Después de 12 años viajando juntos en el tiempo, sobreviviendo a guerras, separaciones y a algunas de las escenas más intensas de la televisión, Sam Heughan y Caitríona Balfe se enfrentan ahora a algo mucho más difícil: despedirse de Outlander y de Jamie y Claire Fraser, sus ya icónicos personajes, tras ocho temporadas y doce años. El final de la serie, que llegaba este sábado a Movistar Plus+, no solo pone punto final a una de las historias de amor más queridas de la pequeña pantalla, sino que también cierra una relación profesional y personal que ha marcado la vida de sus protagonistas. Y, por lo que ellos mismos reconocen, lo que más van a echar de menos no son precisamente las grandes escenas épicas.
Los actores han confesado que lo que más les ha ayudado a sobrellevar el intenso ritmo de trabajo durante más de una década ha sido la complicidad que compartían dentro y fuera del set. “Nos divertimos mucho. Había días duros y escenas complicadas, pero siempre había buen humor”, cuenta Heughan, que ha interpretado a Jamie Fraser desde 2014, en una entrevista con People.
El intérprete escocés, de 46 años, reconoce que uno de los momentos que más extraña ahora es esa rutina diaria que compartía con Balfe antes de comenzar a grabar. “Llegabas cansado al tráiler, nos sentábamos, tomábamos café y hablábamos un rato… repasábamos alguna escena y luego seguíamos hablando otro rato más”, explica entre risas sobre esos pequeños rituales que terminaron convirtiéndose en parte esencial de sus jornadas maratonianas y que dejan constancia de la buena sintonía entre ambos. "Era una buena manera de comenzar el día", afirma.
Caitríona coincide plenamente con él y asegura que la conexión entre ambos siempre fue muy natural. “Somos personas muy diferentes, pero tenemos exactamente el mismo sentido del humor. Nos hacen gracia las mismas cosas”, apunta la actriz irlandesa, que además define a su compañero como “una de las personas más fáciles de tratar, generosas y encantadoras" con las que ha trabajado, subrayando que “no tiene ego en el set”.
Todo el tiempo compartido durante estos años les ha llevado a forjar una gran amistad que ha ido mucho más allá de las cámaras. Aunque el final de Outlander supone el cierre de una etapa histórica para ambos, ninguno cree que su vínculo vaya a resentirse ahora que ya no grabarán juntos cada día. De hecho, la protagonista de Belfast, de 46 años, asegura que ha ocurrido justo lo contrario: “Ahora tenemos que esforzarnos para vernos, lo hemos hecho y lo seguimos haciendo”, desvela. Según la intérprete, cuando compartían rodaje prácticamente todo el año daban por hecho que iban a compartir ese tiempo juntos mientras que ahora buscan activamente momentos para coincidir fuera del trabajo.
Han creado una pequeña familia y esa unión también se extiende con el resto del reparto con los que la conexión también sigue intacta. El protagonista de La pareja de al lado reconoce que el grupo sigue muy unido y que continúan organizando encuentros siempre que pueden. “Hay una gran camaradería entre todos”, asegura, mientras que Balfe lo resume de forma sencilla: “Seguimos siendo muy cercanos”.
Han vivido algo irrepetible y esa sensación no se limita al presente. La actriz recuerda incluso una conversación muy especial que ella y Sam mantuvieron en 2013 antes de comenzar el rodaje de la serie y cuando todavía no imaginaban el fenómeno en el que terminaría convirtiéndose Outlander. Durante un paseo por Hyde Park, en Londres, hablaron sobre la experiencia única que estaban a punto de compartir y, aunque “no sabíamos qué iba a pasar”, sí tenían claro que, pasara lo que pasara, “nadie más habría vivido esto de la misma manera que nosotros”, relata Balfe. Una conexión que, según admite, les ha unido y les acompañará para siempre. “Nos ha cambiado la vida”, añade Heughan sobre la ficción que les ha dado todo.
El adiós más emotivo
La despedida de la serie tampoco ha sido sencilla a nivel emocional. Caitríona Balfe ha reconocido que el último día de rodaje terminó completamente desbordada. “Cuando dijeron ‘¡Corten!’, rompí a llorar y no pude parar durante mucho tiempo. Fue gracioso porque Sam se quedó callado mientras que yo estaba desconsolada. Eso representa bien a nuestros personajes”, ha confesado en una entrevista con ABC Sevilla sobre su última escena junto a Heughan.
La actriz, que incluso se tomó varios meses de descanso después del final de la producción, admite que necesitó vivir un auténtico duelo para dejar atrás a Claire Fraser, el personaje que cambió su carrera para siempre. “Tuve que despedirme de ella de una forma espiritual”, ha explicado.
El desenlace de Outlander también ha dejado numerosas conversaciones entre los fans. La serie cierra su historia con la esperada batalla de Kings Mountain y una escena final cargada de simbolismo que ha generado múltiples teorías entre los seguidores de la ficción. A eso se suma una inesperada escena postcréditos con Diana Gabaldon, autora de las novelas originales, que añade un último guiño a una serie que ha convertido la historia de Jamie y Claire en un fenómeno mundial y ya en una leyenda.
Pero, más allá de viajes en el tiempo, guerras y romances imposibles, parece que el verdadero legado de Outlander ha sido el vínculo creado entre sus protagonistas. Uno que, según ellos mismos aseguran, continuará mucho después del último episodio.














