El próximo estreno de Elle, la esperada serie presecuela de Una rubia muy legal que llega el 1 de julio a Prime Video, ha vuelto a poner el foco sobre una de las películas más querida de los años 2000. Y lo ha hecho con un momento muy especial: el reencuentro de Reese Witherspoon con varias de las actrices que formaron parte del reparto original. Una ocasión perfecta para echar la vista atrás y comprobar cómo han evolucionado sus protagonistas desde 2001 hasta hoy.
Selma Blair, Ali Larter, Reese Witherspoon y Jennifer Coolidge en la presentación de "Elle" en Nueva York (20 de junio de 2026)
De la icónica melena rubia de Elle Woods (el personaje de Reese Witherspoon) al estilo moderno y actual de Selma Blair, Ali Larter y Jennifer Coolidge (las otras tres protagonistas), repasamos la transformación de la belleza de cuatro iconos de los 2000 que siguen brillando con luz propia.
A comienzos de los 2000, Reese Witherspoon ya se había convertido en un auténtico icono de belleza. Durante aquella época llevaba un favorecedor bob recto a la altura de la mandíbula que dejaba todo el protagonismo a su maquillaje. La actriz apostaba por una piel aterciopelada y luminosa en tonos rosados, unos ojos ahumados que intensificaban el azul de su mirada y unos labios rojos con acabado jugoso. El rubio dorado, siempre brillante y cuidado, ya era una de sus señas de identidad.
Veinticinco años después, con 50, Reese sigue siendo fiel a su esencia, aunque con una imagen más sofisticada y natural. Luce una larga melena rubia con raíces ligeramente más oscuras y mechas doradas que aportan dimensión y luminosidad al rostro. En cuento al maquillaje, apuesta por acabados frescos y favorecedores: piel radiante, sombras en tonos rosa y bronce que iluminan la mirada, pestañas definidas y un labial rosado brillante que aporta ese efecto buena cara que tanto la caracteriza.
Selma Blair representaba la elegancia más minimalista de principios de los 2000. En aquella época llevaba unbob negro por encima de la mandíbula, que alternaba entre acabados lisos y ondas suaves, un corte que realzaba sus facciones delicadas y su mirada expresiva. Apostaba por maquillajes luminosos y muy naturales, con sombras claras apenas perceptibles, piel fresca y labios nude con acabado glossy, demostrando que la sofisticación también puede encontrarse en la sencillez.
Hoy, Selma (que está a punto de cumplir 53 años) mantiene ese gusto por los looks depurados, aunque con una imagen renovada y muy favorecedora. Luce un bob a la altura de la mandíbula en un rubio cálido con mechas doradas, acompañado de una raya lateral y un flequillo peinado hacia el lado contrario que aporta movimiento y frescura. El maquillaje sigue siendo uno de los grandes aciertos: prácticamente imperceptible, con una piel luminosa, labios rosados con brillo y cejas perfectamente definidas que enmarcan el rostro con elegancia.
Con 25 años, Ali Larter encarnaba a la perfección el estilo de los años 2000 con una imagen fresca y muy natural. Tenía una larga melena rubia en tono dorado cálido, especialmente brillante y con mucho movimiento. El maquillaje sigue la misma línea desenfadada: piel luminosa con efecto ligeramente bronceado, mejillas rosadas, ojos apenas maquillados, casi sin máscara de pestañas, y unos labios rosas con acabado jugoso que potencian su belleza natural.
Con el paso del tiempo, Ali ha refinado su estilo sin perder la frescura que siempre la ha caracterizado. Actualmente luce un rubio más frío y claro, con capas ligeras que aportan textura y una raya lateral muy favorecedora. El maquillaje continúa apostando por la naturalidad, aunque con un acabado más sofisticado: tonos rosados que iluminan el rostro, sombras suaves, pestañas ligeramente marcadas y labios brillantes en rosa, una combinación perfecta para conseguir un acabado luminoso y elegante.
Jennifer Coolidge ya era una experta en acaparar todas las miradas. En Una rubia muy legal, con 39 años, apostaba por su característica melena rubia platino con volumen y por maquillajes marcados, especialmente en los ojos y los labios, que potenciaban ese estilo glamuroso y exuberante que la convirtió en un personaje inolvidable.
Convertida en uno de los grandes fenómenos de Hollywood gracias a sus últimos éxitos, Jennifer vive uno de sus mejores momentos. Sigue fiel a su icónica melena rubia y a los looks preferidos de hace 25 años, aunque ahora apuesta por acabado más pulidos y favorecedores. Su maquillaje se centra en iluminar el rostro y resaltar la mirada, confirmando que el glamour clásico sigue siendo una apuesta ganadora.