrarlos en cacao puro en polvo o chocolates con alto porcentaje de cacao". Eso sí, cuidado con los sometidos al proceso holandés o alcalinización, ya que destruye gran parte de sus polifenoles. 

Vitaminas C y E

Es mejor consumirlas juntas: "La vitamina C puede obtenerse fácilmente a través de alimentos como el kiwi amarillo o el pimiento"; en cuanto a la E, se encuentra en los aceites de oliva extra, girasol, las avellanas o las almendras. 

Omega-3

Terminamos con esta grasa poliinsaturada que, como revela Héctor Núñez, también alcanza a la piel: "Especialmente los de cadena larga como el EPA ayudan a aumentar la resistencia de la piel frente a la radiación UV y a modular la inflamación". De la caballa al salmón, sin olvidarnos de las sardinas o los arenques, los pescados azules son una buena fuente dietética de Omega-3.