La princesa Aiko, que está aprendiendo a andar -da sus primeros pasos con la ayuda de un correpasillos- y comienza a parlotear sus primeras palabras, celebró su primer cumpleaños con sus padres, los príncipes Naruhito y Masako, en el palacio de Togu.
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El príncipe heredero Naruhito se ha convertido en un padre modelo: se encarga del baño de Aiko, de su alimentación y, cuando el tiempo lo permite, de sacarla de paseo.



2 DICIEMBRE 2002
La princesa Aiko, primogénita del príncipe heredero del Japón, Naruhito, y su esposa la princesa Masako, celebró su primera fiesta de cumpleaños el pasado domingo en el palacio imperial de Togu.

Aiko, cuyo significado es “la persona que ama a los demás” -su nombre ha sido extraído de un trabajo del filósofo chino, Mencius: “Todos los que aman a los demás serán amados; y todos los que respetan a los demás serán respetados”-, ha cumplido su primer aniversario rodeada de sus seres queridos -sus padres, los Príncipes Herederos, y sus abuelos, los emperadores Akihito y Michiko, entre otros miembros de la Familia Imperial-, sin imaginar lo que el destino le tiene reservado.

Reforma legal
La Princesa fue recibida con verdadero júbilo por sus conciudadanos que esperaban ansiosos la llegada de un heredero que perpetuara, por una generación más, la dinastía más antigua del mundo, una institución con más de 2.700 años. Sin embargo, según se establece actualmente en la ley imperial, la hija del Príncipe heredero no podrá reinar.

Por ello, ha aumentado en Japón la presión para la reforma de una ley que, desde finales del siglo XIX, no permite que una mujer acceda al trono del Crisantemo. Al parecer, porque el ciclo menstrual y el periodo de gestación impiden a la soberana cumplir con los asuntos de Estado. De forma que si Naruhito no tuviera descendencia masculina, sería sucedido por su hermano, príncipe Fumihito, cinco años menor y padre de Kako y Mako, dos niñas, y de ningún varón.

Aiko, una princesita risueña
No obstante, y por el momento, la Familia Imperial del Japón se mantiene al margen de todo escándalo y, en su lugar, disfruta intensamente del primer año de vida de la pequeña, que está aprendiendo a andar -da sus primeros pasos con la ayuda de un correpasillos- y comienza a parlotear sus primeras palabras -pidió a sus padres 'pan y leche' durante su aparición pública-, así como de sus primeros viajes juntos. Como la primera excursión ‘real’ de la pequeña Aiko, cuando, el pasado mes de abril, acompañó a los Príncipes herederos al palacio imperial en Hayama, en la Prefectura Kanagawa. Desde entonces, Aiko se ha convertido en toda una viajera y ha visitado también con sus padres las casas familiares en Nasu, la Prefectura Tochigi, y en Suzaki, la Prefectura Shizuoka.

Muchos son los que consideran que el nacimiento de la pequeña ha cambiado las vidas del Príncipe heredero y la princesa Masako que, embelesados, dedican gran parte de su tiempo a su recién estrenado papel de padres. Y, especialmente, el príncipe Naruhito que se ha comprometido “a ser un padre modelo" para su hija. "También, -declara el Heredero- prometo participar de una forma activa en su vida y en su educación”. Y así lo ha hecho. El Príncipe se encarga del baño de Aiko, de su alimentación y de sacarla de paseo. La Príncesa come muy bien, se ríe mucho y demuestra con sus gestos que le encanta salir a pasear por el recinto del Palacio Imperial.

Prohibida su reproducción total o parcial. ©2008 Hola, S.A.

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