Nadia Comăneci es una leyenda de la gimnasia artística y una de las grandes protagonistas anoche de los Premios Laureus, que se celebraron en el palacio de Cibeles en Madrid. La deportista rumana, rostro icónico de los Juegos Olímpicos de Montreal 1976 al convertirse con apenas 14 años en la primera gimnasta en la historia en lograr un 10.0 perfecto en gimnasia artística, recibió el Premio Laureus a la Trayectoria Deportiva.
Emocionada y agradecida, recibió el premio de manos de otras grandes leyendas de la gimnasia, Simone Biles, y el marido de Nadia, Bart Conner, exgimnasta estadounidense y medallista de oro olímpico en Los Ángeles 1984. "Cuando competí en las barras asimétricas, no estaba nerviosa", aseguró Comăneci. "Solo era una niña pequeña que seguía su pasión. Diecisiete segundos de mi vida en unos Juegos Olímpicos lo cambiaron todo". Comaneci se abrazó a Simone y le dedicó unas emocionadas palabras a su marido: "Tú eres mi perfecto 10", dijo en alusión a aquel momento en el que hizo historia en el deporte mundial y marcó un antes y un después en la gimnasia, demostrando que la perfección era posible en unos Juegos Olímpicos.
Bart Conner y Nadia Comaneci cruzaron sus caminos por primera vez en 1976 en Nueva York, en el podio de ganadores después de la hazaña de Nadia en Montreal, aunque su noviazgo no comenzó hasta años después, entre finales de los 80 y principios de los 90 cuando Nadia se instaló en EE.UU.
Se casaron el 26 de abril de 1996 en Bucarest, y están a punto de celebrar sus 30 años casados. Tienen un hijo único, Dylan Paul Conner, nacido en junio de 2006. Hoy regentan juntos la Perfect 10 Gymnastics Academy en Oklahoma y negocios relacionados con gimnasia; son una pareja icónica del deporte que vive discretamente en Norman, ciudad del estado de Oklahoma.
En los Premios Laureus, Nadia, además de ser miembro de la Academia, ha sido homenajeada con el premio a todo su carrera, la de una deportista que es símbolo de la excelencia, la inspiración y el legado deportivo. La propia organización la presentó como una de sus grandes embajadoras y destacó su condición de referencia histórica del deporte mundial. A su vez, este premio a toda su carrera coincide con el 50 aniversario de aquel 10 perfecto, lo que añadió un valor simbólico al homenaje. Cuando tenía 14 años, Comaneci logró tres medallas de oro en Montreal, una plata y un bronce en una actuación con la que ganó la fama mundial y transformó su disciplina. Cuatro años más tarde, sumó dos nuevos títulos olímpicos (y dos medallas de plata) en Moscú 1980.
Comăneci sigue siendo, medio siglo más tarde, una de las atletas que ha sido inscrita con letras de oro en la historia de la gimnasia. Los Premios Laureus celebran cada año a los mejores deportistas y también reconocen trayectorias excepcionales y causas sociales vinculadas al deporte. Nadia forma parte de ese universo desde hace años, no solo como premiada, sino como miembro de la Academia que participa en la misión de Laureus de impulsar el deporte como una herramienta de cambio social positivo.








