Entre luces parpadeantes, bicicletas pedaleando a toda prisa y el misterio del Mundo del revés, Winona Ryder se convirtió en la madre que nunca se rinde: Joyce Byers, la mujer que no paraba de gritar “¡Will!” y de buscar a su hijo mientras el pueblo de Hawkins temblaba. Ahora, la actriz deja atrás el Upside Down y se adentra en un universo muy distinto, igual de intrigante pero, eso sí, con un toque más gótico: los oscuros pasillos de la Academia Nunca Más, donde lo sobrenatural y lo excéntrico se dan la mano en cada esquina. Tras años marcada por personajes icónicos, salta de un fenómeno global de Netflix a otro, manteniendo intacta esa chispa que la ha convertido en musa de varias generaciones.
Después de decir adiós a Stranger Things, una de las series más vistas de la historia del gigante de streaming, Ryder se une a la tercera temporada de Miércoles como invitada especial. La actriz dará vida a Tabitha, un personaje que aparecerá en varios episodios y que estará vinculado a otras tres nuevas incorporaciones: Noah Taylor(Peaky Blinders, Juego de tronos), Oscar Morgan (El caballero de los Siete Reinos) y Kennedy Moyer(Task), que interpretarán a Cyrus, Atticus y Daisy, respectivamente, según ha dejado entrever Netflix en un video con el que ha anunciado el comienzo del rodaje.
Aunque los detalles de su historia todavía se mantienen en secreto, estas conexiones anticipan un grupo de recién llegados a este universo tenebroso que prometen mover los hilos del misterio y las intrigas que rodean a la serie. Todos ellos se suman a la ya anunciada participación de Eva Green (Sombras tenebrosas) como Ophelia, la enigmática hermana de Morticia Addams, desaparecida durante años y a la que vimos encerrada en una mazmorra de la madre.
La incorporación de Ryder a Miércoles supone además su reencuentro con Tim Burton —de quien fue considerada musa en los años 80 y 90—, con el que ha trabajado en títulos tan populares como Bitelchús o Eduardo Manostijeras, y también con Jenna Ortega, con quien coincidió en la secuela Bitelchús Bitelchús, en 2004, donde la actriz que interpreta a la joven Addams daba vida a su hija. “Estoy muy contento de que Winona se nos una, encaja a la perfección en este mundo”, ha explicado el director en una nota de prensa en la que la describe como “una buena amiga” y asegura que "siempre se siente afortunado por trabajar con ella".
Los showrunners de la serie, Alfred Gough y Miles Millar, también han celebrado su fichaje y no han escatimado en elogios: consideran que, cuando se trata de inadaptados, Winona Ryder es “la mejor de todos los tiempos”. “Nos encantó colaborar con ella en Bitelchús Bitelchús y no podríamos estar más emocionados de darle la bienvenida a Nevermore”, añaden.
Ryder aterriza así en un universo donde los secretos familiares y las tramas sobrenaturales marcan el pulso de cada episodio. Su incorporación suma experiencia y magnetismo a una ficción que mezcla humor negro, misterio y esa estética inconfundible asociada al clan Addams.
La tercera temporada ya ha arrancado su rodaje en Dublín, siguiendo la estela de la anterior, que aprovechó la arquitectura y el clima irlandés para potenciar su atmósfera sombría. Gough y Millar han adelantado que llegarán nuevos alumnos y profesores y que saldrán a la luz secretos familiares largamente guardados, elevando la tensión más allá de las amenazas externas.
Jenna Ortega volverá a meterse en la piel de Miércoles Addams y estará acompañada por Catherine Zeta-Jones y Luis Guzmán como Morticia y Gómez Addams, junto a otros rostros habituales como Emma Myers (Enid Sinclair), Hunter Doohan (Tyler Galpin), Isaac Ordonez (Pugsley Addams) y Joanna Lumley (la abuela Hester). La combinación de caras conocidas y nuevas incorporaciones refuerza esa fórmula de nostalgia, frescura e intriga que ha convertido a la serie en un fenómeno global.
Aunque todavía no se ha confirmado la fecha de estreno, la producción promete convertirse en uno de los grandes eventos televisivos del próximo año. El fichaje de Winona Ryder demuestra que los mundos extraños no se acaban nunca: solo cambian de escenario.












