Una semana después, el entorno de Iván Sanz Cid sigue sin asimilar la muerte del director de la bodega Dehesa de los Canónigos en un accidente de tráfico en el que también perdieron la vida su mujer, Irene Garijo, y dos de sus tres hijos, Irene y Álvaro. Una tragedia de tal magnitud es imposible de asimilar y solo el tiempo permitirá que sus allegados transformen el dolor y aprendan a vivir con estas dolorosas ausencias. En el intento de seguir adelante en pleno duelo, José Ribagorda ha retomado sus compromisos profesionales y al volver a ponerse frente a las cámaras ha rendido homenaje a su buen amigo, al que consideraba parte de la familia.
El que fuera presentador de Informativos Telecinco Fin de Semana hasta 2024, tras casi dos décadas, sigue vinculado a la cadena hablando del universo gastronómico en De las cosas del comer. Precisamente en su regreso a este espacio tras sus días más difíciles, Ribagorda ha comenzado dando las gracias "las innumerables muestras de cariño que habéis tenido hacia nosotros por el fallecimiento de una familia, la familia de Iván, que es como nuestra familia, gracias de corazón".
"La vida tiene que seguir y uno se reconforta como nos enseñó Iván, disfrutando, disfrutando de la vida. Y disfrutar de la vida es disfrutar de amigos", ha dicho el periodista, que en el primer reportaje tras la tragedia vivida, se ha vuelto a acercar al sector del vino en el que tantos buenos momentos compartió con los Sanz Cid. Lo ha hecho de la mano de Raúl Pérez, que ha sido elegido dos veces mejor enólogo del mundo. Conocido como el mago del vino, lo define como "una persona con una calidad humana insuperable y un talento fuera de lo común".
Su dolor en la despedida a los Sanz Garijo y sus palabras
José Ribagorda y Loles Silva, matrimonio y pareja profesional, estuvieron presentes en la capilla ardiente de la familia Sanz Garijo, donde el periodisita ejerció de portavoz atendiendo a los medios, y también en el último adiós, que tuvo lugar en la catedral de Valladolid. Un funeral multitudinario al que acudieron también autoridades y rostros conocidos como el periodista José Peláez, el empresario Miguel Ángel Gil Marín, accionista del Atlético de Madrid, y el expresidente del Real Valladolid, Carlos Suárez.
En estos siete días que han pasado desde el accidente, del que se enteraron por teléfono, son muchos los tributos que han ido rindiendo a sus amigos. "Lloramos en casa desconsoladamente desde ayer por la pérdida cruel e inhumana de una familia que era nuestra familia. Una familia bodeguera de bien, honesta, trabajadora y de profundos valores. Iván, Irene, Irenita y Alvarito viviréis siempre en nosotros. Gracias de corazón por la infinidad de buenos momentos que nos habéis dado. Gracias por habernos hecho tan felices. Que inmenso vacío nos dejáis. Que injusta es la vida. Las viñas de Dehesa de los Canónigos lloran sin parar nosotros con ellas", dijo Ribagorda.
"Mi amigo, nuestro hermano, han sido muchas horas de vuelo y tengo mil historias más. Hoy me despido por un tiempo, pero ya sabes que te buscaré y te encontraré, te quiero, te queremos por siempre. Qué lujo tenerte en nuestras vidas, buen viaje y cógeme el teléfono que tengo muchas cosas que contarte", aseguraba Loles Silva. La hija del primer presentador de Informe Semanal explicaba además que tiene el alma rota al sentir que la vida te arranca la vida y que siente un aterrador vacío.
El premio Iván Sanz, el primer homenaje de Valladolid a un bodeguero inolvidable
El legado de Iván Sanz Cid es eterno y así lo han querido materializar desde la Diputación de Valladolid al crear el Premio Iván Sanz al Mejor Bodeguero Joven de la provincia. "Lleva su nombre en homenaje a una figura que representa de manera ejemplar los valores que inspiran este reconocimiento: la pasión por el vino, el compromiso con la empresa familiar, el arraigo a la tierra y la apuesta por la excelencia", han confirmado fuentes oficiales sobre este galardón que se ha creado a través de la marca de calidad Milla de Oro del Vino.







