El primer beso del príncipe Friso y Mabel Wisse tras contraer matrimonio se ha producido en el balcón del Palacio de Noordeinde en La Haya
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La princesa Mabel y su ya esposo, el príncipe Johan Friso saludan desde el balcón del Palacio de Noordeinde
24 ABRIL 2004
Convertidos ya en un feliz matrimonio, Mabel Wisse y el príncipe Johan Friso se han dirigido desde Delft, donde se celebró la ceremonia civil y religiosa, al Palacio de Noordeinde, lugar elegido para el banquete nupcial.
A bordo de un Rolls-Royce negro descapotable, los novios llegaron a la ciudad de La Haya minutos antes que sus invitados para poder inaugurar desde el balcón de Palacio la galería de imágenes que, a buen seguro, los seguidores de las bodas reales del 2004 podrán hacer, en los próximos meses, con los besos nupciales de todos los contrayentes reales.
Un balcón con historia
Así, al tradicional "que se besen, que se besen" de los ciudadanos que les esperaban en el centro de la ciudad, el príncipe Friso y su esposa, la princesa Mabel Wisse, respondieron con un cariñoso y emotivo beso enmarcado en una balconada construida (cuando el edifico sólo era una granja) por orden del rey Guillermo V, (aproximadamente en 1785). El mismo balcón desde el que la Familia Real holandesa suele saludar a los holandeses en las grandes celebraciones y muy especialmente, en el día de la ceremonia de la apertura del Parlamento.
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