Islandia es conocida por sus volcanes, glaciares y géiseres, pero también por preservar lugares que forman parte del Patrimonio de la Humanidad. La Unesco ha distinguido varios enclaves islandeses por su importancia histórica y por albergar algunos de los fenómenos naturales más sorprendentes del mundo.
A pesar de que el país nórdico tiene una población reducida, su legado cultural y geológico es inmenso. Desde antiguos asentamientos vikingos hasta parques nacionales en los que se puede contemplar la separación entre las placas tectónicas de América y Europa. Los 3 grandes tesoros de Islandia son estos:
PARQUE NACIONAL DE THINGVELLIR, AQUÍ EMPEZÓ LA HISTORIA DEL PAÍS
Thingvellir es de esos sitios que te hacen pensar: “Vale, aquí ha pasado algo importante”. Y sí, bastante. En este lugar se creó en el año 930 el Alþingi, uno de los parlamentos más antiguos del mundo. Imagínate a los clanes islandeses reuniéndose aquí hace más de mil años para discutir leyes y resolver problemas. Es básicamente el “origen político” del país.
Pero lo más curioso es que el sitio no solo es histórico, también es geológico: estás caminando literalmente entre dos continentes. Aquí se separan las placas tectónicas de América del Norte y Eurasia, así que el terreno está lleno de grietas y fisuras gigantes.
¿Dónde está y cómo visitarlo?
El parque se encuentra a unos 45 kilómetros de Reikiavik y forma parte del Círculo Dorado, la ruta turística más popular de Islandia. Se puede recorrer fácilmente en coche y cuenta con senderos señalizados, miradores y varias zonas de aparcamiento. Muchos viajeros lo visitan en una excursión de un día junto a la cascada Gullfoss y la zona geotérmica de Geysir.
¿Qué no hay que perderse?
- La fisura de Silfra, famosa por sus aguas cristalinas y por permitir bucear entre dos continentes.
- La cascada Öxarárfoss cae entre las paredes de la falla de Almannagjá, una de las zonas más espectaculares del parque. Se puede llegar fácilmente a pie desde el centro de visitantes.
- El lago Thingvallavatn, el mayor lago natural de Islandia.
- El mirador de Almannagjá, desde donde se obtienen algunas de las mejores vistas del parque.
PARQUE NACIONAL DE VATNAJÖKULL: HIELO, FUEGO Y CAOS
Es un sitio de otro nivel y no solo por sus dimensiones; es el parque nacional más grande de Islandia y uno de los más extensos de Europa; cubre aproximadamente el 14% del territorio del país. Se podría resumir en un choque de fuerzas: hielo gigante por un lado y volcanes activos por otro. Debajo del glaciar Vatnajökull hay volcanes que siguen “vivos”, así que el paisaje no es algo fijo, cambia constantemente. Es como si la Tierra estuviera en construcción permanente. Se ve un glaciar, sí, pero también cuevas de hielo azul, ríos que salen del hielo, vastos campos de lava y montañas que parecen de otro planeta. La Unesco lo incluyó en su lista del Patrimonio Mundial en 2019.
¿Dónde está y cómo visitarlo?
Está en el sureste de Islandia y se puede acceder desde varias localidades, como Höfn o Skaftafell, que es una de las zonas más visitadas y mejor preparadas para el turismo. La mejor forma de explorarlo es en coche, siguiendo rutas señalizadas y realizando excursiones organizadas con guías locales. Muchas actividades dependen de la temporada, ya que el acceso a cuevas de hielo o ciertas zonas glaciares solo es posible en invierno.
Lo mejor de Vatnajökull
- Cuevas de hielo azul que parecen de cristal.
- La cascada Svartifoss, rodeada de raras columnas de basalto.
- La laguna glaciar Jökulsárlón, donde enormes bloques de hielo flotan lentamente hacia el mar.
- También es un destino clave para el senderismo, con rutas que atraviesan paisajes volcánicos y glaciares en constante transformación.
SURTSEY, LA ISLA QUE NO EXISTÍA
Surtsey es una de las historias más locas de Islandia. Antes de 1963, esta isla no existía. Y de repente… apareció del océano tras una erupción volcánica que duró años. Desde entonces, se ha convertido en una especie de experimento natural gigante donde conocer cómo nace la vida en un lugar totalmente nuevo. Primero llegaron bacterias y plantas, luego aves, y poco a poco insectos y más vida. Todo sin intervención humana. La Unesco la declaró Patrimonio Mundial porque es como ver la naturaleza “crear un mundo desde cero”.
¿Dónde está?
Está al sur de Islandia, cerca de las islas Vestmannaeyjar, pero no se puede visitar. Solo entran científicos. Está protegida al máximo para que nada se altere.











