Hubo un tiempo en que el apellido Molina era sinónimo de focos, alfombras rojas y titulares. Una época de bullicio constante que terminó por cansar a uno de los ocho hijos que tuvo el recordado y querido cantante Antonio Molina con su eterna compañera de vida, Ángela Tejedor. Miki Molina ha encontrado lo que ahora necesita en un pequeño y tranquilo pueblo situado en la provincia de Burgos. Desde allí ha concedido sus primeras declaraciones a un medio de comunicación en mucho tiempo.
“Yo creo que ya hay un momento en la vida en el que las cosas cambian. Uno necesita más tiempo para uno mismo”, le ha confesado en exclusiva a la reportera del programa 'Fiesta' de Telecinco. A sus 63 años, Molina ha decidido romper el silencio para compartir su nueva realidad. Vive en un entorno donde la densidad de población se mide con los dedos de una mano: un pueblo de apenas seis habitantes. Allí, lejos de las exigencias de cualquier director, ha construido un refugio que no es solo geográfico, sino también espiritual.
“Yo creo que ya hay un momento en la vida en el que las cosas cambian. Uno necesita más tiempo para uno mismo”, ha expresado con el corazón en la mano sobre las causas que le llevaron a cambiar de vida radicalmente. “Me gusta el campo, por eso he decidido irme al campo y es lo que hago”, ha declarado sobre cómo la naturaleza ha alcanzado un importante significado para él en su madurez.
En esta misma entrevista, el actor también ha reflexionado sobre su pasado y sobre cómo ha gestionado la exposición mediática: “Yo siempre he sido feliz, pero bueno, ahora soy yo mi propia responsabilidad”, ha contado el hermano pequeño de Ángela Molina para 'Fiesta'. “Soy un buen actor y que si algún día llaman pues estaré dispuesto a escuchar y a leer y a trabajar si es que viene el caso” , ha confesado sin cerrarse ninguna puerta a volver a rodar en algún momento de su vida.
Sus parejas y sus 4 hijos
Su última pareja conocida fue Sandra Blakstad, protagonista de su primer trabajo como realizador, 'Un tiempo precioso', aunque en algunas de sus entrevistas más recientes, el intérprete aseguraba llevar un tiempo solo. A pesar de su retiro voluntario del sistema, Molina mantiene un vínculo inquebrantable con su mayor orgullo: sus cuatro hijos. Fruto de tres relaciones distintas. Una de sus primeras parejas estables y conocidas fue la modelo danesa Kirsa van Pallandt, con quien inició su relación en 1986 y con quien tuvo dos hijos, Clara, de 40 años y Adrián, que tiene 38 años.
Tras su ruptura con la modelo en 1990, inició una sonada relación con Lydia Bosch. El 29 de enero de 1992 nació su única hija, Andrea. La expareja tomaba caminos por separado en 1995. A partir de ese momento, el actor mantiene varias relaciones, la más conocida fue la que tuvo son la productora de cine islandesa Katrin Ólafsdóttir, con quien tuvo a su hijo más pequeño, Antonio, llamado así en honor al querido y recordado padre del actor.
Esta transición de Miki Molina no es fruto de un retiro forzado, sino una elección consciente de salir del "sistema". El artista describe su día a día como una rutina sencilla marcada por los ciclos de la naturaleza. El cuidado del campo, el contacto directo con la tierra y la relación con los animales han sustituido a los guiones y las largas jornadas de rodaje. Mientras la sociedad nos empuja a estar permanentemente conectados, él ha elegido la desconexión como forma de vida.










