Blake Lively (38) y Ryan Reynolds (49) vuelven a estar en el centro de la polémica, esta vez por su refugio familiar a las afueras de Nueva York. Nuevos documentos han sacado a la luz una complicada situación que se está alargando más de lo previsto y que les está trayendo muchos quebraderos de cabeza. Hablamos de la construcción de la espectacular finca que llevan años levantando en South Salem, una exclusiva zona residencial situada a unos 100 kilómetros de Manhattan.
Un sueño convertido en pesadilla
Según publica en exclusiva en periódico Daily Mail, tras revisar varios documentos oficiales del condado de Westchester, el proyecto acumularía más de 2,1 millones de dólares en reclamaciones de contratistas y subcontratistas que aseguran no haber recibido los pagos correspondientes por las obras realizadas en la propiedad de la pareja, una de las más poderosas de Hollywood.
La historia de esta finca comenzó en 2018, cuando los actores adquirieron, a través de una sociedad limitada, una primera propiedad valorada en aproximadamente 12 millones de dólares. Poco después, fueron comprando terrenos colindantes hasta reunir un impresionante complejo privado de más de 44 hectáreas, concebido como un auténtico refugio familiar lejos de la exposición mediática.
Su mansión de más de 1.300 metros cuadrados
Durante una reunión urbanística celebrada en 2022, Blake Lively llegó a describir el lugar como "el más bonito del mundo" y aseguró que ella y su marido soñaban con crear allí un hogar permanente para sus cuatro hijos: James, Inez, Betty y Olin. La que fuera protagonista de Gossip Girl también explicó entonces que querían preservar la historia de la finca y respetar la esencia natural del entorno, además de garantizar la máxima privacidad para su familia.
Los planes incluían una gigantesca residencia principal de más de 1.300 metros cuadrados, además de piscina, casa de invitados, gimnasio independiente, establos y diferentes edificios auxiliares. También estaban previstos sistemas geotérmicos sostenibles, instalaciones de drenaje, cubiertas de cobre a medida y acabados de lujo.
Sin embargo, el ambicioso proyecto parece haberse convertido en una interminable obra de alto coste. Los documentos revisados por el citado medio muestran que varias empresas presentaron reclamaciones en abril de 2026. La más elevada correspondería a una constructora que exige más de 1,3 millones de dólares por trabajos relacionados con estructuras, electricidad, fontanería, climatización, carpintería o pintura. Otras compañías también reclaman pagos por excavaciones, instalaciones sépticas, cubiertas metálicas y trabajos de acero estructural. Las obras se habrían ralentizado considerablemente a finales de 2025 hasta quedar prácticamente paralizadas a comienzos de este año.
Polémica tras polémica
Todo ello coincide, además, con el complicado momento personal y profesional que atraviesa la actriz tras su mediática batalla legal con Justin Baldoni, su compañero en la película It Ends With Us. Un enfrentamiento judicial que habría supuesto importantes gastos legales y un notable desgaste mediático para ambas partes.
Aunque recientemente se alcanzó un acuerdo para evitar el juicio previsto, el conflicto sigue generando titulares en Estados Unidos. Ahora, las nuevas informaciones sobre la finca familiar han añadido aún más presión sobre una pareja que siempre había intentado mantener su vida privada alejada del foco público.
Las palabras de la actriz
Pese a la controversia, tanto Blake Lively como Ryan Reynolds han defendido en numerosas ocasiones el fuerte vínculo emocional que sienten con esta propiedad. Durante aquella comparecencia urbanística de 2022, la actriz insistió en que no buscaban construir un "complejo excesivo", sino crear un hogar familiar estable y protegido en plena naturaleza. Eso sí, por el momento, ni los representantes de los actores ni las empresas implicadas han realizado declaraciones oficiales sobre las reclamaciones económicas que pesan sobre el proyecto.







