La familia real Belga celebra un austero y discreto día del Rey

Por hola.com

La crisis económica que atraviesa Europa así como los problemas de formación de un gobierno estable en Bélgica han sido determinantes para la celebración ayer de la Fiesta del Rey, mucho más discreta que otros años. En cualquier caso la práctica totalidad de la Familia Real estuvo presente al mediodía en la misa Te Deum en la Catedral de San Miguel y Santa Gúdula de Bruselas. Los Reyes estuvieron ausentes como es habitual ya que se considera poco protocolario que los propios homenajeados acudan a su propia celebración.


Este año el centro de la atención fue sin duda el príncipe Laurent, que con esta aparición pública, parece haber puesto punto y final a la difícil relación que ha mantenido con su padre en los últimos meses, a causa de una visita del hijo menor de los Reyes a el Congo quelevantó una gran polvareda política en el país europeo.

El arzobispo Léonard se refirió en su homilía a los problemas que acucian a Bélgica y deseó a los representantes de la política "voluntad de encontrar puntos en común".

Tras la ceremonia religiosa se produjo un austero desfile militar enfrente del Palacio Real con la participación de la Guardia de Honor y varias brigadas de la Marina. La música corrió a cargo de la Banda Real de la Aviación.


Por la tarde noche se produjo una recepción organizada por los representantes de las Cortes en el Palacio de la Nación de la capital europea. A este acto acudieron los Herederos, Felipe y Matilde de Bélgica,  la princesa Astrid con su marido el príncipe Lorenzo y el príncipe Laurent con su esposa la princesa Claire. No así la reina Fabiola que limitó su presencia al programa matutino.