Marian Montero, farmacéutica: "En primavera, la piel entra en un estado de hipersensibilidad que no debemos ignorar"


Así es como puedes proteger tu rostro en temporada de alergías y los errores comunes a evitar


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Patricia de la TorreColaboradora de Belleza
3 de abril de 2026 a las 6:00 CEST

La llegada de la primavera no solo se nota en el armario o en el estado de ánimo. Hay algo más silencioso (y mucho más incómodo) que empieza a activarse sin pedir permiso: la piel. Picor, rojeces, tirantez o brotes inesperados son la respuesta directa de un organismo que está intentando adaptarse a un entorno que cambia demasiado rápido. Y, como explica Marian Montero, farmacéutica y CEO de Farmacia Velázquez 30 en Madrid, "la piel entra en un estado de hipersensibilidad que no debemos ignorar, porque es el reflejo de un desequilibrio más profundo".

Como confirma la dermatóloga Cristina de Hoyos, "durante las alergias estacionales el sistema inmunológico está más reactivo, lo que favorece la inflamación cutánea". Esta respuesta es una reacción biológica que explica por qué la piel se vuelve mucho más impredecible en primavera.

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La piel reacciona más en primavera porque está literalmente "en guardia". Cuando se debilita, todo molesta. Factores como el polen, el viento o los cambios de temperatura, tal y como explica la Dra. de Hoyos, "alteran la función barrera, haciendo la piel más sensible".

Como resultado, la piel pierde agua, se vuelve más permeable y reacciona con síntomas que van desde el enrojecimiento hasta la descamación o el picor intenso. Es, en palabras de Montero, "una piel estresada que intenta adaptarse demasiado rápido". Este contexto también favorece la reactivación de patologías cutáneas. "Puede desencadenar brotes de dermatitis atópica o rosácea, especialmente en pacientes con predisposición alérgica", señala la dermatóloga.

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El error más común que empeora la piel en primavera

Seguimos usando los mismos productos. Ese es el fallo. La rutina que funcionaba en invierno puede ser ahora demasiado agresiva. Exfoliantes, ácidos o limpiezas intensas que antes aportaban luminosidad ahora pueden romper aún más la barrera cutánea. La piel, ya sensibilizada, no necesita estímulos: necesita calma. "Es habitual recurrir a exfoliantes o activos potentes pensando que renovarán la piel, cuando en realidad pueden agravar la inflamación", advierte Cristina de Hoyos. La doctora añade que "uno de los errores más frecuentes es utilizar demasiados productos o cambiar constantemente de cosmético", una dinámica que termina irritando aún más la piel en un momento de máxima sensibilidad.

Aquí es donde cobra sentido replantear el gesto sin eliminarlo y buscar productos de limpieza y exfoliación suaves y modulables para acompañar la piel sin debilitar su barrera en pleno momento de sensibilidad. La piel en modo reactivo necesita activos que reparen, no que prometan milagros.

Sensibio Gel Moussant Gel Limpiador Facial (16,95€), Bioderma© Bioderma
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Exfoliante facial modular (11,30€), Topicrem© Topicrem
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Tal y como explica Marian Montero, activos como la niacinamida, el pantenol, la centella asiática o el ácido hialurónico son clave en este momento porque ayudan a restaurar la barrera cutánea y mantener la hidratación cuando la piel está más sensible.

Centella Barrier Cream - Bálsamo cica reparador (31,90€), Erborian© Erborian
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Crema Facial Revitalizante Energy Bomb (24,50€), Valquer© Valquer
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A esto se suma otro error menos evidente pero igual de importante: olvidar el cuidado interno. Porque sí, la piel habla. Y lo que dice tiene mucho que ver con cómo está tu organismo por dentro. "No reforzamos el equilibrio interno en momentos clave como este, y eso se refleja directamente en la piel", insiste Montero. La experta habla de reforzar la flora intestinal, el equilibrio celular o el sistema inmune a través de minerales como el magnesio o probióticos específicos para ayudar a modular la respuesta inflamatoria del organismo. Algo que, como ella misma subraya, eso se refleja directamente en la calidad de la piel.

PROBALANS OMNIBOOST (23,26€), MABO © MABO
PROBALANS OMNIBOOST (23,26€), MABO
MICROBIOTIC CREAMER (36,95€), Baia Food© Baia Food
MICROBIOTIC CREAMER (36,95€), Baia Food

En esa misma línea, Julia, fundadora de Luxmetique, pone el foco en otra clave del cuidado interno: la calidad de los ácidos grasos esenciales. "El omega 3 no solo influye en la salud general, también tiene un impacto directo en la piel, especialmente en su capacidad para mantenerse hidratada y menos inflamada", explican. La clave, insiste, está en la concentración real de EPA y DHA, los activos que marcan la diferencia a nivel celular.

Fórmula Magnesio Bisglicinato (31€), Longevitas© Longevitas
Fórmula Magnesio Bisglicinato (31€), Longevitas
FOCUSOMEGA (44,95€), Luxmetique© Luxmetique
FOCUSOMEGA (44,95€), Luxmetique

Cómo debe ser tu rutina facial en temporada de alergias

Menos, pero mejor. Esa es la regla. Para la dermatóloga, la clave es "evitar la sobrecarga de productos y priorizar fórmulas hipoalergénicas y sin fragancia", insiste. La rutina debe simplificarse y centrarse en calmar, proteger y reforzar la piel. Tal y como explica Marian Montero, es fundamental apostar por activos reparadores. La hidratación no es un paso más. Es el punto de partida. Es lo que sostiene todo lo demás. Cuando la barrera cutánea está equilibrada, la piel responde mejor y se altera menos. A partir de ahí, una limpieza suave, sin fricción innecesaria, y la protección frente a lo que no ves (contaminación, cambios de temperatura, radiación solar incluso en días nublados) son los gestos que realmente marcan la diferencia.

La dermocosmética va en una dirección muy clara: menos ruido, más respeto por la piel. Fórmulas hipoalergénicas, texturas ligeras que no saturan y activos que acompañan en lugar de agredir. El agua termal, rica en minerales, se convierte en ese gesto casi inmediato que calma y reconforta, mientras que las gamas específicas para piel atópica actúan donde más se necesita reduciendo el picor, aliviando la sequedad y ayudando a reconstruir una piel que vuelve, poco a poco, a estar en equilibrio.

Agua Termal (8,99€), Avene© Avene
Agua Termal (8,99€), Avene
UltraSensitive Soothing Care for Normal/Combination Skin (22,99€), Eucerin © Eucerin
UltraSensitive Soothing Care for Normal/Combination Skin (22,99€), Eucerin

En esa misma línea, transformar la ducha en un gesto de tratamiento cobra más importancia que nunca. Es recomendable elegir geles que limpien sin alterar el equilibrio cutáneo, ayudando a mantener la hidratación.

Leche de Ducha Ultra Hidratante (19,50€), Topicrem© Topicrem
Leche de Ducha Ultra Hidratante (19,50€), Topicrem
XÉMOSE C8+ Bálsamo relipidizante anti-picor (26,10), Uriage© Uriage
XÉMOSE C8+ Bálsamo relipidizante anti-picor (26,10), Uriage

La piel no trabaja sola. Y entender esto lo cambia todo. Hay que entender este momento como una fase de adaptación y no como un problema que hay que corregir. "En temporada de alergias, menos es más a nivel cosmético, pero más es más a nivel de cuidado integral", resume Marian Montero. Porque no, no necesitas diez productos nuevos. Necesitas entender qué está pasando. Y actuar en consecuencia. La primavera no tiene por qué ser sinónimo de piel reactiva. Pero para evitarlo hay que dejar de tratar los síntomas y empezar a escuchar el origen.

Cicaplast Baume B5+ Bálsamo reparador calmante (24,30€), LA ROCHE POSAY© LA ROCHE POSAY
Cicaplast Baume B5+ Bálsamo reparador calmante (24,30€), LA ROCHE POSAY
Pomada reparadora, para pieles extremadamente secas, agrietadas o irritadas EUCERIN Aquaphor (10,38€), EUCERIN © EUCERIN
Pomada reparadora, para pieles extremadamente secas, agrietadas o irritadas EUCERIN Aquaphor (10,38€), EUCERIN

En momentos en los que la piel está especialmente alterada, las fórmulas reparadoras ayudan a calmar y restaurar la barrera cutánea desde el primer uso. Cuando la sequedad o la irritación es más intensa, bálsamos más oclusivos actúan como una "segunda piel", protegiendo y favoreciendo la recuperación.

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