Leonor Watling y Jorge Drexler llevan viviendo una preciosa historia de amor durante más de dos décadas. Y aunque son contadas las ocasiones en las que comparten detalles de su intimidad sí sabemos que cruzaron sus caminos por primera vez en los años noventa gracias a amigos en común. Aunque aquel encuentro fue fugaz y tuvieron que pasar más de diez años para que el destino los volviera a unir en 2005. “Yo ya me había enamorado de ella antes de conocerla”, confesaría tiempo después el cantautor uruguayo. Sin embargo, no fue hasta principios de 2007 cuando oficializaron su noviazgo posando juntos en un acto público, donde las miradas y sonrisas delataban una química inevitable. Por aquel entonces, el ganador del Oscar por Al otro lado del río elogiaba con admiración a su pareja: “A mí me gusta ella cantando y actuando, me gusta todo lo que hace”, mientras evitaba entre risas dar más detalles de su idilio.
A lo largo de estas más de dos décadas, la música y la interpretación han marcado el ritmo de sus vidas paralelas, pero sin duda su mayor proyecto en común ha sido la bonita familia que han formado. En 2008 llegó al mundo su primer hijo, Luca, y en 2011 completaron su felicidad con la pequeña Leah, a quienes se suma Pablo, el hijo mayor de Drexler fruto de su relación anterior con Ana Laan, que hoy sigue los pasos artísticos de la familia. Para la inolvidable protagonista de Hable con ella, la maternidad ha supuesto un viaje de continuo aprendizaje: “Ser madre, por supuesto que me cambió... Encontrarse dentro de esa nueva identidad a cada uno le lleva un tiempo, y en mi caso, cada día aprendo algo nuevo”, revelaba la actriz en una entrevista para ¡HOLA!, donde también aseguraba que el amor y el afecto eran el verdadero motor de todo lo que hacía.
Palabras que hoy cobran un significado completo al contemplar la solidez de una pareja inquebrantable. Con motivo de estas dos décadas que se cumplían en 2025, el músico uruguayo le dedicaba a su compañera un emotivo “Te quiero, te querré, te quise siempre, desde antes de saber que te quería”, a lo que Leonor respondía con absoluta devoción: “20 años son muchos años. Son todos los años. Gracias por cruzarte en mi camino y por quedarte a mi lado. De todas las versiones que podía tener mi vida, nunca imaginé una tan maravillosa, real y bella”.



