Esta ha sido, sin duda, la semana más difícil para Lamine Yamal. La joven estrella del FC Barcelona ha pasado del cielo al infierno en cuestión de horas. El pasado 20 de abril celebraba uno de los momentos más especiales de su carrera al recibir el Premio Laureus al Mejor Deportista Joven del Año, un reconocimiento que lo situaba en la élite mundial con solo 18 años. Sin embargo, apenas dos días después, el miércoles 22, el destino le jugaba una mala pasada.
Durante el encuentro ante el Celta de Vigo, y justo después de transformar el penalti que dio la victoria al Barcelona, Lamine tuvo que pedir el cambio tras sentir un pinchazo en la parte posterior del muslo. Abandonó el césped con visibles gestos de dolor y la preocupación se instaló de inmediato en el club. Las pruebas realizadas al día siguiente confirmaron los peores temores: rotura muscular en el bíceps femoral de la pierna izquierda.
La lesión es seria, aunque no tan grave como se temió en un primer momento. El extremo se perderá lo que queda de temporada, incluido el Clásico del próximo 10 de mayo, un duelo decisivo en la lucha por el título. Flick pierde así a su jugador más desequilibrante y máximo goleador del curso: 24 tantos —16 de ellos en Liga— y 17 asistencias en 45 partidos.
En el vestuario, según fuentes del club, el futbolista estaba “muy tocado”, consciente de que la lesión llega en su mejor momento. Aun así, el diagnóstico no fue el peor de los escenarios: se trata de una rotura de intensidad media que requiere varias semanas de recuperación.
Tras conocerse el alcance de la misma, Lamine quiso tranquilizar a sus seguidores y compartió un mensaje en su cuenta de Instagram en el que reconoce que está viviendo un momento complicado: "Esta lesión me deja fuera del campo en el momento que más quería estar, y duele más de lo que puedo explicar. Duele no poder luchar con mis compañeros, no poder ayudar cuando el equipo me necesita. Pero creo en ellos y sé que van a dejarse el alma en cada partido", empieza diciendo el futbolista. "Yo estaré ahí, aunque sea desde fuera, apoyando, animando y empujando como uno más. Esto no es el final, es solo una pausa. Volveré más fuerte, con más ganas que nunca, y la próxima temporada será mejor", termina diciendo Lamine.
Camino al Mundial: justo, pero a tiempo
Pese al contratiempo, en el seno de la Selección mantienen la calma. Tanto el Barcelona como los servicios médicos coinciden en que Lamine Yamal estará disponible para la lista de Luis de la Fuente, cuya concentración arranca a finales de mayo. España debutará en el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá el 15 de junio, ante Cabo Verde, un margen suficiente para que el jugador llegue recuperado, aunque con menos ritmo competitivo del deseado.
El propio futbolista, que hace dos años se proclamó campeón de Europa con España, ahora tenía puesta todas sus ilusiones en el Mundial, el primero que disputa como profesional. Así que a partir de ahora centrará todos sus esfuerzos para llegar en las mejores condiciones a la cita mundialista.
Un 2025 de éxitos… y titulares fuera del campo
Este 2025 ha sido para Lamine Yamal un año de contrastes: extraordinario en lo deportivo y agitado en lo personal. A nivel profesional, el joven extremo firmó una temporada histórica. Además del título de Liga con el FC Barcelona, estuvo entre los finalistas al Balón de Oro y se llevó el Trofeo Kopa, que distingue al mejor jugador del mundo menor de 21 años .
El pasado lunes volvió a hacer historia al recibir en Madrid el Premio Laureus al Mejor Deportista Joven del Año, un galardón recién estrenado que lo convierte en el primer ganador de esta categoría y en el atleta más joven en lograr dos Laureus, después del que obtuvo en 2025 como Deportista Revelación. La ceremonia, celebrada en el Palacio de Cibeles, lo situó de nuevo en el centro de atención mediática. El futbolista viajó a la capital española para recibir el premio en una gala donde también fueron galardonados Carlos Alcaraz, Nadia Comăneci oToni Kroos, por citar algunos.
Pero si algo marcó su año fuera del césped fue la multitudinaria fiesta de su 18 cumpleaños, el pasado 13 de julio, un evento repleto de influencers, compañeros de equipo y artistas internacionales que terminó con una denuncia incluida. La celebración, concebida como un gran acontecimiento social, se convirtió en uno de los episodios más comentados del año.
En el terreno sentimental, 2025 fue también un punto de inflexión. Lamine hizo público su noviazgo con la artista argentina Nicki Nicole, una relación muy mediática que, sin embargo, duró apenas unos meses. En noviembre, el jugador confirmaba su ruptura: "No ha sido por ninguna infidelidad".
Poco después, volvió a ocupar titulares al trascender que había adquirido la casa en Barcelona que Shakira y Gerard Piqué compartieron durante una década, una operación inmobiliaria que reforzó la imagen de ascenso meteórico del futbolista tanto dentro como fuera del campo.
Con apenas 18 años, Lamine Yamal encadena una trayectoria profesional imparable, marcada por récords, premios internacionales y una exposición mediática creciente que lo sitúa entre los deportistas más influyentes de su generación.












