Representantes de los Medina, los Ybarra, los Benjumea, los Guardiola, los Alvear y otras otras familias destacadas de la alta sociedad andaluza se dieron cita este sábado 30 de mayo en una de las grandes bodas del fin de semana: la de Mariana de Solís-Beaumont y O’Neill con Íñigo Ramirez de Cárdenas y Cabello de los Cobos, ambos procedentes de sagas aristocráticas.
El linaje de la novia: nieta del X marqués de la Motilla y su lugar en la alta sociedad sevillana
La novia, que trabaja como analista de fusiones y adquisiciones en la consultora financiera Finae Partners, es una de las tres hijas de Pedro de Solís y Guardiola y Amaya O'Neill Gaytánde Ayala. El padre de Mariana es hijo del X marqués de la Motilla y primo de Matilde Solís, exmujer del duque de Alba, mientras que su madre también desciende de otras importantes casas nobiliarias.
Por su parte, Íñigo Ramírez de Cárdenas y Cabello de los Cobos, es notario de profesión. Su hermano José María Ramirez de Cárdenas ya protagonizó una de las grandes bodas del otoño pasado, cuando contrajo con Julia Bolaños, hija del propietario de Iberhanse-Naturgreen, la mayor exportadora de cítricos de Andalucía.
El toque taurino de la celebración y el vestido de la novia
Fue un enlace de lo más original, ya que la celebración tuvo lugar en la Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, que ya ha acogido otras bodas de la familia de la novia. La ceremonia religiosa fue oficiada por Ignacio Jiménez Sánchez-Dalp, el sacerdote que ha acompañado a la Casa De Alba en sus últimos acontecimientos familiares, en la capilla de Nuestra Señora del Rosario, del emblemático coso hispalense.
Para la ocasión, Mariana lució un favorecedor diseño confeccionado por Victorio & Lucchino, aunque gran parte de la atención la acaparó la gran joya familiar: una tiara adornada con cinco lazos y brillantes, que pertenecía a la abuela materna de la novia, María Gaytán de Ayala, marquesa de Caltojar. Es la misma pieza que llevó Amaya Solís-Beaumont, hermana de Mariana, en junio de 2022, cuando se casó con Borja Dominguez y Mouriz; y también su prima María Ybarra O’Neill, en año después, en su boda con Ángel Colón de Mandaluniz, duque de la Vega y descendiente directo de Cristóbal Colón.
Los invitados que reunió el enlace: nombres de la alta sociedad sevillana y de la aristocracia española
Entre otros invitados, se encontraba Patricia Medina Abascal, primo del duque de Feria, que está casada con un tío paterno de la novia, Jerónimo de Solís y Guardiola. Tampoco faltó el matrimonio formado por Beltrán Palazuelo, hermano de la duquesa de Huéscar, y Eugenia Hernández-Antolín Caballero de los Cobos, nieta de los condes de Fuenteblanca y prima del novio.
La cena se sirvió en el mismo albero de la plaza de toros por el catering Alda & Terry. El menú estaba compuesto por una crema fría de tomates silvestres con dos de bogavante y brotes tiernos, a modo de entrante; y presa ibérica confitada a baja temperatura con su jugo, con mil hojas de patata y cebollitas glaseadas, como plato principal. De postre, tarta fina de manzana caliente con helado de vainilla de Madagascar.
Ya la celebración continuó en la Casa Guardiola, propiedad de la familia de la novia, hasta donde llegaron los recién casados y muchos de los invitados en calesa. Esta joya de la arquitectura, exponente del romanticismo sevillano, fue construida a finales del siglo XIX y está decorada profusamente con frescos, relieves y cristalerías. Su imponente patio fue el escenario del baile de novios, al igual que de la fiesta, que se alargó hasta bien entrada la noche.















