La infanta Elena entregó los trofeos del Concurso Morfológico de Ancades y del Concurso Internacional de España de Saltos
28 AGOSTO 2001
Doña Elena pasó este fin de semana en Asturias disfrutando de su deporte favorito, la hípica, aunque en esta ocasión participó como observadora en lugar de como amazona.
La infanta se desplazó hasta Gijón para entregar los trofeos del Concurso Morfológico de Ancades, institución de la que ostenta la presidencia de honor. Posteriormente, la hija mayor de los Reyes asistió al Hipódromo de la Mestas para conceder también los premios del Concurso Internacional de España de Saltos.
Doña Elena pasó una agradable jornada visitando ambos recintos hípicos, donde se encontró con algunos conocidos y amigos con los que estuvo charlando animadamente.
La infanta, que este verano ha participado en varios concursos de equitación –hace unas semanas la veíamos en el de Saltos Internacional de Santander-, ha sufrido dos caídas de caballo en los últimos meses. Estos percances no han alejado a la duquesa de Lugo de este deporte, por el que siente una gran afición desde que era pequeña.