Cayetana Fitz‑James Stuart, XVIII duquesa de Alba, falleció el 20 de noviembre de 2014 a los 88 años en el Palacio de las Dueñas de Sevilla, rodeada de su familia tras sufrir complicaciones de salud derivadas de una neumonía. Tras su muerte, sus restos fueron incinerados y sus cenizas depositadas bajo el Cristo de los Gitanos, en la iglesia de la Hermandad de los Gitanos ubicada en la ciudad hispalense, lugar que ella misma había expresado en vida como su deseo para el descanso eterno.
Este sábado, Cayetana habría cumplido 100 años y su hija, Eugenia Martínez de Irujo, ha sido la primera en hacerlo latente. A través de una sencilla, pero emotiva felicitación, la duquesa de Montoro ha compartido dos instantáneas de la duquesa de Alba cuando apenas era una niña, junto a este precioso mensaje: "Hoy cumpliría 100 años… Te quiero mamá. Siempre conmigo". Con esta pequeña dedicatoria y homenaje, Eugenia deja claro el cariño que le tiene a la duquesa de Alba, que sigue acompañándola cada día.
Un icono de su época, Cayetana Fitz‑James Stuart fue una mujer irrepetible, y única, que vivió intensamente: fiel a sí misma y siempre rodeada de su familia que fue, sin duda, el gran amor de su vida. El poso que ha dejado en sus hijos y nietos se puede dilucidar hasta el día de hoy: pese a sus rencillas personales, todos la consideran un motivo de peso suficiente para la reunión y la celebración. Prueba de ello fue la 'estampa' conjunta que los Alba protagonizaron junto a Felipe VI en el Palacio de Dueñas con motivo de la presentación de Cayetana. Grande de España, una muestra que ahonda en el legado personal y artístico de la Duquesa.
Para aquella notable ocasión, Eugenia no dudó en hacerle un doble homenaje a su difunta madre: no solo acudió a la presentación de la exposición, también rescató un vestido de su armario, una pieza de color ojo que la propia Cayetana había lucido en el pasado. La muestra, organizada por la Fundación Casa de Alba y que se podrá visitar hasta el próximo 31 de agosto, reúne casi 200 piezas que incluyen obras de arte, vestidos de alta costura, fotografías, objetos y correspondencia personal. Entre ellos, el traje goyesco que la duquesa lució en la tradicional Corrida Goyesca de 1974.
Un centenario cargado de homenajes
Con motivo del centenario de la duquesa de Alba, y con el objetivo de preservar y promover su extraordinario legado, se han organizado una serie de homenajes que buscan ahondar en la personalidad y vitalidad tan única que ejemplificó Cayetana, así como una trayectoria marcada por los obstáculos y la resiliencia. Además de la exposición, los Alba también hicieron piña esta semana en el Palacio de Liria con motivo de la presentación de La última duquesa: un homenaje a Cayetana de Alba, la obra que ha presentado y escrito su hijo, Cayetano Martínez de Irujo.
Entre sus páginas se ahonda en el perfil de una mujer "irrepetible, capaz de combinar tradición y modernidad, carisma social y un fuerte carácter en el ámbito privado", señalan sus responsables, entre ellos la escritora Ana Fernández Pardo, doctora en Ciencias de la Información. El duque de Arjona, por su parte, cuenta en este libro que su progenitora "desempeñó mejor el papel de esposa y el de 'emperatriz' que el de madre, pero lo hizo lo mejor que pudo". Entre el arte y la lectura, tampoco puede faltar para conmemorar los 100 años de Cayetana una pieza audiovisual. Esa labor se cubrirá con Cayetana, la Duquesa de todos, una serie documental formada por tres capítulos que se emitirá en Canal Sur coincidiendo con el que hubiese sido su cumpleaños, es decir, el 28 de marzo. La cadena local pondrá los dos primeros episodios este sábado, culminando con el tercero en el Domingo de Ramos.
El duque de Arjona es el gran impulsor de los actos del centenario de su madre, para la que ha preparado "el homenaje que ella se merecía y que hasta ahora no había podido tener". El día de la presentación del documental -evento al que acudió acompañado de su mujer, Bárbara Mirjan, admitió: "Soy una persona muy fuerte y por otro lado muy sensible, muy emotiva. No es lo mismo haberlo visto en la televisión de mi casa que verlo aquí en el cine, rodeado de las personas implicadas. Da un énfasis especial, una emoción especial", dijo.
Por su parte, Eugenia ha demostrado que recuerda a su madre cada día, pero estos homenajes le están permitiendo adentrarse en el abecé de quién era verdaderamente Cayetana Fitz-James Stuart. La duquesa de Montoro no solo ha comisaariado la exposición en el Palacio de Dueñas -para la que revisó documentos, cartas e imágenes de una mujer a la que define como pionera-, sino que tampoco se ha querido perder las diversas presentaciones: ya fuese la del libro de su hermano en el Palacio de Liria, o la proyección de Cayetana, la Duquesa de todos.















