Carmen Morales nos cuenta cómo vivía las ausencias de su madre, Rocío Dúrcal: "No estaba para mí y eso me enfurecía"


Prepara una obra de teatro musical sobre su madre con motivo del vigésimo aniversario de su muerte


Carmen Morales, homenajea a su madre, Rocío Dúrcal, en una entrevista con sesión editorial© FERNANDO JUNCO TELLADO
17 de febrero de 2026 a las 18:12 CET

Hablar de Rocío Dúrcal es hablar de una voz eterna, de una carrera impecable y de una artista que marcó generaciones. Pero para Carmen Morales, antes que mito fue madre. Y no siempre fue fácil. En una de las confesiones más íntimas que ha hecho hasta ahora con ¡HOLA!, Carmen ha puesto palabras a un sentimiento que durante años guardó en silencio: la "ausencia" cuando su madre pasaba temporadas fuera de casa por trabajo. No hacia ella, matiza, sino hacia la situación. “Me enfadaba no con ella, pobrecita, sino con la vida”, explica. 

"En casa era simplemente mamá. Una mamá gamberra, divertidísima, espontánea. Muy lejos del personaje, aunque consciente de lo que significaba ser artista"

Carmen Morales, homenajea a su madre, Rocío Dúrcal, en una entrevista con sesión editorial© FERNANDO JUNCO TELLADO

"Cuando yo me convertí en madre y tuve que ausentarme, aunque fuera solo unas horas, comprendí lo que ella debió sentir. Recordé sus largas temporadas fuera, a veces tres meses, viniendo y yéndose y cómo nosotros lo sufríamos sin entenderlo del todo. De repente todo tuvo sentido. Pensé: "Madre mía, lo que tuvo que pasar ella estando tanto tiempo fuera", nos cuenta. Y añade: "En los pequeños momentos, en los trayectos, en los atascos de cada día, entendí la paciencia, la dedicación y el amor con los que ella nos cuidaba, incluso cuando la vida la mantenía lejos. Solo entonces pude mirar atrás y sentirlo de verdad".

Porque crecer siendo hija de una estrella internacional implicaba convivir con largas giras, rodajes y compromisos que la mantenían fuera de casa durante meses. “Yo era una niña y quería contarle que había sacado una buena nota o que me gustaba un chico. No estaba para mí y eso me enfurecía”. La frase no es un reproche, sino el recuerdo honesto de una emoción infantil que entonces no sabía gestionar. La ausencia pesaba más que el éxito, y la admiración pública no compensaba la necesidad privada de tener a su madre cerca. 

"Necesitaba volver a la interpretación y recuperar una parte de mí que nunca desapareció del todo", confiesa Carmen, que estrenará 'Inolvidable' el próximo 2 de octubre. "Sé que nunca estaré preparada para imitar a mi madre. Este proyecto no es un 'Tu cara me suena'; no se trata de reproducirla, sino de ser yo misma mientras recorro su historia".© Fernando Junco

Con el tiempo —y sobre todo al convertirse ella misma en madre— esa percepción cambió. Carmen comprendió el dolor que también debió sentir Rocío al separarse de sus hijos por trabajo. 

“Cuando tuve que ausentarme, aunque fuera solo unas horas, lo entendí todo”, reconoce. Aquellas temporadas de tres meses lejos de casa adquirieron un nuevo significado: sacrificio, responsabilidad y amor sostenido en la distancia. Hoy, al preparar el homenaje teatral dedicado a su madre, esos recuerdos regresan con fuerza. Ya no desde el enfado, sino desde la comprensión. La niña que se sentía desplazada por los focos ha dado paso a una mujer que entiende la dimensión de aquel esfuerzo. Y en ese tránsito, la rabia se ha transformado en ternura. Porque detrás de la artista que llenaba escenarios había una madre que, incluso en la distancia, nunca dejó de cuidar. Y detrás de la hija orgullosa, hubo una niña que solo quería abrazarla un poco más.

Carmen Morales, hija de Rocío Dúrcal, homenajeando a su madre en una entrevista © Fernando Junco