A punto de cumplir 17 años (el próximo tres de agosto celebrará su decimoséptimo aniversario), Carlota de Mónaco ha viajado con un grupo de amigos a la isla de Cerdeña (Italia). En la imagen, la nieta mayor del Príncipe Raniero charla con uno de sus amigos mientras come una manzana.
Pulse sobre la imagen para ver las ampliaciones de las fotos

Carlota se exhibe coqueta con su dos piezas mientras toma el sol al lado del mismo joven.



10 JULIO 2003
Veinte años después de que sus padres, la princesa Carolina de Mónaco y Stéfano Casiraghi (fallecido en accidente en 1990) se conocieran en Cerdeña durante un crucero por el Mediterráneo, Carlota de Mónaco ha elegido como destino para sus primeras vacaciones con amigos la misma isla de playas de arena blanca y aguas transparentes. Un paraíso de piedra y silencio, fuera del tiempo y de la historia (como escribiera D. H. Lawrence) donde la mano del hombre apenas ha dejado huella.

En compañía de tres compañeras de estudios y de un joven al que no hemos podido identificar y al que ha dedicado la mayor parte de las horas del día, la nieta mayor del príncipe Raniero de Mónaco disfruta como una adolescente anónima y libre de su primer viaje sin familia. De esa maravillosa villa que ha alquilado con vistas al mar y jardines privados con piscina en un precioso rincón de Cerdeña. Tierra que fue un día, desde 1815 a 1860, además del lugar donde sus padres se enamoraron, protectora de Mónaco.

Aprender no significa equivocarse
El principado tiene una nueva protagonista que suspira por vivir. Y los fotógrafos, un nuevo objetivo que perseguir. De momento, a pequeños sorbos, y en futuro cercano, seguramente, sin respiro y a todas horas. Sólo hay que esperar ese instante en el que la bella joven, cansada del ambiente tranquilo en el que ha vivido, decida volar a una gran ciudad como París o Nueva York para labrarse su verdadero destino. Puede que, como le sucedió a su madre, conozca a un rey de la noche y se case con él, aun temiendo que no va a ser para toda la vida. Pero puede, también, que tomando como referencia lo que Carolina dijo un día muy lejano: “Nos resultó muy difícil estar a su nivel –refiriéndose a Grace Kelly- y, aunque debería ser un modelo a seguir, pienso que no es recomendable repetir la vida de nadie”, decida que aprender, no significa que haya que sufrir y equivocarse siempre.

De momento, Carlota Casiraghi sigue al pie de la letra todos los consejos de la princesa Carolina, aún imponiendo su manera de ser, sus gustos y su coqueta personalidad de niña... Nada, sin embargo, a sus casi 17 años, que rompa con su imagen de joven inocente, que mine la idea de pureza.

Prohibida su reproducción total o parcial. ©2008 Hola, S.A.

Publicidad

Boletines y alertas

Tu e-mail :

Y además...

Los blogs más destacados

Recorrido musical

Alrededor del mundo

Lo más visto