Blake Lively celebra lo que considera su “victoria” legal frente a Justin Baldoni. Tras meses de tensión, acusaciones cruzadas y un juicio que había despertado enorme expectación en Hollywood, la actriz y su compañero y director de Romper el círculo (It Ends With Us, en inglés) han alcanzado un acuerdo extrajudicial que evita la vista prevista para el 18 de mayo en Nueva York. Según la información publicada hoy por People, que ha tenido acceso al documento final, Lively interpreta este desenlace como una confirmación pública de que sus denuncias “merecían ser escuchadas”.
La actriz, de 38 años, vive este cierre como un punto de inflexión en un proceso que no solo ha marcado los dos últimos años de su vida, sino que también se ha convertido en uno de los casos más mediáticos que se recuerdan en la industria del cine. “Este acuerdo representa una victoria rotunda para Blake Lively”, afirmaron sus abogados en un comunicado fechado este 7 de mayo, coincidiendo con la presentación del Aviso de Acuerdo ante el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York. El documento, revisado por dicho medio, confirma que la intérprete podrá reclamar honorarios legales y daños y perjuicios a Baldoni y Wayfarer Studios, después de que la contrademanda por difamación de 400 millones de dólares presentada por el actor fuera desestimada en junio por el juez Lewis J. Liman.
El pacto se apoya en el artículo 47.1 del Código Civil de California, una norma que protege a quienes denuncian acoso o discriminación sexual frente a posibles represalias legales. Gracias a esta disposición, Lively mantiene la posibilidad de solicitar daños compensatorios, punitivos e incluso treble damages, una figura que permite triplicar ciertas indemnizaciones. Como parte del acuerdo, Baldoni y los ejecutivos de Wayfarer han renunciado de forma irrevocable a cualquier apelación.
En el comunicado conjunto difundido hace unos días, donde se anunciaba que habían llegado a un acuerdo legal, ambas partes reconocen que el litigio “presentó desafíos” y subrayan que las preocupaciones de Lively “merecían ser escuchadas”, una frase que su equipo legal considera determinante. “Al admitir que las preocupaciones de la Sra. Lively ‘merecían ser escuchadas’, los demandados han puesto fin de una vez por todas a la ficción de que la Sra. Lively inventó las acusaciones de acoso sexual y represalias”, señalaron sus abogados en su declaración de este jueves. Para Baldoni, el comunicado pone el acento en “avanzar” y en preservar el mensaje social de Romper el círculo, la película que ambos protagonizaron y que terminó convirtiéndose en el origen del conflicto.
Cómo se llegó hasta aquí: dos años de acusaciones, contrademandas y resoluciones judiciales
El acuerdo anunciado esta semana pone fin a un conflicto que comenzó en diciembre de 2024, cuando Blake Lively presentó una denuncia ante el Departamento de Derechos Civiles de California y, poco después, una demanda civil en Nueva York. En ella acusaba a Justin Baldoni y a varios ejecutivos de Wayfarer Studios de acoso sexual, comportamiento inapropiado, represalias y una supuesta campaña para dañar su reputación durante el rodaje de Romper el círculo.
Baldoni negó desde el principio todas las acusaciones y respondió con una contrademanda por difamación contra Lively, su marido Ryan Reynolds y su equipo de comunicación, alegando que la actriz buscaba desacreditarlo públicamente. Esa contrademanda, valorada en 400 millones de dólares, fue desestimada en junio de 2025 por el juez Lewis J. Liman, según documentos citados por People y Deadline. El actor no presentó una versión corregida dentro del plazo legal, por lo que la acción quedó definitivamente cerrada.
A lo largo de 2025 y 2026, el caso avanzó entre resoluciones parciales. En abril de 2026, un juez federal desestimó 10 de las 13 acusaciones de Lively —incluidas las de acoso sexual— al considerar que no podían reclamarse bajo legislación federal al tratarse de una contratista independiente. Tres cargos —incumplimiento de contrato, represalias y cooperación en represalias— quedaron pendientes para el juicio fijado para el 18 de mayo. El proceso, que prometía ser muy mediático y complejo, finalmente se ha resuelto sin necesidad de acudir a la Corte.
La posibilidad de que Lively y Baldoni tuvieran que testificar en un juicio público, unida a la recomendación del juez de explorar un acuerdo, aceleró las negociaciones. El pacto anunciado ahora evita ese escenario y permite a ambas partes cerrar un capítulo que ha generado titulares, debates sobre los entornos de trabajo en Hollywood y un intenso escrutinio mediático.









