Tamara Gorro reaparece en Ibiza tras su misterioso ingreso con su familia, su ex y una marcada ausencia


La 'influencer', pareja de Cayetano Rivera, compartió un día de playa con su exmarido, Ezequiel Garay, y sus dos hijos, Shaila y Antonio


Tamara Gorro y el exfutbolista y padre de sus dos hijos captados de vacaciones juntos en familia © GTRES
12 de agosto de 2026 a las 20:54 CEST

Tras el complicado episodio de salud por el que tuvo que ser hospitalizada, el pasado mes de julio, Tamara Gorro disfruta de unos días de descanso en Ibiza, donde posee una vivienda. Sonriente y luciendo figura en bikini, la ‘influencer’ y colaboradora televisiva ha sido fotografiada en la playa junto a su exmarido, el exfutbolista Ezequiel Garay, y los dos hijos que tienen en común: Shaila, de once años, y Antonio, de ocho. A pesar de su separación en 2022 —tras una década de matrimonio—, ambos mantienen una excelente relación y siempre han tenido claro que, aunque ya no sean pareja, seguirán unidos como familia.

Tamara Gorro, su expareja, Ezequiel Garay, y su hijo, Antonio, de vacaciones juntos© GTRES
El tierno gesto de la 'influencer' a su hijo, Antonio, de ocho años

En estas primeras jornadas en la isla ha llamado la atención la ausencia de Cayetano Rivera, con quien Tamara mantiene una relación que saltó a la luz pública a principios de año. Se desconoce si el torero se reunirá con ella más adelante o si compartirán vacaciones en otro destino. Cayetano ha sido un pilar fundamental para Tamara durante su reciente bache de salud, del que apenas se conocen detalles. Fue la propia influencer quien comunicó en sus redes sociales que se encontraba hospitalizada, aunque ha preferido no revelar su diagnóstico.

Tamara Gorro mantiene en privado su diagnóstico para proteger a sus hijos

Desde el principio, Tamara Gorro ha marcado sus propias líneas rojas a la hora de hablar de su estado de salud. La influencer ha querido compartir con sus seguidores cómo se encuentra, pero no qué le ocurre exactamente ni cuál es su diagnóstico. Esa parte del proceso que, por decisión propia, permanece lejos de las redes sociales. La razón tiene mucho que ver con sus hijos. Tamara quiere preservar su intimidad, pero también evitar que Shaila y Antonio carguen con una preocupación mayor de la necesaria. "Es algo que quiero vivir en la intimidad y, lo más importante, tengo unos pequeños que ya son mayores y hay veces que hay que 'ocultar' cosas para no acentuar su preocupación", explicaba el pasado 10 de julio, después de someterse a una operación de urgencia.

Tamara Gorro y el exfutbolista y padre de sus dos hijos captados de vacaciones juntos en familia © GTRES
Tamara Gorro y el exfutbolista y padre de sus dos hijos charlan en la orilla de la playa

Aun sin poner nombre a lo que le sucede, Tamara sí ha dejado entrever que no está siendo un camino sencillo. Después de someterse a distintas pruebas, los médicos decidieron cómo actuar y ella misma reconocía que la resolución no era exactamente la que habría deseado. "No la que me hubiese gustado, pero sí la mejor, estoy segura", aseguraba. También admitía que el golpe estaba teniendo consecuencias en el plano emocional: "emocionalmente" no se encontraba bien. Una sinceridad que, sin embargo, acompañaba de su habitual capacidad para relativizar los malos momentos: "Pero bueno, que esa es la vida también, ¿no? Unas veces para arriba, otras para abajo".

Del susto que acabó con Tamara en el hospital hasta el día del alta

Lo que sí dejaba claro entonces es que no se trataba de algo repentino. El problema venía de lejos y, después de meses de pruebas y seguimiento, había llegado el momento de ponerle freno. "Esto viene de hace tiempo, ya lo sabéis. Y bueno, como todo tiene un proceso, unas pruebas, un seguimiento... se ataja, se aprieta el tornillo y ya está", explicaba, recurriendo a una de sus habituales metáforas para restarle dramatismo a una situación que, poco después, terminaría complicándose.

Las alarmas acabaron por saltar definitivamente el 25 de julio. Desde el hospital y visiblemente afectada, Tamara reaparecía en redes para contar, en primera persona y sin intermediarios, que llevaba cuatro días ingresada tras sufrir "un susto muy grande". "¿Está todo perfecto? No, no lo está, pero lo va a estar", afirmaba con esperanza. Un mensaje con el que intentaba tranquilizar a sus seguidores, al tiempo que justificaba su inesperada desaparición de las redes: "No desaparezco, pero que sepáis que si no estoy tan activa es por eso. Os amo". Tres días después, el 28 de julio, recibía el alta hospitalaria.

Ahora, ya fuera del hospital y arropada por sus hijos y por Ezequiel, Tamara parece haber encontrado en Ibiza lo necesario para recuperar la calma. Unos días de descanso, familia y desconexión que llegan después de unas semanas especialmente complicadas y en las que, poco a poco, ha ido recuperando la normalidad. "Prefiero vivir el día a día, como digo siempre, el aquí y ahora", aseguraba la influencer  en abril cuando le preguntaban por sus planes de boda junto a Cayetano. Una declaración que nosotros rescatamos, ya que cobra ahora un significado especial, mientras disfruta de su presente rodeada de quienes más quiere y entregada, más que nunca, a vivir su "aquí y ahora" sin pensar en nada más