El Camino de Santiago por mar que casi nadie conoce: tres días navegando entre las rías más bonitas de Galicia


Nos embarcamos en una aventura trepidante para hacernos con la Compostela. Un emocionante itinerario por mar que nos llevará a descubrir algunos de los rincones más desconocidos de Galicia tras adentrarnos por la sorprendente ría de Muros-Noia, la última de las Rías Baixas.


Camino de Santiago a vela, también llamado Camino del Mar, Pontevedra, Galicia
© Gonzalo Azumendi
Por: Elena Ortega
3 de julio de 2026 a las 6:30 CEST

Patrimonio natural y cultural se fusionan en esta experiencia única que evoca los viajes de los peregrinos en los tiempos de la Segunda Cruzada. ¡Buena proa, buen Camino! ¡Zarpamos! Toma nota, porque esto es todo lo que necesitas saber para emprender esta aventura.

Cómo conseguir la Compostela haciendo el Camino de Santiago por mar

Desde hace unos años, la Oficina del Peregrino reconoce el barco como uno de los medios para conseguir la Compostela. Para ello no se debe utilizar el motor, han de navegarse más de 90 millas náuticas y caminar, al menos, 7 kilómetros. Por mar llegaron, según la leyenda, los discípulos del apóstol. Años más tarde seguirían esta vía miles de peregrinos para evitar saqueos y acortar ruta. Así lo hizo el comerciante Pietro Querini, quien atracó en Muros. Muros, pero también Noia, figurarían en la historia de los navegantes, motivo por el que el rey Fernando II concedió a esta villa el estatus de Portus Apostoli.

Camino de Santiago a vela, por mar, también llamado Camino del Mar© Gonzalo Azumendi
Camino de Santiago a vela.

Aquellos peregrinos se guiaron por las estrellas. Nosotros seguimos sus retazos históricos sorteando las Islas Estelas. Estrellas de mar para poner rumbo a Santiago, dejando atrás el puerto de Baiona. Izamos velas y nos hacemos con el timón siguiendo las indicaciones de nuestro patrón.

Durante tres días surcaremos un Atlántico imponente para, luego, adentrarnos por las calmadas Rías Baixas. “Casi cualquier época del año es buena para navegarlas”, afirma Alba Taladrid, jefa de Comunicación de Portos de Galicia.

Camino de Santiago a vela, por mar, también llamado Camino del Mar© Gonzalo Azumendi
Camino de Santiago a vela.

Navegar por las Rías Baixas: islas Cíes, Combarro, Arousa y la ría de Muros-Noia

El inicio de la primera jornada marca el resto de etapas. Amanece temprano en el barco y la cubierta se convierte en el mejor comedor para desayunar. Tanto si el viajero desea iniciarse como marinero como si ya lo es, podrá apoyar al patrón en las labores de navegación. Aquellos que prefieran un viaje más relajado, soñarán sentados en proa con alcanzar el horizonte.

Vista de la isla de San Martiño desde la isla de O Faro en las islas Cíes, Pontevedra© Gonzalo Azumendi
Vista de la isla de San Martiño desde la isla de O Faro.

Un faro corona la pedregosa isla de San Martiño. A continuación, las islas do Faro y Monteagudo, unidas por la playa de Rodas, nos invitan a explorar las islas Cíes, un paraíso que podría confundirse con el Caribe si no fuera por la temperatura de sus aguas. Por la tarde, penetramos en la ría de Pontevedra para ensimismarnos con los hórreos y cruceiros de Combarro asomando frente a la isla de Tambo. En cada puerto nos recibe una ola en tierra. Son obra escultórica de Díaz y Díaz arquitectos y confirman que hemos llegado a uno de los 30 puertos gallegos donde podemos sellar la credencial del peregrino para conseguir la Compostela.

22,5 millas náuticas nos esperan en la siguiente etapa para introducirnos en la Ría de Arousa, dejándonos imágenes que ensalzan los atractivos más salvajes y solitarios de Galicia, como Xidoiro Areoso, un islote de 600 metros de longitud que emerge en el centro de la ría como una alargada duna. Forma parte del Parque Natural de Carreirón y en su interior se han encontrado yacimientos de la Edad de Bronce. Ante él fondeamos para degustar productos gallegos, en nuestro ya habitual comedor flotante, sintiendo cómo el tiempo se enmaraña en las batelas que tejen la ría.

Villa de Muros, colegiata de Santa María del Campo, en la ría de Muroa-Noia, Galicia© Gonzalo Azumendi
Villa de Muros, colegiata de Santa María del Campo.

El último día de navegación, un viento benévolo infla las velas, haciéndonos avanzar hacia la ría de Muros-Noia tras doblar el cabo de Corrubedo. Esta ría fue muy transitada por comerciantes y peregrinos, hecho que sirvió para que fuera reconocida como ruta jacobea oficial en 2020.

Las aguas de este santuario marino nos mecen hasta Muros, donde paseamos por calles flanqueadas por casas de piedra hasta desembocar en la Iglesia de San Pedro. De origen románico, se reconstruyó en estilo gótico mariñeiro y destaca por la serpiente tallada que decora su pila bautismal. De este estilo son también las iglesias de Noia. Santa María a Nova (y), hoy desacralizada, acoge más de 500 lápidas antiguas. San Martiño preside la Plaza do Tapal. Cuenta con una sola torre y se dice que todo aquel que intenta construir la segunda, tiene un fatal destino. Noia es el punto más interior de la ría, pero antes de llegar hasta él, cruzamos en barco desde Muros a Portosín, admirando una de las costas gallegas más verdes y salvajes.

Puerto de Baiona y castillo de Monterreal, Rías Baixas, Pontevedra© Gonzalo Azumendi
Puerto de Baiona y castillo de Monterreal.

Desde Noia, el puente medieval Nafonso supera las aguas del río Tambre mostrándonos otra de las maravillas gallegas, la Iglesia de San Tirso de Cando. Pero, sin duda, el lugar más espectacular al que llegar a pie después de haber navegado las Rías Baixas es el Monasterio de Toxosoutos. Fundado en el siglo XII, se alza a orillas del río San Xusto, el cual un día movió las aspas de molinos como los de las fábricas papeleras que, un poco más arriba, salpicaban los márgenes del Vilacoba. Perderse entre sus vetustas piedras atrapadas por la vegetación es una de las generosas recompensas del Camino.

Los últimos 12 kilómetros dan inicio en Bertamiráns, siguiendo el Camino Portugués hasta culminar ante la catedral de Santiago. Una vez allí, todas las emociones de los últimos días se intensifican tras recoger la merecida Compostela.

Catedral de Santiago de Compostela, A Coruña, Galicia© Gonzalo Azumendi
Catedral de Santiago de Compostela.

CONSEJOS DE EXPERTO

  • Amarrada en el puerto de Baiona, frente al Monte Real Club de Yates, una réplica de la carabela La Pinta recuerda emocionantes aventuras marítimas.
  • Las Islas Ons son otra de las posibles paradas frente a la ría de Pontevedra. Junto a Sálvora, Cortegada e Islas Cíes, conforman el impresionante Parque Nacional Marítimo-Terrestre de las Islas Atlánticas, sobre el que vuelan cormoranes moñudos.
  • Atracando en el puerto de Sanxenxo, la playa de Silgar es una de las más animadas de Galicia. Muy cerca se encuentra también la playa de La Lanzada, de extremada belleza.
  • El puerto de A Pobra do Caramiñal es uno de los mejores para hacer noche y conocer los encantos de este pueblo marinero que da la bienvenida a la provincia de La Coruña.
  • Antes de pasar el cabo de Corrubedo, conviene detenerse en sus imponentes dunas.

 

PARA EMPEZAR

Hay varias posibilidades para realizar el Camino por mar, como la de los más de 20 veleros que salen anualmente en grupo desde el puerto francés de La Rochelle recorriendo toda la costa norte en unas 13 etapas repartidas en 24 jornadas. Aunque quienes quieran disfrutar de una experiencia más personalizada, y en cualquier momento del año, pueden contar con los servicios de Sailway (sailway.es). Esta naviera ofrece salidas de venta individual durante los meses más cálidos, pero también la opción chárter, con o sin patrón. Los precios parten desde los 1.200 euros por persona para un viaje de tres días, aunque este puede extenderse tanto como se desee. Esta propuesta incluye patrón, sábanas bajeras, régimen de media pensión, aperitivos y bebidas a bordo, credencial del peregrino, seguro, amarres en los puertos y entrada al Parque Nacional Marítimo-Terrestre de las Islas Atlánticas.

LA MEJOR ÉPOCA DEL AÑO

Es posible navegar por las rías en cualquier mes del año. No obstante, entre primavera y verano las condiciones del mar son adecuadas y el sol suele estar más presente en Galicia. En la maleta no debe faltar ropa deportiva, chubasquero para afrontar las inclemencias del tiempo y medicamentos para el mareo.

parador de baiona 52© Paradores

DÓNDE DORMIR

Existe la posibilidad de pernoctar en un hotel o de hacerlo en puerto, durmiendo en uno de los coquetos camarotes del propio barco, según la opción contratada. Frente a los puertos de Sanxenxo y Muros, Gran Talaso Hotel Sanxenso y Hotel do Porto respectivamente, son dos opciones estupendas para descansar tras las etapas. Los Paradores de Baiona, para iniciar el Camino, y de Santiago de Compostela, para finalizarlo ante fabulosas vistas a la Catedral, son otras propuestas. Más moderno es Atmos Hotel Boutique, enclavado frente a la iglesia de San Tirso de Cando y con grandes bañeras de hidromasaje en sus habitaciones.

DÓNDE COMER

El viaje con Sailway incluye comidas a bordo, a base de delicias de la tierra. Para cenar, Restaurante Rocamar, en Baiona, ofrece excelentes mariscos. En Muros, A Muradana destaca por sus platos tradicionales con toques contemporáneos basados en productos de la ría.