Luis García Abad, artífice de la llegada de la Fórmula 1 a Madrid: "Hay muchos menos pilotos de F1 que astronautas"


Hablamos con el arquitecto del 'sorpasso' madrileño


"Mi preocupación no es tanto la edición del año 26 como todo lo que tenemos que hacer para conseguir realmente que el Gran Premio de España se convierta en un en un referente para el resto de las carreras que celebran pruebas del campeonato del mundo de Fórmula 1", confiesa© Eduardo Parra / Europa Press
Luis NemolatoDirector especiales ¡HOLA!
11 de septiembre de 2026 a las 18:43 CEST

Durante casi dos décadas, Luis García Abad fue el guardián de las esencias de Fernando Alonso, un negociador implacable que también blindó las carreras de figuras como Iker Casillas o Carlos Sastre. Filólogo de formación, este estratega forjado en la era de Bernie Ecclestone ha cruzado el Rubicón: del motor home a la Dirección General de Madring, la entidad promotora que devolverá la categoría reina a Madrid tras 45 años de exilio, un acontecimiento único por el que HOLA incluso ha dedicado un número Especial. 

Su diagnóstico del Gran Circo es certero, calcado de la máxima del propio Ecclestone que él mismo cita: "La Fórmula 1 es demasiado deporte para ser un negocio y demasiado negocio para ser un deporte". El reto que García Abad tiene sobre la mesa no admite medias tintas. Hablamos de un proyecto financiado con capital 100% privado y un contrato a diez años vista que movilizará a más de 400.000 espectadores

Un retrato de Luis García Abad, artífice de la llegada de la Fórmula 1 a Madrid© Sutton Images
Después de más de dos décadas siendo mano derecha, consejero, mánager y hombre para todo de Fernando Alonso, dirige ahora un proyecto de envergadura. Es director general del Gran Premio de Fórmula 1 en Madrid. García Abad habla con ¡HOLA! en la semana del estreno de Madring

Lejos del ruido político, el director general dibuja un impacto demoledor para la ciudad: la generación de más de 10.000 empleos anuales y la integración de la nueva infraestructura en el recinto de IFEMA para las 51 semanas restantes del año. El circuito en sí —con 5,2 kilómetros de trazado— es un prodigio híbrido que asfalta Valdebebas y atraviesa pabellones, diseñado con 22 curvas que combinan peraltes positivos y negativos, desniveles y fuertes frenadas pensadas para las nuevas exigencias de la FIA. 

Y ante el temor de las carreras aburridas, su sentencia es de hierro: los adelantamientos dependen de las fábricas y de los pilotos, en Madrid, "el que vaya más deprisa". García Abad sabe que el ecosistema ha mutado. Hoy compite bajo el paraguas de Liberty Media y el efecto Drive to Survive, en un tablero donde los pilotos ya no son solo intérpretes de los últimos y más arriesgados prodigios mecánicos del asfalto, sino ídolos de masas: "Hay muchos menos pilotos de Fórmula 1 que astronautas", reflexiona para justificar su estatus de auténticos "gladiadores" de la carretera. Para saciar a este nuevo público, el Gran Premio madrileño equilibrará la exclusividad de un Paddock Club para 5.000 VIPs con la fan zone más grande del mundo, capaz de albergar a 120.000 aficionados. 

Luis García Abad, artífice de la llegada de la Fórmula 1 a Madrid, en plena conferencia informativa © Getty Images
A pesar de confesar que organizar este macroevento en su ciudad natal es “casi un sueño infantil”, el objetivo va mucho más allá de la velocidad: capitalizar el 'lifestyle' madrileño, su gastronomía y ese verbo intransitivo que él mismo ha bautizado como “madrileñear"

El objetivo no es solo la velocidad, sino capitalizar el lifestyle de la capital, su gastronomía y ese verbo intransitivo que él denomina "madrileñear". No hay rastro de hostilidad hacia Montmeló en su discurso; al contrario, defiende que el mercado puede sostener perfectamente la convivencia de dos Grandes Premios en España, alimentando una competencia sana frente a circuitos como Monza, Silverstone o el futuro Portimao.

A pesar de confesar que organizar este macroevento en su ciudad natal es "casi un sueño infantil" y que la cuenta atrás le roba horas de sueño, García Abad mantiene el pulso acompasado del mánager de élite. Anhela que Alonso le dé su veredicto del circuito directamente "desde el pódium el domingo a mediodía". Pero cuando el semáforo rojo se apague el 13 de septiembre, él no estará en la parrilla buscando la foto. Fiel a su instinto de hombre en la sombra, se esconderá en un rincón cómodo para ver la salida por televisión. Exactamente la misma liturgia con la que ha presenciado más de 400 carreras a lo largo de su vida.

 Durante décadas, su trabajo como mánager consistió en exprimir al máximo a los promotores y a los equipos para proteger a su piloto. Ahora usted es el promotor.¿Cuál es la verdad más incómoda de este deporte que ha descubierto al sentarse al otro lado de la mesa?

Supongo que la verdad es exactamente la misma. Cuando uno tiene que defender los intereses de alguien o de cualquier entidad, lo que tiene que hacer es pensar exactamente qué es lo que quieres conseguir y hacer lo que sea necesario para que eso ocurra. No hay verdad incómoda y la Fórmula 1 no es distinta al resto de las actividades que ocurren en el mundo.

Usted negoció en la época de Bernie Ecclestone y ahora gestiona un Gran Premio bajo el paraguas de Liberty Media. A nivel empresarial, ¿cómo ha mutado el ADN delas negociaciones en la Fórmula 1 en estos veinte años?

Mismo ADN con tiempos distintos. La Fórmula 1 viene creciendo como deporte, tanto en espectadores como en impacto económico, lo que hace que las negociaciones pasen siempre por el punto de equilibrio necesario para que los acuerdos se cierren. No hay un cambio significativo. En los tiempos de Bernie se funcionaba con otro perfil de patrocinadores y con otro perfil económico y ahora Liberty aporta unas medidas más grandes, pero no dejan de ser exactamente lo mismo.

Cuando Madrid llamó a la puerta de Stefano Domenicali, ¿Hasta qué punto fue determinante su agenda personal y su historial en la F1 para que en Londres y enEstados Unidos se tomaran en serio el proyecto de IFEMA?

Supongo que es importante el hecho de conocer a las personas adecuadas en los sitios adecuados, en los momentos adecuados. Pero yo creo que el proyecto de Madrid tenía el suficiente calado y la seriedad oportuna para que solamente fuese necesario ponerlo encima de la mesa para que se tomase una decisión al respecto. Sí, es importante que todos nos conozcamos, pero este es un mundo muy pequeño en el que afortunada, o desgraciadamente, todos somos más o menos los mismos desde hace 20 años.

Luis García Abad en pleno discurso© Eduardo Parra / Europa Press
“Yo creo que el proyecto de Madrid tenía el suficiente calado y la seriedad oportuna para que solamente fuese necesario ponerlo encima de la mesa para que se tomase una decisión al respecto. Sí, es importante que todos nos conozcamos, pero este es un mundo muy pequeño en el que, afortunada o desgraciadamente, todos somos más o menos los mismos desde hace 20 años”, dice Luis García Abad en ¡HOLA!.

 Conseguir que un acontecimiento de esta escala funcione con capital 100% privado no es habitual en el calendario actual. Como Director General, ¿cuál ha sido el argumento financiero para convencer a los inversores de asumir un riesgo de esta magnitud?

México, Miami, Las Vegas, estamos hablando de empresas que están haciendo un magnífico trabajo del que tenemos tantísimo que aprender y han recurrido exactamente al mismo esquema financiero. No es descabellado pensar que un evento que va a movilizar a más de 400.000 personas en Madrid, debe tener un criterio de rentabilidad de salida y sobretodo una visión a largo plazo. El futuro del deporte pasa inevitablemente porque sea también un negocio y aquí traigo a colación la frase de Bernie Ecclestone que nunca se cansa de repetir: “La Fórmula 1 es demasiado deporte para ser un negocio y demasiado negocio para ser un deporte”. Tenemos que considerar esas dos magnitudes, tanto la del deporte como la de negocio, como necesarias y combinarlas para que sea atractivo para los clientes.

Se ha escrito mucho sobre si Madrid apaga a Barcelona en el mundo del motor. Desde una perspectiva de mercado, ¿hay espacio real, afición y volumen de negocio en España para sostener dos Grandes Premios a largo plazo?

En ningún momento Madrid pidió nada en contra de Barcelona y Barcelona lo sabe y Fórmula 1 también lo sabe. Tener dos grandes premios en España, y dos pilotos españoles es algo excepcional que muy pocos países tienen el privilegio de poder tener. Creo que la convivencia es perfectamente factible porque entre otras cosas, las distancias hoy en día no son importantes. El público es cada vez más internacional y acude a los eventos con la intención de que éstos se conviertan en toda una experiencia. Barcelona es una magnífica ciudad que hace unos magníficos grandes premios desde hace 35 años y cuando Madrid se sentó en la mesa de Fórmula 1 fue para pedir un Gran Premio de Madrid.Cuando nos devolvieron (a Madrid) un Gran Premio de España, creo que a Barcelona también le vino bien porque las mejoras desde que nosotros entramos en juego, en el GranPremio de Barcelona son visibles y yo creo que favorece la competencia sana, Pero no solo con Barcelona, con Portimao a partir del año que viene, con Monza, que no nos pilla muy lejos, o Silverstone, a apenas unas horas de vuelo. Al final hay que coger un avión y llegara un circuito. Quien mejor lo haga y quien mejor oferta y experiencia de cliente sea capaz de ofrecer, será el que gane, pero la competencia es sana y siempre bienvenida.

El trazado diseñado no es un urbano clásico ni un circuito permanente, sino un híbrido que atraviesa pabellones de IFEMA y asfalta Valdebebas con curvas peraltadas. Técnicamente, ¿cuál es el detalle de este circuito que va a dejar a los ingenieros de Red Bull o Ferrari con la boca abierta?

El circuito es el mejor circuito porque es el último circuito diseñado y el último circuito construido y siempre el último responde a criterios técnicos de de magnífica solvencia. IFEMA ofrece a través de Madrid una experiencia de 22 curvas en las que se combinan subidas, bajadas, curvas peraltadas, tanto positivas como negativas y una adaptación a la tecnología que se está reclamando a través del nuevo reglamento. Los títeres de sostenibilidad son muy importantes, la utilización de motores eléctricos es absolutamente inevitable y a largo plazo ofrecer un circuito que combine curvas de alta velocidad con frenadas intensas hacen que las carreras debieran ser suficientemente atractivas en este tipo de circuitos, como ya lo hemos visto este año, por ejemplo en Miami.

Un retrato del artífice de la llegada de la Fórmula 1 a Madrid,  Luis García Abad© Eduardo Parra / Europa Press
“No es descabellado pensar que un evento que va a movilizar a más de 400.000 personas en Madrid debe tener un criterio de rentabilidad desde el inicio y, sobre todo, una visión a largo plazo. El futuro del deporte pasa inevitablemente porque sea también un negocio”, afirma Abad

Uno de los grandes miedos en los nuevos circuitos es crear "trenes de coches" donde no se puede adelantar. ¿Qué garantías aerodinámicas y de diseño ofrece el trazado de Madrid para asegurar que la carrera del domingo sea todo un espectáculo?

Hace 75 años que se corre en Silverstone, 35 años que se corre en Barcelona, los circuitos somos solo el campo de batalla en el que los ingenieros desarrollan una tecnología que permita hacer coches cada vez más rápidos, cada vez más sostenibles y cada vez más eficientes. Adelantar en un circuito depende de la calidad del trabajo en las fábricas de los constructores de Fórmula 1 y en la pericia de los 22 mejores pilotos del mundo.No tengo ninguna duda de que eso no será un problema en Madrid, porque el que vaya más deprisa, pasa.

A pocas horas ya de que se enciendan los motores, y controlando miles de variables simultáneas, ¿cuál es el excel, el plano o la métrica que todavía le quita el sueño de vez en cuando?

Evidentemente se duerme mal conforme se ha ido acercando el 13 de septiembre porque son muchos los factores que pueden hacer que el éxito del Gran Premio sea el adecuado, pero no hay nada que realmente me quite el sueño. En este momento está todo bajo control. Hemos venido cumpliendo nuestros plazos desde el primer momento. Nunca hemos dicho algo que no supiésemos que ya habíamos hecho y lo que nos encontremos hoy será una primera edición de un Gran Premio de España que se va a celebrar durante los próximos 10 años. Hay demasiadas cosas que no vamos a hacer en el año 26, pero que ya tenemos planificadas para el 27, para el 28 o para el 29… Mi preocupación no es tanto la edición del año 26 como todo lo que tenemos que hacer para conseguir realmente que el Gran Premio de España se convierta en un en un referente para el resto de las carreras que celebran pruebas del campeonato del mundo de Fórmula 1.

Netflix ha cambiado la demografía de la F1, atrayendo a millones de jóvenes y mujeres que antes no seguían el motor. Como organizador, ¿cómo ha adaptado elGran Premio de Madrid para satisfacer a este nuevo espectador que busca tanto el lifestyle como la velocidad?

Desde el primer momento e incluso antes de planificar dónde se iban a alojar nuestros espectadores, que al final son nuestros clientes, hemos trabajado siempre en un modelo de encuesta en el que hemos validado previamente toda la información para tratar de satisfacer lo que cada uno de nuestros clientes considera necesario para asistir a un evento de estas características. No hay que olvidar que estamos hablando de un Gran Premio de Fórmula 1 en el que hay actividad desde el viernes por la mañana hasta el domingo por la tarde. Son muchas horas en las que hay que entretener, en las que hay que dar servicio y en las que hay que satisfacer la exigencia de un cliente que por recién llegado tiene unas expectativas muy elevadas y que evidentemente nos va a poder comparar con otras carreras que se celebran en el mundo.

 Luis García Abad enfundado en un traje azul© Eduardo Parra / Europa Press
"Mi preocupación no es tanto la edición del año 26 como todo lo que tenemos que hacer para conseguir realmente que el Gran Premio de España se convierta en un en un referente para el resto de las carreras que celebran pruebas del campeonato del mundo de Fórmula 1", confiesa

El Paddock Club de la F1 es uno de los espacios de hospitalidad más caros y elitistas del mundo, pero un Gran Premio también se debe a la grada general. ¿Dónde está el punto de equilibrio para que el evento sea rentable por arriba sin expulsar al aficionado de a pie?

Creo sinceramente que en 5 km y pico hay sitio para todos y hay experiencias para todos.El Paddock Club es una referencia, pero solamente es una referencia para 5000 personas, las otras 120.000 personas que acudan van a van a poder disfrutar de la fan zone más grande del mundo, van a poder disfrutar de zonas suficientemente atractivas desde el punto de vista del espectador y trataremos de que cuando los coches no estén en pista, la diversión esté garantizada por todas las actividades que tenemos organizadas previamente para dar satisfacción a nuestros clientes.

Liberty exige que los circuitos sean festivales de música, gastronomía y cultura.Usted que ha viajado por todo el mundo, ¿qué toque inconfundible va a tener la 'fan zone' de Madrid para que nadie dude de que estamos en la capital de España?

Una de las grandes ventajas de tener un circuito dentro de la ciudad de Madrid es que no va a caber ninguna duda de que estamos en Madrid.La silueta de las cinco torres se ciñe sobre el horizonte, la llegada por las líneas habituales de metro va a hacer que sea bastante reconocible y sin ninguna duda el toque que va a hacer diferenciador para que nuestros clientes se sientan en Madrid, es que van a comer comida de Madrid, van a escuchar música de Madrid y van a disfrutar de una forma de vida tan nuestra como es el “el madrileñear”.

Madrid vive una edad de oro culinaria. ¿Cómo se va a establecer la conexión entre los grandes popes de la hostelería y del asfalto?

Es un trabajo a largo plazo. Comenzamos nuestro primer paso en esta primera edición y desde luego estamos tratando de que todas las empresas que están involucradas en el entretenimiento y la hostelería formen parte de la inteligencia local de Madrid y del imaginario cultural de Madrid, con lo cual yo creo que es una cosa que juzgaremos el día 14 de septiembre, pero a día de hoy estamos trabajando con empresas españolas y madrileñas para garantizar que la diferencia frente a otros sea evidente.

Retrato de archivo de Luis García Abad© LAT Images

Usted ha convivido con pilotos de la vieja escuela y observa a los actuales, que son marcas globales casi de moda. ¿Cómo afecta esta nueva 'cultura pop' del piloto a la forma en que se organiza un Gran Premio y se gestionan las masas?

Hay muchos menos pilotos de Fórmula 1 que astronautas, es lógico que sean reconocidos como lo que realmente merecen ser. Son los auténticos héroes, los gladiadores de este circo mediático. Y eso no hace nada más que beneficiar al promotor porque no estamos hablando de pilotos locales, estamos hablando de pilotos de reconocida talla mundial, lo que hace que tengamos clientes de los cinco continentes y que esa sensibilidad y esa afición que se mueve alrededor de los pilotos también se traduce de cara al promotor en un volumen de tickets vendidos porque tenemos a fans de los 22 pilotos que participan en el campeonato.

Madrid tiene contrato por diez años. Cuando acabe ese periodo, y más allá de las horas de televisión, ¿qué legado de infraestructuras, tejido empresarial o empleabilidad debe quedar en la ciudad para certificar que su gestión fue un éxito rotundo?

La infraestructura pasa a formar parte de la infraestructura de IFEMA, será utilizada el resto de las 51 semanas como parte de la actividad ferial y del negocio habitual de IFEMA. Las vías públicas gozarán del mejor asfalto del mundo y esa enorme generosidad con la que IFEMA trabaja para la ciudad de Madrid y para España, se verán reflejados en que el volumen de empleo alrededor del Gran Premio estará por cifras superiores a las 10.000 personas anuales y el impacto económico, por mucho que lo estemos midiendo constantemente, será muy superior, solamente con la mejora del algoritmo después de que 45 años sin celebrar un Gran Premio de Fórmula 1, hace que entremos en una categoría distinta y que Madrid pueda entrar a formar parte del selecto grupo de de ciudades que organizan eventos de estas características.

Ver la F1 desde dentro es ver alta ingeniería en directo. ¿Contempla la organización fórmulas para que las universidades politécnicas de Madrid puedan conectar a sus alumnos con el talento técnico de los equipos de la parrilla?

Hace ya muchos años que tenemos la suerte de tener cada vez más ingenieros trabajando en todos los fabricantes de Fórmula 1. Por supuesto que acercar el deporte a la universidades algo que es muy importante, pero que ya lo están haciendo las propias escuderías, en las propias escuelas de ingeniería y repito, hay ingenieros españoles en todos y cada una de las de los fabricantes de de monoplazas de Fórmula 1.

El empresario de referencia Luis García Abad© Getty Images
"Hay muchos menos pilotos de Fórmula 1 que astronautas, es lógico que sean reconocidos como lo que realmente merecen ser. Son los auténticos héroes, los gladiadores de este circo mediático", pone en manifiesto

Carlos Sainz y Fernando Alonso son los estandartes actuales en el automovilismo español, pero el relevo generacional es vital. ¿Puede este Gran Premio servir de palanca para atraer patrocinadores al automovilismo base (karting, F4, F3) en nuestro país?

Tanto Fernando como Carlos han resaltado en numerosas ocasiones la importancia de que tengamos una enorme cantera de pilotos que siguen destacando tanto en fórmula 2 como en Fórmula 3 y no creo que que la presencia de un Gran Premio cambie mucho la afición que se ve en cada una de las pruebas del campeonato de karting o las pruebas de tanto dela F4 como de la F3. Pero es muy importante que tengamos un lugar donde los pilotos españoles puedan lucirse delante de sus compatriotas.

Ha pisado casi todos los circuitos del mundo cuidando de la carrera de un bicampeón mundial. Al mirar ahora los planos del circuito de Madrid, sabiendo que llevan su firma de gestión, ¿qué siente a nivel personal?

Es casi un sueño infantil poder organizar un Gran Premio de Fórmula 1 en la ciudad en la que naciste y en la que vives. Han sido muchísimos años de darle vueltas al mundo y nunca consideramos la posibilidad de que estuviésemos en condiciones de poder hacer un Gran Premio de Fórmula 1 en Madrid. Hoy que ya es una realidad, no te voy a ocultar que hay un orgullo personal y profesional indiscutible, pero no deja de ser un placer privado.

Fernando Alonso estará en la parrilla de salida corriendo en un circuito que usted dirige. Conociendo su nivel de exigencia, ¿qué veredicto le gustaría escuchar deFernando cuando se baje del coche tras dar la primera vuelta el viernes?

A mí me gustaría que el veredicto me lo diese desde el pódium el domingo a mediodía.

 Luis García Abad en el 'paddock'© Getty Images
"Prefiero hablar de ruedas blandas y ruedas duras, porque es mucho más predecible que lo que supone organizar un evento para más de 400.000 personas por primera vez en mi propia ciudad", se sincera

Dicen que quien ha estado en el muro de un equipo de F1 nunca se cura de la adicción a la adrenalina. ¿Encuentra en el despacho de Director General la misma tensión deportiva que vivía cuando peleaba por un Campeonato del Mundo?

Prefiero hablar de ruedas blandas y ruedas duras, porque es mucho más predecible que lo que supone organizar un evento para más de 400.000 personas por primera vez en mi propia ciudad.

Gestionar un Mundial de F1 es vivir en un avión; organizar un Gran Premio es vivir en la trinchera logística. Cuando el nivel de estrés sube la aguja al rojo, ¿dónde vaLuis García Abad a apagar el móvil y desconectar?

En el mejor sitio del mundo, en Madrid

Es domingo. Faltan cinco segundos para que arranque el primer Gran Premio deMadrid en IFEMA. Sabiendo todo lo que ha costado llegar hasta ahí, ¿en qué lugar exacto del circuito se va a esconder para ver la salida y a quién le va a dedicar ese instante?

He asistido a más de 400 salidas de carreras de Fórmula 1 y siempre he tratado de buscar un rincón cómodo en el que verlo por televisión. No creo que vaya a cambiar el 13 de septiembre de este año.