La monarca hachemita presidió la brillante velada parisina en beneficio de la infancia
El escultor Fernando Botero acompañado de su esposa, Sophia Bari, asistió a la velada organizada en París en beneficio de los niños
La millonaria de origen kuwaití Mouna Al Ayoub eligió un original diseño en negro con adornos dorados para acudir a la gala
6 DICIEMBRE 2001
La reina Rania de Jordania presidió la novena Noche Internacional de la Infancia que reunió, en el incomparable marco del palacio de Versalles, a numerosos representantes de la alta sociedad internacional en una brillante gala de carácter benéfico.
La monarca hachemita ha destacado desde su llegada al Trono, en febrero de 1999, por su gran preocupación por los problemas que sufren los niños. Con la finalidad de mejorar la situación de la infancia en su país, creó la fundación Río Jordán y acude, siempre que sus compromisos oficiales se lo permiten, a aquellos actos en beneficio de los niños cuya presencia se requiere.
Junto a ella, en Versalles, estuvieron también la esposa del presidente de Colombia, Nohra Puyana, la mujer del que fuera presidente de Francia, Anne-Aymone Giscard d’Estaing así como Bernadette Chirac, esposa del actual jefe de Estado francés.
Todos ellos presenciaron la exquisita coreografía de Roland Petit que Manuel Legris preparó para una velada en la que, además, se subastaron exclusivos objetos con el fin de ayudar a las familias monoparentales que atraviesan circunstancias difíciles.
Entre las más de 600 personas que asistieron a la magnífica gala, estaban, asimismo, el escultor Fernando Botero, su esposa, Sophia Bari y Mouna Al Ayoub, millonaria de origen kuwaití que reside habitualmente en Francia. Mouna inició en 1996, tras divorciarse del magnate saudí Nasser Al-Rachid, sus propios negocios y se convirtió, asimismo, en un referente en las grandes fiestas. Entre sus amigos, se encuentran el príncipe Alberto de Mónaco, junto al que se le ha visto en numerosos desfiles de alta costura, y la actriz Ursula Andrés.