El pasado febrero, Beatriz Trapote utilizó sus redes sociales para compartir una difícil situación personal. La mujer de Víctor Janeiro reveló que uno de sus hijos —tienen tres, Víctor, Oliver y Brenda— padece síndrome de Asperger, que forma parte de los trastornos del espectro autista (TEA). Un diagnóstico sobre el que ha vuelto a hablar. En esta ocasión, lo ha hecho en televisión y acompañada de su marido. El matrimonio ha hablado en ¡De Viernes! sobre la realidad que viven con uno de sus pequeños.
En el programa han relatado cómo fue el momento en el que se enteraron de la condición de su hijo. La primera en saberlo fue Trapote: "El diagnóstico lo recibí yo, porque Víctor estaba en un reality. Cuando va una madre, después de años de estudio, porque fueron varios años en salud mental, evidentemente, cuando se recibe el diagnóstico es duro". Sobre cómo se sintió en aquel instante, ha recordado: "Sientes esa impotencia de decir: '¿Sabré hacerlo? ¿Sabré llevarlo a cabo? Es una negación, un duelo". El diestro, por su parte, ha comentado: "No le di tanta importancia porque veo a mi hijo y me veo reflejado en él. No le di esa importancia, ella profundizó más y llegó más a la clave".
También se han sincerado sobre el momento en el que hablaron con su hijo del diagnóstico. "Él no le dio ni la más mínima importancia y esto nos ayudó a nosotros y a él", contó la periodista.
El mayor miedo de Beatriz Trapote y Víctor Janeiro
Para el matrimonio, su mayor temor radica en la convivencia de su hijo con una sociedad que, si cabe, no está completamente concienciada sobre esta condición. Asimismo, en su futuro e independencia. "Evidentemente nos preocupa mucho la educación y el tema de la sociedad, la empatía. El prejuicio de la sociedad, el no saber y el tampoco tener herramientas", ha confesado Beatriz Trapote en el programa.
Por esa falta de información, la periodista ha decidido visibilizar y normalizar el diagnóstico de su hijo: "El no saber, el no tener herramientas y yo creo que se agradece en estos programas y personalidades como, ahora, Cucurella, que también ha salido hablando de su hijo que demos visibilidad, que tratemos este tema, que no es cuestión de romantizar el autismo, ni es cuestión de victimizar, ni dar pena ni lástima, lo que queremos es que haya respeto, que se comprenda y que tengan oportunidades".
Trapote y Janeiro también han explicado el grado de autismo de su hijo, sus mayores barreras y en lo que requiere más ayuda. "Es verbal. Necesita un apoyo. Es diferente a un grado dos o a un grado tres, que es un autismo no verbal. Es decir, el autismo es un espectro muy grande. Hay veces que la gente piensa que es autista, pero como habla. No, porque también tiene su frustración. También tiene su momento especial de ver el mundo. ¿Cuáles son las dificultades? Sobre todo, sociabilizar, encajar una conversación (...)"
Y es que el Asperger se caracteriza por diferencias en la comunicación social y en la flexibilidad de comportamiento, pero sin retraso en el lenguaje ni en la inteligencia. Los niños que tienen esta condición suelen tener un desarrollo cognitivo típico —o incluso superior—, pero procesan el mundo de una manera distinta. Es una manera diferente de percibir, sentir y relacionarse.
El mensaje de Beatriz Trapote
Fue el pasado 18 de febrero, coincidiendo con el Día Internacional del Síndrome de Asperger, cuando Beatriz Trapote habló por primera vez de la condición de uno de sus pequeños. "Alzo la voz por todas esas familias que, como la mía, convivimos con un hijo autista En esta familia no se esconde el autismo, se respeta, se acompaña, se ama".
En aquel post, también compartió cómo ha sido el camino desde que recibieron el diagnóstico: "Primero llega el golpe. Después el duelo y la negación. Más tarde la aceptación… y finalmente el lugar en el que hoy me encuentro: el orgullo y la lucha". Y añadió: "Esto no es una enfermedad. No están malitos. No es un problema. Hay que ocuparse, no preocuparse". Beatriz Trapote también recordó que la educación empieza en casa: "Explícale a tu hijo qué es el autismo. Enséñale a acompañar, a respetar y a ayudar a ese compañero del cole o a ese niño del parque".








