¿Quién no quiere un tono luminoso y elegante con un mantenimiento cómodo? El cambio de color de Kaia Gerber es justo lo que muchas buscamos al volver del verano. Su nuevo castaño conserva la profundidad de la base, pero incorpora reflejos cálidos alrededor del rostro y crea ese efecto sofisticado que funciona desde el primer día hasta varias semanas después. Y la clave es un detalle técnico que marca la diferencia y explica el interés que despierta este color dentro de los salones.
Las imágenes de Kaia Gerber muestran una melena castaña con reflejos Caramel Gold que aportan luz alrededor del rostro sin romper la profundidad natural de la base. Ese equilibrio consigue un cabello con movimiento, dimensión y un brillo muy elegante que funciona igual de bien recién salido del salón que varias semanas después. Según nos explica Ana Lérida, fundadora de ANARA by Ana Lérida y considerada una de las grandes referentes españolas en coloración, la diferencia está en cómo se construye ese color.
"Este color no tiene dependencia ya que es un barrido de mecha en tonos caramelo sin alterar su raíz". Al mantener intacta la base natural, el crecimiento deja de convertirse en un problema y la raíz se integra desde el primer momento. De esta forma, el color envejece mucho mejor que otros trabajos donde todo el cabello se modifica por igual. Y por eso cada vez aparecen más mujeres lo buscan.
El castaño de Kaia Gerber utiliza la técnica melting que transforma el crecimiento del color
Cuando el color parece fundirse de una zona a otra sin cortes visibles suele haber una técnica concreta detrás. En este caso, el melting. Ana Lérida explica que ese es uno de los recursos que más utiliza para conseguir este acabado. "Las técnicas de melting dan profundidad a su base manteniendo un tono más natural". El melting crea una transición progresiva entre la raíz y las zonas iluminadas.
Esta técnica consigue que el ojo deje de percibir dónde empieza el color y dónde termina la base natural. Y además, consigue un resultado con una sensación de mayor volumen, más movimiento y un brillo que cambia según la luz. Este acabado también evita el temido efecto escalón que suele aparecer cuando las mechas parten demasiado arriba. Y es que con él, el cabello evoluciona con mucha más armonía y los retoques dejan de marcar el calendario. Por eso tiene todo el sentido del mundo que este tipo de trabajos se hayan convertido en una de las peticiones estrella dentro de los salones especializados en color.
Durante años las tendencias premiaban rubios muy claros o colores que exigían revisiones constantes. Ahora el lujo se interpreta de otra forma. Una melena impecable también significa libertad para disfrutarla sin vivir pendiente de la siguiente cita. Ana Lérida confirma que ese cambio ya se nota entre sus clientas. "Por supuesto. Nosotros ya hace meses que lo hacemos a muchas clientas y están encantadas con estos barridos de color. Además en todo tipo de color". El fenómeno no afecta solo a los castaños. Rubias, morenas o pelirrojas buscan versiones más naturales que acompañen el crecimiento del cabello en lugar de luchar contra él.
El Caramel Gold reúne justo esa filosofía. Conserva la elegancia de un color trabajado, aporta reflejos cálidos que iluminan el rostro y mantiene una imagen sofisticada durante mucho más tiempo. Es un lujo silencioso aplicado al cabello: el resultado parece sencillo, aunque detrás exista una técnica muy precisa.
El castaño de Kaia Gerber favorece mucho más de lo que parece
Ana Lérida lo tiene claro. "Estos tonos Caramel Gold son ideales para cabellos castaños y rubios oscuros sobre todo para pieles morenas y ojos oscuros". Los matices dorados suavizan las facciones, aportan sensación de volumen y crean un efecto muy favorecedor alrededor del rostro. El cabello parece más rico en matices y gana profundidad sin perder naturalidad.
Eso sí, debemos tener claro que el trabajo del colorista solo representa una parte del resultado. La rutina en casa marca la diferencia entre una melena luminosa durante semanas o un color apagado antes de tiempo. Para ello, Ana Lérida recomienda incorporar una mascarilla muy hidratante y dejar una pequeña cantidad de producto durante el aclarado para conservar el cabello más jugoso.
También insiste en aplicar protector solar capilar y protector térmico antes del secador o las herramientas de calor, especialmente durante los meses con mayor radiación solar. El último gesto, según la experta, es recurrir a un sérum finalizador que selle la fibra capilar y multiplique el brillo. Con esa rutina, el Caramel Gold conserva ese acabado sedoso y luminoso que convierte este color en una de las propuestas con más proyección de la temporada.












