Beatriz Trapote, de 44 años, y Víctor Janeiro, de 46, se conocieron en 2007 cuando ella aceptó el reto de una compañera de trabajo para entrevistarle. El flechazo fue inmediato aunque el inicio de su historia de amor no fue un camino de rosas. "Yo hacía guardias en la finca de Ambiciones y perseguía como reportera a Víctor. ¿Cuál puede ser el colmo de la familia Janeiro? Pues una periodista en la familia. Anda que no hemos hecho bromas de esta historia", contó Beatriz en 2013 en una entrevista concedida a la revista ¡HOLA!. "Es curiosa nuestra historia, porque nos conocimos mientras ella me hacía una entrevista. Cuando la vi, con esa cara y ese cuerpo, pensé que había una cámara oculta. No me lo podía creer. Me quedé loco con ella. Y así fue como empezamos a hablar", añadió Víctor.
El torero confesó que hubo "muchos baches" al poco de empezar su noviazgo y que estuvieron "en algún momento en la cuerda floja". Afortunadamente, aunque fue duro, "aguantamos el tirón" y hoy forman un matrimonio muy feliz con sus tres hijos, Víctor, de 11, Oliver, de 7, y Brenda, de 5. "Soy una orgullosa mamá FIV. Después de cinco estimulaciones y nueve in vitro tengo a mis tres pequeños. La vida me pone barreras. Como yo digo, da las batallas a las mejores guerreras. Ahí estoy yo", dijo la periodista en Y ahora Sonsoles, el programa de Sonsoles Ónega en Antena 3.
La periodista siempre se ha sentido una más dentro del clan Janeiro y guarda un recuerdo especialmente entrañable de la primera vez que habló con su suegra, Carmen Bazán, a quien adora profundamente, destacando de ella que es "una mujer fuerte y muy implicada como abuela". Aquella primera toma de contacto fue por teléfono, en pleno mes de diciembre, cuando la invitó a pasar la Nochevieja en Ambiciones con toda la familia. "No podía creérmelo. Yo, que había estado haciendo guardia en la puerta de Ambiciones, de repente iba a estar allí dentro. Víctor me decía: ‘¿Tú sabes dónde te estás metiendo?’. Y yo le respondía: ‘Tú tira pa’lante y vamos a ver por dónde sale esto’. Fue un momento mítico, imagínate", recordó. Beatriz tampoco olvida la broma que le gastó Jesulín de Ubrique al verla en su casa por primera vez. "Me abrió el bolso, porque hace 20 años la prensa del corazón estaba efervescente y era la época de las cámaras ocultas", aseguró entre risas.
Tras seis años de noviazgo, la pareja decidió dar un paso más en su relación. El 2 de noviembre de 2013 se casaron en el Cortijo Fuente Rey, situado en Jerez de la Frontera, Cádiz, ante 450 invitados, entre ellos, las cantantes María Jiménez y Soraya Arnelas, y compañeros de televisión de los novios, como Lydia Lozano y José Manuel Parada. "Llevo desde pequeña imaginándome cómo sería mi boda. Y cuando empecé a prepararla, quería que se acercara lo más posible a ese cuento de hadas. Hemos vivido nuestra boda con muchísima emoción. Se han superado todas las expectativas, sobre todo, por los momentos tan bonitos que nos han regalado la familia y los amigos. He estado todo el día como en una nube", declaró Beatriz en ¡HOLA! después del "sí, quiero". Víctor, por su parte, añadió: "Beatriz ha hecho que este día sea el más feliz de mi vida. Pero, para mí, lo más importante es que ella también fuera feliz".
Los recién casados disfrutaron de su luna de miel en Nueva York y, dos años después, anunciaron que estaban esperando su primer hijo, sin ocultar las dificultades que habían tenido para lograrlo. "Tuve problemas para quedarme embarazada. Lo digo abiertamente y creo que así ayudo a mucha gente, porque el tema de los tratamientos de fertilidad sigue siendo un poco tabú", dijo entonces la periodista.
La llegada de Víctor llenó de felicidad al matrimonio. "Nunca me imaginé que podía llegar este día. Un niño tan deseado y que tanto nos ha costado. La lucha siempre trae su recompensa", confesó Beatriz. Con el tiempo, dieron la bienvenida a Oliver y Brenda, formando así una familia numerosa y muy unida. En la actualidad, además, comparten con naturalidad cómo es su vida con un hijo con autismo. Su primogénito, Víctor, es autista, y la periodista desea que, en el futuro, sea "feliz, autónomo e independiente, que aprenda a quererse y a respetarse a sí mismo". "Muchos niños autistas están muy bien en casa, en su espacio seguro, pero yo me esfuerzo para que mi hijo vea mundo", declaró en el programa de Y ahora Sonsoles.









