Rocío Crusset es, desde hace tres semanas, una mujer casada e inmensamente feliz. Igual de pletórico está su esposo, el financiero estadounidense Charlie Schein, tras haber llevado al altar a la mujer de la que está completamente enamorado. Ha pasado muy poco tiempo desde que se dieron el 'sí, quiero', por lo que ahora mismo es fácil de entender que sigan en una nube. Algo que, sin duda, se ha visto reflejado en el primer post que compartía este lunes la bellísima modelo en sus redes sociales.
La hija de Carlos Herrera y Mariló Montero mostraba a su legión de fans una bonita fotografía en blanco y negro donde aparece posando con su marido, en un evento privado, ambos muy elegantes. Sobre esa imagen ha escrito en inglés la palabra "Hubby", diminutivo del término 'husband', que se traduce al castellano como maridito. Además, y no menos importante, lo acompaña con dos emoticonos muy significativos: un corazón rojo y un rostro de emoción al borde de las lágrimas.
No le ha hecho falta decir mucho más a Rocío para expresar cómo se siente en esta nueva etapa de su vida, la que empieza a disfrutar con su media naranja como matrimonio. Es esta la primera instantánea de ambos que publican tras su íntima boda neoyorquina, la que celebraron el pasado 30 de mayo rodeados de sus familiares y amigos en la ciudad de los rascacielos, donde la pareja tiene fijada su residencia.
Invitados a la lujosa boda de una top model
Con el recuerdo aún muy reciente de su propio enlace, la también diseñadora de 31 años nacida en Sevilla acudía esta vez como invitada a otra unión que se celebraba en un espectacular enclave palaciego. La contrayente es compañera suya de profesión, la top model canadiense Frédérique 'Fred' Juneau, quien organizó una fiesta por todo lo alto y de puro lujo que quita el hipo.
Así lo hemos podido comprobar gracias al Instagram de Crusset, donde se observa un imponente edificio de estilo clásico y unos impresionantes jardines con lago. Allí, en la escalinata de entrada al edificio, ella se inmortalizaba también con amigas como la joyera Alison Lou o la interiorista Sasha Bikoff Cooper. En cuanto a su estilismo para la ocasión, lucía un precioso vestido negro de tirantes, largo y ajustado, al que sumaba para el calzado un zapato de tacón mientras llevaba en las manos un abanico blanco para combatir el calor.







