Justin Baldoni se ha pronunciado después de que Blake Lively sufriera un importante revés en la batalla legal que mantiene contra él. A la actriz, de 38 años, se le desestimó esta semana gran parte de su demanda después de que el juez Lewis Liman desestimara 10 de las 13 reclamaciones que había presentado, incluidas las acusaciones de acoso sexual y las denuncias de que había sido objeto de burlas por su peso.
Sin embargo, el caso no ha terminado. El juez dictaminó que varias demandas -entre ellas, las relativas a represalias, complicidad en represalias e incumplimiento de contrato- aún pueden seguir adelante hasta el juicio. En un comunicado, el equipo legal de Justin, liderado por Alexandra Shapiro y Jonathan Bach, acogió con satisfacción la decisión. "Estamos muy satisfechos de que el tribunal haya desestimado todas las demandas por acoso sexual y todas las demandas presentadas contra los demandados individuales", declararon al Daily Mail, refiriéndose a Justin y a otras personas nombradas en la demanda.
"Se trataba de acusaciones muy graves, y agradecemos al tribunal su minucioso examen de los hechos, la legislación y las numerosas pruebas". Añadieron que el caso se ha "reducido considerablemente" y confirmaron que se están preparando para defender las demandas restantes ante los tribunales, según ha recogido HELLO!.
La demanda tiene su origen en supuestos incidentes ocurridos durante el rodaje de Romper el círculo (It ends with us), en los que Blake denunció que Justin había traspasado los límites profesionales. Entre sus acusaciones figuraban que él improvisó un beso en una escena en la que no estaba previsto en el guion, que entró en su camerino mientras ella estaba dando el pecho y que un productor le mostró un vídeo de su esposa dando a luz.
En su fallo, el juez afirmó: "La cuestión de si Lively tendría el derecho unilateral de detener la producción de la película si, en su opinión, se produjera acoso sexual, no es en absoluto irrelevante. El hecho de que las partes no lograran ponerse de acuerdo sobre dicha cláusula constituye una prueba contundente de que aún no se había formalizado ningún contrato". A continuación, en su resolución sobre las alegaciones, añadió lo siguiente: "El tribunal no está de acuerdo. Al examinar las pruebas presentadas por Lively, tanto de forma aislada como en su conjunto, se constata que no plantean una cuestión de hecho relevante".
"Este caso siempre se ha centrado, y seguirá centrándose, en las devastadoras represalias y las medidas extremas que tomaron los acusados para destruir la reputación de Blake Lively por haber defendido la seguridad en el plató, y ese es el caso que se va a juzgar", declaró Sigrid McCawley, miembro del equipo legal de Blake, en un comunicado. "La mayor medida de justicia es que las personas y el plan que hay detrás de estos ataques digitales coordinados han quedado al descubierto y ya están rindiendo cuentas ante otras mujeres a las que han atacado", añadió. Actualmente, el juicio está previsto que comience el 18 de mayo en la ciudad de Nueva York; aunque, con muchas menos demandas sobre la mesa, la batalla legal que se avecina parece notablemente diferente.











