Salen a la luz detalles nunca contados sobre la muerte de John John Kennedy y las hermanas Bessette: una orden secreta y exigencias familiares
Transcurridos 27 años de una de las mayores tragedias mediáticas de Estados Unidos, los pormenores del despliegue militar y federal revelan la tensión con la que se intentó localizar a los ocupantes del Piper Saratoga
La noche del 16 de julio de 1999, el despegue de una avioneta desde el aeropuerto del Condado de Essex (Nueva Jersey) desencadenó uno de los episodios más dramáticos de la historia reciente de Estados Unidos. A bordo del Piper Saratoga N4922K viajaban John F. Kennedy Jr., de 38 años, su esposa Carolyn Bessette, de 33, y la hermana de esta, Lauren Bessette, de 34. Su destino era la isla de Martha’s Vineyard, previo a la boda de Rory Kennedy en Hyannis Port. Sin embargo, la aeronave nunca llegó.
Se cumplen 27 años de la muerte de John F. Kennedy Jr. y Carolyn Bessette
"Una de las mayores tragedias mediáticas del siglo XX"
Ahora, la publicación del libro The Last Flight, escrito por el capitán de la Guardia Costera de EE. UU. Russell Webster y la historiadora marítima Theresa Mitchell Webster, revela pormenores hasta ahora inéditos sobre el dramático despliegue de rescate y las decisiones tomadas por la familia.
El siniestro desencadenó una operación masiva que el propio capitán Webster califica como una de "las mayores búsquedas en el mar llevadas a cabo en los Estados Unidos tras el accidente de un avión privado". Durante jornadas agónicas, la Guardia Costera, la Marina, las Fuerzas Aéreas y la aviación civil sumaron esfuerzos con la esperanza inicial de hallar a los tres pasajeros con vida. No fue hasta el 20 de julio cuando las fuerzas de rescate localizaron los restos del avión a unos 11 kilómetros al suroeste de Martha’s Vineyard. El cuerpo de JFK Jr. fue encontrado a tres metros de la aeronave, mientras que los restos de Carolyn y Lauren permanecían en la parte central del fuselaje.
La guardia costera busca los cuerpos de John F. Kennedy, su esposa Carolyn, y su cuñada Lauren
La condición inquebrantable del senador Ted Kennedy, tío de John
Entre las revelaciones más impactantes que han salido a la luz ahora con la publicación de este libro, ha destacado la postura firme que adoptó el senador Ted Kennedy, tío de John, frente a los equipos de emergencia. El político exigió formalmente que los tres cuerpos fueran sacados a la superficie de manera simultánea. Su negativa era tajante: no permitiría que ninguno de los miembros de la familia permaneciera solo en el fondo del océano mientras los demás eran recuperados.
John F. Kennedy Jr. y Carolyn Bessette Kennedy
Un claro objetivo: evitar el morbo
Tras la recuperación de los restos y la confirmación por autopsia de que los tres ocupantes fallecieron en el momento del impacto, surgió el dilema sobre qué hacer con el fuselaje. Para evitar que los fragmentos de la avioneta terminaran convertidos en macabros objetos de colección o subastados en el mercado negro, la familia Kennedy tomó la decisión de destruirla por completo. Según el testimonio de un antiguo comandante de la Guardia Costera recogido en el libro, la aeronave fue desguazada durante una discreta operación nocturna, alrededor de las dos de la madrugada, desapareciendo para siempre.
El 22 de julio de 1999, tras ser incinerados, las cenizas de John, Carolyn y Lauren fueron dispersadas en las aguas del Atlántico durante una íntima ceremonia privada en presencia de sus familiares. The Last Flight aporta así un nuevo prisma humano y técnico sobre un suceso que conmovió al mundo, profundizando en el dolor de los seres queridos y el descomunal esfuerzo de los equipos que participaron en su búsqueda.