Es imposible hablar del lado más personal de Isabel II sin nombrar su gran pasión por los animales, especialmente por los perros y los caballos. Siendo niña, su padre le regaló un poni que fue su primer contacto con un mundo al que estuvo unida hasta el final. La reina de todas las reinas murió en septiembre de 2022 dejando al frente de los establos reales a su hijo mayor y sucesor en el trono, Carlos III. Hoy esos animales acaparan las miradas por un accidente que ha dejado una víctima mortal y ha conmocionado al Reino Unido.
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