La muerte de Tatiana Schlossberg, hija de Caroline Kennedy y nieta de John F. Kennedy, causó una profunda conmoción en su familia y amigos. Una vez más la tragedia se cebaba en la familia Kennedy, en cuya historia se suceden una larga lista de infortunios que, con el tiempo, han dado lugar a lo que popularmente se conoce como la ‘maldición de los Kennedy’. A lo largo de las décadas, esta icónica familia estadounidense ha estado marcada por una sucesión de tragedias -desde muertes prematuras hasta asesinatos y accidentes- y el caso de Tatiana fue el último en sumarse a una larga lista de desgracias.
Un mes antes de morir, Tatiana Schlossberg anunció a traves de una carta publicada en The New Yorker que padecía una grave enfermedad y le quedaba solo un año de vida. A la joven le diagnosticaron leucemia mieloide aguda, y se enteró justo después de dar a luz a su segundo hijo, en mayo de 2024, cuando su médico le detectó un desequilibrio en su recuento de glóbulos blancos. La familia se sumió en una profunda tristeza tras su fallecimiento. Caroline Kenenedy, la que fue embajadora de Estados Unidos en Japón, poco a poco retomó su actividad, junto al más pequeño de sus hijos, Jack Schlossberg, que ha seguido los pasos de su abuelo en la política.
Ha sido precisamente Jack quien ha roto su silencio para hablar de cómo se encuentra cuatro meses después de la tragedia. El joven, de 33 años, compartió un vídeo sobre el consuelo que siente en mayo, el mes en el que su hermana Tatiana habría cumplido 36 años. "Hola a todos, es mayo", declara a la cámara mientras viaja en coche el día 5 de mayo, día en el que la joven habría celebrado su cumpleaños.
"Quiero hablar un poco sobre el mes de mayo porque es un mes especial. Es el mes en que las cosas te sorprenden. Cuando la naturaleza dice: 'Todo va a estar bien'". El candidato al Congreso continuó hablando sobre los cambios estacionales que ocurren en el mes mayo, cuando las flores comienzan a florecer, diciendo: "Mayo te golpea como un autobús con algo que me gusta llamar sorpresa y deleite". Y aunque no menciona directamente el cumpleaños de su hermana, escribió: "Pensamientos... ¡Todo va a estar bien!".
Tatiana, la hija mediana de Caroline Kennedy y Ed Schlossberg, falleció el 30 de diciembre tras haber hablado abiertamente sobre su duro tratamiento contra la leucemia mieloide aguda en un conmovedor ensayo. Tenía 35 años. En un emotivo relato en primera persona, describió sus temores al prepararse para dejar atrás a sus dos hijos pequeños, Eddie y Josie, y a su marido, George Moran. "George iba a casa a acostar a nuestros hijos y regresaba para traerme la cena. Sé que no todo el mundo puede casarse con un médico, pero si puedes, es una muy buena idea. Es perfecto, y me siento tan engañada y tan triste por no poder seguir viviendo la maravillosa vida que tuve con este genio amable, divertido y guapo que conseguí encontrar.
La escritora aprovechó para agradecer el apoyo de sus padres, quienes la cuidaron sin descanso: "Me han cogido de la mano sin vacilar mientras yo sufría, tratando de no mostrar su dolor y tristeza para protegerme de ello. Ha sido un gran regalo, aunque siento su dolor cada día". También quiso alabar a su hermana Rose -quien le donó células madre para el trasplante- y a su hermano Jack. "Mi hermano era medio compatible, pero aun así preguntó a todos los médicos si quizá serlo era mejor, por si acaso. Mi familia me ha sostenido la mano con firmeza mientras he sufrido, intentando disimular su dolor y su tristeza para protegerme. Ha sido un gran regalo, aunque siento su pena a diario", confesó.
También expresó su profundo dolor por añadir más sufrimiento a la historia de su madre. "Durante toda mi vida he intentado ser buena, ser una buena estudiante, una buena hermana y una buena hija, y proteger a mi madre y nunca hacerla disgustar ni enfadar", escribió Tatiana. "Ahora he añadido una nueva tragedia a su vida, a la vida de nuestra familia, y no hay nada que pueda hacer para evitarlo", lamentó la periodista ambientalista. Recordemos que su madre, Caroline, estaba a punto de cumplir seis años cuando su padre fue asesinado en Houston, Texas.









