Carmen y Shaila Dúrcal se preparan para abrazar una vez más a su madre, aunque solo sea en la pantalla: el histórico concierto de Rocío Dúrcal en el Auditorio Nacional de Ciudad de México en 1991 volverá a la vida este 25 de marzo de 2026 bajo el título Rocío Dúrcal: 20 años sin ti, en cines de México, Latinoamérica y España, justo en el 20 aniversario de su partida. Para las hijas de “la reina de las rancheras”, cada nota de “El concierto… en vivo” es un recuerdo, y cada aplauso, un instante compartido que sigue vivo en sus corazones.
Recuerdan los nervios de su madre antes de salir al escenario, la fuerza con la que entregaba cada canción y la perfección que imprimía en cada gesto. “Verla otra vez sobre el escenario es sentirla cerca de nuevo, como si nunca se hubiera ido”, confiesan, emocionadas, sabiendo que aquel concierto quedó grabado para siempre no solo en la historia de la música, sino también en su memoria familiar. Este homenaje cinematográfico no solo celebra el legado musical de la inolvidable artista, sino también el vínculo eterno entre madre e hijas, un lazo que vuelve a brillar con cada canción, cada mirada, cada aplauso y que permite a nuevas generaciones descubrir la magia que tantas emociones dejó en su paso por los escenarios.
Habla Shaila
La gata bajo la lluvia, Amor eterno, Como tu mujer son canciones que forman parte de la memoria colectiva. ¿Hay alguna que, al escucharla ahora, te emocione de manera especial?
Me lo preguntan mucho y, la verdad, me encantan todas, así que siempre me cuesta elegir. Pero si hay una que tiene un significado especial para mí, es Amor eterno. Esa canción lleva consigo un sentimiento profundo, el que se siente al perder a alguien querido. Mi madre la interpretaba recordando a su propia mamá cuando ya no la tenía, y a mí, escucharla, me provoca lo mismo: me acerca a ella y me hace sentirla presente, casi como si la tuviera a mi lado.
¿Cómo es compartir este momento con tu hermana?
Es genial. Después de veintitantos años de carrera (que es lo que estoy celebrando ahora), poder estar en mi tierra con mi hermana, viéndola en el escenario y compartiendo tiempo juntos tras tantos años viviendo en el extranjero, es muy especial. Estar cerca de mi familia y aprovechar cada momento con ellos es algo que valoro muchísimo.
“Verla otra vez sobre el escenario es sentirla cerca de nuevo, como si nunca se hubiera ido”
Decís que no se os ocurre mejor manera de rendirle homenaje. ¿Qué creéis que le habría hecho más ilusión a vuestra madre de todo esto?
Yo creo que lo que más disfrutaría sería ver a toda la familia unida. Ella siempre decía que su público era como una extensión de la familia, así que primero disfrutaría de los suyos y luego vería cómo todo el público se volcaba, queriendo vivir este concierto como si fuera la primera vez. Para muchos, de hecho, lo era. Mi madre conectaba con todas las generaciones gracias a su música y a su capacidad para transmitir emociones. Pienso en mi hija, que tiene 21 años, y en toda esa generación que ahora descubre su música incluso a través de TikTok. Es impresionante: mi madre acumula más de 30.000 millones de reproducciones en la aplicación, y ver cómo gente tan joven se emociona con su música me llena de orgullo.
Este estreno permitirá que nuevas generaciones la descubran en pantalla grande. ¿Qué te gustaría que un joven que no la conoció sintiera al verla por primera vez?
¡Qué difícil! No sé, creo que lo que más querría es que la gente sintiera una conexión bonita, ¿no? Porque la forma en que ella interpretaba no era solo cantar, era transmitir. Sus canciones llegaban a lo más profundo. Todos tenemos un soundtrack de nuestra vida lleno de música, pero cuando escuchas a una cantante como mi madre, con esa manera de tocar el corazón, es algo realmente especial. Deja una sensación única. Todos los que la han conocido se quedan diciendo: “¡Wow, es lo máximo!”. ¡Sí, ella tenía un ángel muy especial!
¿Cómo era más allá del escenario?
Era de lo más cercana que te puedas imaginar. Muy empática y humilde, siempre consciente de dónde venía y de los sacrificios que había hecho. Nunca se quejaba de nada, todo lo hacía con una sonrisa de oreja a oreja y por el bien de su familia, de ella misma y de todos sus fans. Se entregaba por completo, sin reservas, con un amor y una pasión que se sentían en cada gesto y en cada canción.
Más allá de la artista, ¿qué recuerdo cotidiano, sencillo, es el que más se te ha venido a la mente con este homenaje?
Uno de los que más recuerdo es el de mis padres cocinando en casa… Cositas así, pequeñas escenas de la vida cotidiana que ahora echo mucho de menos. También vienen a mi mente momentos de toda mi infancia: las Navidades, esos instantes sencillos que se quedan grabados en la memoria. Da un poco de ternura y tristeza recordarlos, pero, al mismo tiempo, siento que ellos estarían muy contentos y felices de vernos cómo estamos ahora.
Amor eterno
A ti, Carmen, ¿qué es lo que más te conmueve revivir con este proyecto?
Es todo. Para quienes ya disfrutaron a Rocío Dúrcal en vivo, es volver a verla en la gran pantalla como si el tiempo no hubiera pasado. Ahora podremos revivir un show completo, con cada detalle pensado por ella y mi padre: iluminación, vestuario, orden de las canciones… Todo impecable. Además, Shaila y yo trabajamos con ella como coristas en diferentes etapas, así que también es recordar esos nervios y la emoción de pisar el escenario junto a mamá.
Sus canciones forman parte de la vida de varias generaciones. Al escucharlas hoy en este concierto recuperado, ¿hay alguna que sientas que va a emocionarte de una manera completamente nueva?
¿Cómo elegir? Su repertorio es increíble. Por ejemplo, La gata bajo la lluvia, que ahora suena en todo el mundo gracias a Steve Aoki y otros grandes artistas que la han versionado. Pero verla cantada por ella, en su pura esencia, es maravilloso. La verdad es que no tengo favorita: Amor eterno, Costumbres de Luna… Cualquier canción me da un pellizquito en la tripita. No es lo mismo escucharla en el coche que verla en el escenario.
Shaila: "Mi madre era de lo más cercana. Muy empática y humilde, siempre consciente de donde venía y de los sacrificios que había hecho. Nunca se quejaba de nada, todo lo hacía con una sonrisa de oreja a oreja"
Has vivido este proyecto muy de cerca junto a tu hermana. Ahora que ve la luz, ¿sientes que os ha unido aún más o que os ha permitido descubriros desde otro lugar?
Sí, siempre hemos estado muy unidas, pero compartir todo esto juntas ha sido muy especial. Abrir cajas con fotos, recuerdos y notas de mamá nos removía tanto por dentro que a veces teníamos que parar y continuar al día siguiente. Son imágenes de toda su vida, y vivirlo juntas lo hace más llevadero y bonito. Cuando Sony propuso este concierto, sentimos que no había mejor manera de homenajearla que verla en esencia: Rocío Dúrcal sobre aquel primer Auditorio Nacional que fue tan importante para ella.
Ganas de abrazarla
Y vuestro hermano, Antonio, que comparte esa misma historia desde su propia mirada, ¿qué crees que sentirá al ver de nuevo a su madre sobre ese escenario?
Pues también lo mismo. Todo lo que tiene que ver con mamá y papá siempre provoca nostalgia. El dolor de su ausencia nunca desaparece, pero se suaviza con el tiempo, transformándose en recuerdos llenos de emoción. Momentos como verla en una gran pantalla o en el documental que estamos preparando hacen que todo vuelva de alguna manera. Compartirlo con el público nos parece bonito, porque siempre ha sido maravilloso y merece que mantengamos su legado vivo. Los tres estamos muy orgullosos de los padres que tuvimos y lo hacemos con todo el amor del mundo.
Si pudieras viajar un instante a 1991, justo antes de que ella saliera al escenario, ¿qué le dirías hoy, con todo lo que sabes y sientes?
¡Ay, Dios santo! Seguramente me bloquearía y solo tendría ganas de abrazarla muy fuerte y decirle: “Enhorabuena por todo lo que lograste y por todo lo que sigue viviendo tu música”. Aunque lleva 20 años ausente, sé que, donde esté, siente todo el amor que la gente le sigue teniendo. A mí, probablemente, no me saldrían las palabras, así que me limitaría a abrazarla muy fuerte.
Carmen: "Siempre hemos estado muy unidas, pero compartir todo esto juntas ha sido muy especial. Abrir cajas con fotos, recuerdos y notas de mamá nos removía tanto por dentro que a veces teníamos que parar"
Shaila ha seguido los pasos de tu madre como cantante. ¿Qué ves de tu madre en ella?
Pues todo. Su forma de moverse, su voz, su carita, sus manos cuando canta… Hay algo muy especial. Cuando vas a uno de sus conciertos, hay un momento precioso en el que interpreta Amor eterno junto a mamá, a través de una pantalla gigante. Es muy emocionante verlas “juntas”, cómo se van contestando; es un instante muy bonito y lloramos todos muchísimo cada vez que lo vemos. La gente también se emociona un montón. Además de llevar su apellido con muchísima honra por todo el mundo, Shaila ha seguido los pasos de mamá en el ámbito musical. Yo, en cambio, me he dedicado más a la interpretación, como en los inicios de ella, mientras que mi hermana ha continuado con la canción durante toda su vida. Gracias a eso, también está llevando el legado de mamá por todo el mundo, porque sus melodías siguen sonando en todos los escenarios que pisa. Y yo estoy muy orgullosa de ella, claro que sí.







