La primavera marca un punto de inflexión en la piel. El aumento de la radiación solar, los cambios de temperatura y la mayor exposición ambiental alteran su equilibrio natural, afectando directamente a su luminosidad, textura y uniformidad. En este contexto, uno de los factores más determinantes y, sin embargo, menos considerados es el pH cutáneo. Es un índice que mide la acidez superficial de la piel en una escala del 0 al 14. El siete se considera neutro y la piel suele tener de forma natural un 5.5 (ligeramente ácido).
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Un pH equilibrado es fundamental para garantizar el buen funcionamiento de la función barrera (que es la capa más externa de la piel y nos protege de agresiones externas). "Cuando el equilibrio de la piel se ve comprometido, esta pierde capacidad de defensa, se vuelve más reactiva y las manchas tienden a acentuarse", explica Abigail Arduan especialista en estética facial avanzada y fundadora de los Centros Arduan.
Además, como explica la doctora Lidia Maroñas, dermatóloga y directora del centro Oneskinmed en Madrid, cuando se altera el pH aumenta la inflamación de la piel, que es uno de los grandes disparadores de la pigmentación. "Mantener un pH equilibrado no elimina manchas, pero sí evita que se perpetúen", sostiene. A su juicio, la primavera es un momento delicado para la piel porque "combinamos más radiación UV, más horas de luz y una falsa sensación de "aún no quema". ¿Resultado? Más exposición sin protección adecuada.
Mantener el pH en niveles óptimos no solo mejora la apariencia general de la piel, sino que es clave para prevenir la aparición de nuevas manchas y optimizar la eficacia de cualquier tratamiento despigmentante. "El equilibrio es la base de todo. Si la piel no está equilibrada, cualquier intervención, por avanzada que sea, pierde eficacia", sostiene Arduan.
"Sin barrera, no hay tratamiento que funcione bien. Primero hay que estabilizar y luego tratar", dice la doctora Maroñas. "Ir directos a la mancha con una piel inflamada es como intentar borrar tinta sobre papel mojado", explica. ¿A qué activos o tratamientos deberíamos recurrir una vez hayamos tratado la función barrera para acabar con las manchas?
Retinoides bien pautados y fotoprotección estricta
Idealmente doble fotoprotección
Por otro lado, en consulta, según las expertas, funcionarán: los láseres a baja potencia, el microneedlingmédico vehiculizando, los activos estratégicos y la terapia fotobiodinámica. Siempre con indicación precisa y piel preparada con un adecuado tratamiento cosmético en casa.