Muere José Legrá a los 89 años: la historia del bicampeón del mundo que llegó sin nada a España


El mítico 'Puma de Baracoa' fallece en Madrid tras una enfermedad reciente mundial


El boxeador José Legrá en febrero de 1972© Getty Images
15 de julio de 2026 a las 23:43 CEST

José Legrá, considerado una leyenda del boxeo hispanocubano, ha fallecido en Madrid a los 89 años de edad. Esta noticia ha sido confirmada con gran tristeza por la Real Federación Española de Boxeo (RFEB). Una persona que no solo fue dos veces campeón del mundo en el peso pluma y siete veces de Europa, sino que se convirtió en un auténtico icono de la España de los años sesenta y setenta. Como declaró Felipe Martínez, presidente de la RFEB, destacó que Legrá fue "uno de los grandes estandartes de la época dorada del boxeo español, que hizo mucho por el boxeo".

José Legrá en el ring en 1991© GTRES
José Legrá en el ring en 1991

Ha sido en el Hospital Gómez Ulla, en la capital de Madrid, donde ha fallecido tras el rápido empeoramiento de una enfermedad diagnosticada recientemente. Pasó sus últimos años en una residencia donde lidiaba con una enfermedad de desgaste cognitivo.

De limpiar botas en Cuba a alcanzar la gloria en los palacios madrileños

Vivió una intensa y apasionante vida. Nacido en la localidad cubana de Baracoa en primavera de 1943, el 19 de abril, pertenecía a una familia numerosa de siete hermanos que se vio afectada por la separación de sus padres. Con tan solo siete años ya recorría las calles buscando un sustento diario como limpiabotas o repartidor de periódicos. Sin embargo, su destino iba a ser muy diferente a todo eso.

 Bautizado como el "Classius Clay de bolsillo"© Getty Images
Bautizado como el "Classius Clay de bolsillo"

Tras prohibirse el boxeo profesional en su país, Cuba, impuesto por el régimen de Fidel Castro, Legrá tomó una de las decisiones más valientes de toda su juventud. Decidió hacer las maletas y poner rumbo a España a finales de 1963, aterrizando en el aeropuerto de Barajas con los bolsillos completamente vacíos. Allí, a pie de pista, le esperaba el preparador Evelio Mustelier, conocido popularmente como 'Kid Tunero'. Él se encargó de pulir todas sus virtudes como futuro gran boxeador, que contaba con una gran agilidad.

La decisión más valiente que tomó fue hacer las maletas e irse a España © Getty Images
La decisión más valiente que tomó fue hacer las maletas e irse a España

Pronto, su gran estilo en el deporte que le caracterizó desató la locura, con ese juego de piernas inconfundible que hacía bailar a todos sus rivales. El público no tardó en rendirse ante él y la prensa de entonces lo bautizó como el "Cassius Clay de bolsillo" debido a su asombro y carisma. Legrá, en poco tiempo, se ganó el afecto de las altas esferas y de la sociedad de la época, siendo recibido con honores en el Palacio de El Pardo por Francisco Franco. Una persona que profesaba gran simpatía por el boxeador y que solía obsequiarle con llamativos coches tras sus logros en el ring.

Un boxeador que hacía bailar a todos sus rivales© Getty Images
Un boxeador que hacía bailar a todos sus rivales

Conoció el éxito y la cara más amarga de la fortuna

Más allá de los cinturones mundiales y los triunfos deportivos, fue una cara muy conocida e imprescindible en las páginas de crónica social de la época. Gracias a su agilidad, su desparpajo caribeño y su gran sonrisa se convirtió en un imán para las cámaras televisivas de la España en desarrollo. 

Sus éxitos sobre la lona trajeron consigo una gran fortuna económica que el propio Legrá gestionó con gran agilidad, la misma que le caracterizaba en el deporte. "Gané mucho dinero y creí que el mundo era mío", llegó a confesar con gran honestidad en sus años de madurez. Con simpatía, también recordó que lo mejor que le había regalado su profesión habían sido los placeres, las fiestas y el amor.

Los mejores regalos de su profesión fueron los placeres, las fiestas y el amor© Getty Images
Los mejores regalos de su profesión fueron los placeres, las fiestas y el amor

Sin embargo, tras colgar los guantes en 1973, toda su fortuna se desvaneció debido a inversiones desacertadas y malos negocios. Aun con todo ese infortunio, poseía una riqueza mayor, que era el afecto de la gente que le había apoyado a lo largo de su carrera. En su última etapa, la cual estuvo marcada por el progresivo deterioro cognitivo señalado anteriormente, estuvo arropado económicamente por la generosidad y fidelidad de sus viejos amigos.

Su amigos generosos y realmente fieles© Getty Images
Su amigos generosos y realmente fieles