Cómo maquillarte los labios según las proporciones de tu rostro: rectos como Penélope Cruz o en pico como Taylor Swift
La maquilladora profesional Reyes Tabarés destapa las claves para saber si es mejor una técnica u otra en función de la forma de tu cara y tus facciones
Penélope Cruz ha demostrado ser una auténtica prescriptora de tendencias en cada una de sus apariciones en la alfombra roja. Sin embargo, desde los inicios de su carrera, ha tenido claro que poco importa lo que se lleve en cada momento si no es lo que más le favorece a una. Por eso la hemos visto lucir alguna vez cortes de pelo que nadie más llevaba. Y aunque sucumbió a las extensiones, no ha caído en los overlined lips y siempre ha sido partidaria de maquillarse los labios como mejor le queda: casi en línea recta.
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Hemos recurrido al consejo de la makeup artist profesional Reyes Tabarés, directora del salón en Oviedo que lleva su nombre, para saber cuándo hay que delinearse los labios marcando el arco de Cupido y cuándo hay que obviarlo como hace la actriz. Nos ha ofrecido una guía rápida para acertar siempre y nos ha contado cómo han ido evolucionando las modas en materia de maquillaje de labios. Así, de hecho, nos hemos dado cuenta de que aunque ahora hay una moda clara, nos encontramos en un momento en el que conviven varias tendencias. No es que todo valga sino que cada vez más buscamos realzar nuestra belleza natural por encima de las tendencias.
Cómo maquillarte los labios según la forma de tu cara
"Lo primero que hay que tener en cuenta es la forma de la parte superior de la boca, concretamente del arco de Cupido, es decir, ese pequeño hueco con forma de "M" que tenemos entre los dos picos del labio superior", indica Reyes. "Esos extremos del arco de Cupido se unen a las dos líneas que ascienden hacia la nariz", explica. Y detalla: "Ese vértice que se forma a ambos lados se llama filtrum". La experta nos cuenta que:
Cuando está excesivamente marcado y queremos suavizarlo, hay que redondear la forma del labio.
En cambio, si el labio está poco definido o más plano y queremos darle más estructura, acentuaremos esa zona, marcando más el vértice que forma el arco de Cupido con el filtrum, y resaltaremos los picos del labio.
Si medimos visualmente la distancia desde la base de la nariz hasta el mentón, podemos dividirla en dos partes. Desde la base de la nariz hasta la apertura de la boca debería ocupar aproximadamente un tercio, mientras que desde el labio inferior hasta el mentón correspondería a los dos tercios restantes. Así, según Reyes:
Cuando la distancia entre la nariz y los labios es corta, no conviene pronunciar demasiado los picos del arco de Cupido y es preferible mantener una forma más suave.
Cuando existe una mayor distancia (algo que suele ocurrir con la edad, ya que el labio pierde volumen y se aplana) se puede enfatizar ligeramente la forma y redondearla para conseguir un aspecto más juvenil.
Es en los años veinte, según nos cuenta Reyes, cuando comienza el cambio en la forma de maquillar los labios, alterando por primera vez su forma natural. "Hasta entonces, el maquillaje apenas existía y, cuando se utilizaba, se limitaba a un ligero toque en los labios respetando siempre su contorno natural", explica.
"A partir de esta década, adquiere una nueva dimensión. Se acorta visualmente la longitud del labio, sin llegar con el labial hasta las comisuras, y se empiezan a usar tonos rojos muy oscuros", agrega. Además explica que "el arco de Cupido se exageraba notablemente. Se buscaba una boca pequeña con forma de corazón". Taylor Swift es la que más se acerca ahora a esta tendencia, especialmente cuando apuesta por los labios rojos.
Según nuestra experta, en los 30 "los labios se alargan visualmente y ya no se busca una boca tan pequeña". Explica que "el delineado sigue siendo limpio y definido, pero el arco de Cupido se suaviza y adopta una forma más redondeada".
"En los 40 se persigue un efecto elegante y muy femenino", nos cuenta Reyes. "El perfilado se realiza con mucho cuidado y el arco de Cupido respeta más el contorno natural del labio. Sin embargo, se redondea y exagera el trazo hasta las comisuras para aportar más volumen".
"En los 50 los labios se vuelven carnosos, glamurosos y sofisticados", sostiene la maquilladora. "Se perfilan con precisión y el arco de Cupido se eleva para potenciar visualmente el volumen del labio", agrega.
En palabras de Reyes, es en la década de los 60 cuando "se produce un cambio radical respecto a las décadas anteriores". La experta nos cuenta que "los ojos pasan a ser los protagonistas del maquillaje y los labios quedan en un segundo plano".
"Se busca una imagen fresca y juvenil, respetando el volumen natural de los labios, incluso cuando son finos", dice la maquilladora. "El arco de Cupido se suaviza considerablemente y pierde definición. Los tonos predominantes son nudes y colores pastel", detalla.
Tal y como nos ha contado Reyes, el arco de Cupido se mantiene muy suave y natural en la década de los 70. "Predominan los glosses y los tonos luminosos y naturales con acabado brillante", concreta la experta.
Si pensabas que por parecerse la moda de los 80 al contouring de ahora, esa técnica de maquillaje se iba a asentar, estabas muy equivocada. Como nos cuenta Reyes, "en los 90 el arco de Cupido vuelve a suavizarse y se redondea. Se busca un efecto de mayor volumen utilizando perfiladores más oscuros que el labial, generalmente en gamas nude y marrones".
En los 2000, "el arco de Cupido se difumina para generar una mayor sensación de volumen visual", dice Reyes. "Predominan los glosses y los acabados nacarados suaves, con un perfilado ligero", indica. Y en línea con esa búsqueda de un volumen superior...
"El arco de Cupido se redondea mucho más, llegando incluso a desdibujarse y sobrepasar ligeramente el contorno natural del labio para crear un efecto de labios muy carnosos".
La tendencia actual busca un efecto natural en todo el rostro, aunque apoyándose en técnicas de contouring para realzar los rasgos.
En los labios se combinan varios tonos de una misma gama cromática. El perfilado suele realizarse con un tono tostado o ligeramente más oscuro que el centro del labio para generar profundidad y una apariencia más voluminosa.
En la actualidad seguimos dentro de esta tendencia: un arco de Cupido suavemente redondeado, que puede sobrepasar ligeramente el contorno natural para crear la ilusión de unos labios más voluminosos. En algunos estilos incluso se difumina parcialmente para conseguir un efecto visual de mayor amplitud.
Como ves, las modas han cambiado pero hoy vemos pinceladas de muchas de ellas por todos lados. De hecho, Penélope Cruz no se ciñe a una moda concreta. Busca potenciar la belleza de sus labios con una técnica 100% personalizada. Sigue la norma de Reyes de delinearse los labios sin marcar el arco de Cupido porque no es mucha la distancia que tiene entre boca y nariz. Así que no le interesa elevar los picos para subir visualmente el labio. La clave radica en que encuentres la manera de maquillarte como mejor te siente. "¿Te pintas o te maquillas?", se pregunta Reyes. Porque tener en cuenta las formas y proporciones siempre será la clave.