Es una de las grandes estrellas del deporte, y eso que aún le queda una larga trayectoria por escribir. Que Lamine Yamal haya ganado un Mundial y una Eurocopa con solo 19 años lo sitúa como una de las figuras más destacadas de nuestro fútbol. Además su historia familiar y de superación personal son dos ingredientes clave que suman a la creación de un mito que promete seguir dando muchísimas alegrías. El jugador del Barça ha comenzado las vacaciones en Ibiza tras un curso extraordinario que ha acabado de la mejor forma posible. Pero en medio de esa nube por haberse convertido en rey del mundo con la selección española, también está atravesando una mala racha que se extiende a su familia: de estafas a robos, vive la cara más amarga del éxito.
El robo en su mansión de Barcelona
El primer episodio desagradable llegó la misma noche en la que España venció a Francia en la semifinal, que se disputó en Dallas. En medio del júbilo por la clasificación para la final, dos asaltantes cubiertos con pasamontañas intentaron colarse en su casa, una mansión situada en Esplugues de Llobregat que antes perteneció a Gerard Piqué y Shakira y que compró por 11 millones de euros.
Los vigilantes de seguridad avisaron a los Mossos d'Esquadra, quienes iniciaron una investigación para localizar a los asaltantes, que huyeron sin llegar a entrara en la vivienda y que no fueron cogidos. Las grabaciones de las cámaras de seguridad, tanto del exterior como del interior de la propiedad, son clave para tratar de identificar a los autores. Además, el padre del jugador lo puso inmediatamente en manos de un equipo legal. "Ya he llamado a los abogados y han hecho su trabajo", explicó en Antena 3 Mounir Nasraoui, quien no pudo viajar con su hijo a Estados Unidos por la epilepsia que padece.
Inés García, su novia, sobrepasada con la presión
Desde que en mayo oficializaron su relación acudiendo juntos a una fiesta del Barça, Lamine Yamal e Inés García se han vuelto inseparables. Ella se ha sumado a la familia y el entorno más cercano durante el Mundial, competición en la que ha sido uno de los grandes apoyos del jugador. Una vez que todo ha acabado, se ha visto envuelta en una oleada de comentarios maliciosos que aseguraban que el 19 de La Roja no le hizo caso durante la celebración. Inmediatamente después llegaba un comunicado mediante redes sociales verificadas respondiendo a las críticas y denunciando los mensajes de odio.
Pero la realidad es quedetrás de esa cuenta no se escondía la influencer manchega, sino alguien que se estaba haciendo pasar por ella. Así lo confirmaba su representante a ¡HOLA!, donde desmentía de forma tajante la autenticidad de ese mensaje. Lo que sí es cierto es que Inés no atraviesa un momento fácil. Ella siempre ha sido muy discreta y se siente sobrepasada por todo lo que está pasando. Así, su entorno le ha recomendado desconectar de las redes para proteger su salud mental y su bienestar emocional.
El comunicado de Sheila Ebana, la madre de Lamine
La última en sumarse a la mala racha ha sido Sheila Ebana, a la que Lamine define como su referente , la persona que hizo posible que tuviera una infancia bonita a pesar de las dificultades y quien a día de hoy le mantiene con los pies en la tierra. Sin olvidar que le ha dado el mejor regalo posible, su hermano Keyne, la auténtica superestrella del Mundial con solo tres años. La madre del extremo derecho ha sido víctima también de una suplantación de identidad, en su caso relacionada con asuntos profesionales.
La propia Sheila Ebana, cuya presencia en redes no deja de crecer, ha alertado de la situación con un comunicado oficial. "Hemos detectado que se están realizando contactos desde una dirección de correo electrónico que no pertenece a Sheila ni a su equipo de management. Para evitar cualquier confusión, os informamos de que cualquier propuesta profesional será gestionada exclusivamente a través del correo electrónico oficial que figura en el perfil de Instagram. Cualquier otra dirección de correo o contacto distinto a este no pertenece a Sheila ni a su equipo de management. Gracias", se puede leer.








