Llegó el verano, las ganas de celebrar, de presentar nuevos proyectos y Eugenia Martínez de Irujo, junto a Sandra Segimón, presidenta del Grupo Sushita y Xandra Falcó, ha vuelto a mostrarnos el arte de recibir y de vestir una mesa con una puesta de escena espectacular inspirada en el Mediterráneo.
Fue el pasado 17 de junio en el restaurante Monsieur Sushita, de Madrid, que transformaron en un exuberante jardín de inspiración marroquí para mostrarnos las nuevas vajillas Eugenia&Sushita. Colecciones diferentes con el rosa de protagonista; los queridos perros de Eugenia, y las libélulas volando sobre flores y espigas en platos, bandejas… y hasta la champanera de edición limitada que pintaron a mano para el vino rosado XF Sierra Cantabria, de Xandra Falcó, que dio a conocer esa misma noche la nueva añada.
Hubo posado, hubo fiesta y hubo confidencias en las que Eugenia nos abrió una puerta a su vida y volvió a remarcar su pasión por la familia, la naturaleza y los animales.
Han pasado ya 4 años desde que lanzasteis la línea de vajillas Eugenia & Sushita en el Palacio de Liria. Si tuvieras que echar la vista atrás, ¿qué resumen harías de esta aventura empresarial y creativa junto al grupo?
Ha sido, y sigue siendo, un proyecto apasionante en el que Sushita me permite dar rienda suelta a mi creatividad. Las vajillas y el recibir a los invitados siempre me ha interesado mucho y ahora, poder ver cómo mi universo creativo se lleva a la mesa, me llena de felicidad. Y me lo paso muy bien trabajando con Sandra Segimón y el equipo de Sushita.
¿Qué es lo que más admiras de Sandra y de Xandra?
Ambas son mujeres emprendedoras, con mucha energía y que trabajan muy duro para conseguir que sus empresas tengan éxito. Además, son muy humanas, divertidas y buenas amigas mías.
"Creo que este es el mejor momento de mi vida y estoy muy contenta y súper agradecida. Soy una privilegiada"
Así son 'Rosé' y 'Los perros de Eugenia', las vajillas más románticas y personales de la duquesa
En la primera colección plasmaste la fuerza de tus animales favoritos: leopardos, elefantes, jirafas, tucanes… después llegó el reino de las aves y el floral, que repites con 'Rosé', muy romántica y siempre con tu toque colorido y personal… ¿Qué destacarías de esta nueva línea?
Rosé es puro romanticismo. Mi universo llevado a la mesa, con el rosa como protagonista. Empezó con el diseño de una jarra para una presentación de Marciano by Guess y ha acabado en una vajilla completa, con platos, jarras, juego de café, incluso mantequillera y azucarero. También me chiflan las vajillas en relieve con una libélula de mis pinturas, en diferentes colores e ideales para las mesas de verano. Y la champanera edición especial que hemos diseñado para XF rosado, el vino de Xandra Falcó.
Presentas, además, Los perros de Eugenia, un homenaje emocional a Chocolate, Epi, Vodka, Trucho, Churri, que tanto te hizo reír, y Calito, que era buenísimo y le encantaba también a tu madre. Cuéntanos la historia, ¿cómo fue el proceso?
Hemos diseñado muchas colecciones diferentes para esta temporada. La colección “los perros de Eugenia” la hice para fomentar la adopción, puesto que las protectoras tienen muchos perros abandonados, muchos de ellos maltratados y que lo han pasado muy mal. El objetivo es concienciar para que se adopten animales y no se compren. Aunque todos mis perros son especiales, lo que he querido plasmar en estos platos y bandejas son aquellos que me han llegado al corazón. He querido resaltar que son perros recogidos, que no tienen raza, pero para mí son mucho más especiales, más agradecidos, más listos… Y lo que me hace mucha ilusión de este proyecto y supone un aliciente es que se destina una parte a Villa Pepa, que hace una labor increíble con los perros, poniendo Pepa todo su tiempo, esfuerzo y cariño en dar una mejor vida a los animales. Supone un aliciente. Es una manera de ayudar y agradecer el buen trabajo y la pasión que los centros de acogida ofrecen a los animales abandonados.
¿Qué tipo de música te acompaña mientras pintas?
Muy variada. María Jiménez, por ejemplo, que sabéis que me apasiona. También mucho flamenco y música clásica. Depende de cómo me sienta y el mood que tenga ese día.
Cuando recibes en casa, ¿siempre pones tus vajillas?
Sí, por supuesto. Y me encanta mezclarlas porque combinan muy bien entre ellas. Combino incluso las copas de colores para darle alegría y un toque de color a la mesa.
El concepto de hogar de Eugenia Martínez de Irujo y el legado de su madre, la Duquesa de Alba
¿Qué significa "hacer hogar" para ti y qué recuerdos personales te trae una mesa bien puesta?
Para mí hacer hogar significa estar delante de la chimenea, rodeada de perros, con mis amigos más íntimos, que los conservo desde los 11 años, con mi marido, mi hija, un buen vino, un buen tapeíto y riendo mucho. Eso siempre…
Echando la vista a estos meses que llevamos de año, ¿qué destacarías de este momento de tu vida y qué es lo mejor que te ha pasado?
Creo que este es el mejor momento de mi vida y estoy muy contenta y súper agradecida. Soy una privilegiada. Algunas de las cosas que me han hecho muy feliz en esta etapa son los proyectos de Eugenia&Sushita, mi colaboración con Antik Batik y haber formado parte de la exposición conmemorativa del centenario de mi madre. Estoy muy agradecida de que mi hermano Carlos quisiera que lo comisariara junto con Cristina Carrillo Albornoz y para mí ha sido un trabajo interesantísimo, muy bonito sumergirte en todos los archivos de la casa y lo que ha sido la vida de mi madre, de mi abuelo. Con infinidad de documentos. Me ha encantado hacerlo y participar.
De su debut en la moda al orgullo por su hija Tana Rivera
¿Cómo ha sido la experiencia de Felicitá, tu primera colección de moda?
Una maravilla. Antik Batik era una de mis marcas preferidas desde muy joven. La conexión con Gabriela fue instantánea. No me podía imaginar ver plasmados mis dibujos en bordados a mano, realizados por familias indias con las que trabajan desde hace 25 años. Es un trabajo artesanal precioso que me hace gran ilusión.
¿Te imaginas diseñando una colección con Tana?
No, ella está súper centrada en su trabajo de producción de eventos. Lo que hizo de moda fue puntual, así lo declaró públicamente. Nunca se sabe lo que puede pasar en el futuro, pero en principio no.
Al mirar hoy a tu hija, ¿qué es lo que más te enorgullece de ella?
Para mí la mayor cualidad es ser buena persona. La admiro porque tiene un enorme corazón. Tiene los pies en la tierra, nada de ego ni altivez. Ser una persona humilde y cercana es algo que mamé de mi madre y se lo he tratado de transmitir también a Tana.
¿Qué os gusta hacer juntas y qué plan tenéis para estas vacaciones?
Muchísimas cosas. Estas vacaciones iremos por el Sur, que nos tira muchísimo.
Te vemos siempre con una energía desbordante, ¿cuál es el secreto? ¿Cómo te cuidas?
Serán los genes… He heredado la energía de mi madre. Era imparable.
¿Cómo es un día perfecto para ti?
Me encanta estar en el campo, con mis perros, mis cerdos, burros y hacer una comida con familia y amigos. Se me pasa el día volando.
¿Qué le pides a la vida?
Que me deje como estoy. Estoy muy bien, no hay que ser avariciosa.













