Es un país pequeño, con menos de medio millón de habitantes, pero lleno de escenarios fascinantes y paisajes que parecen de ciencia ficción. Fuentes geotermales, géiseres, glaciares por los que caminar, cascadas grandiosas y volcanes en los que adentrarse es lo que nos regala la apabullante naturaleza islandesa. Un viaje imprescindible, al menos una vez en la vida.
© ShutterstockREIKIAVIK, LA CAPITAL ISLANDESA
Es la base de cualquier viaje a Islandia, el punto de llegada. Para tomarle el pulso, hay que dirigirse a la calle Laugavegur, su principal arteria y lugar de referencia. Y es que aquí se reúnen tiendas de esmerados diseñadores islandeses, restaurantes que reflejan la multiculturalidad de sus habitantes y donde se suceden los festivales de calle durante las interminables jornadas estivales. Entre los lugares que no hay que perderse en la ciudad: el lago Tjörnin y sus jardines, donde está también el Ayuntamiento y algunos de los principales museos. Y, además: el barco vikingo a orillas de bahía, el moderno auditorio Harpa, el Museo de Arte y el Marítimo y los restaurantes del puerto.
© ShutterstockEL VOLCÁN THRIHNUKAGIGUR
A apenas 30 minutos de Reikiavik, en las Montañas Azules, este volcán que lleva dormido 4.000 años ofrece una experiencia única en el mundo, la de adentrarse en su interior. Caminando por una suave colina se llega a su cráter, desde donde se desciende a través de su cámara magmática en una superficie metálica. Abajo, 120 metros de vacío se abren bajo los pies. Liberados de los anclajes de seguridad, durante una hora es posible caminar por la rugosa superficie de lava y tocar las milenarias cenizas volcánicas que cubren la colosal bóveda.
© ShutterstockCASCADAS Y MÁS CASCADAS
A hora y media de Reikiavik, la cascada de Gullfoss, en el Parque Nacional de Thingvellir, es la más famosa de Islandia, que cae en dos saltos en una profunda grieta de 32 metros en el cauce del río Hvitá. Está rodeada de miradores que permiten apreciar su grandiosidad. Más al sur, también esperan las también espectaculares de Skogafoss y Seljalandfoss.
© ShutterstockBLUE LAGOON
Disfrutar del placer de las fuentes geotermales es uno de los imprescindibles de Islandia, ya que se encuentran muy cercanas a la superficie. Aunque la mayoría de las poblaciones cuentan con una piscina municipal de agua termal, la más famosa es la Blue Lagoon. El baño en sus aguas azul turquesa junto a las nubes de vapor de agua que emite la aledaña central geotérmica componen un paisaje de ciencia ficción. Se halla en la península de Reykjanes, a menos de una hora en coche de la capital, donde a su vez se puede disfrutar de otras manifestaciones geotermales, como los géiseres y fumarolas.
© ShutterstockHÚSAVIK
Este pequeño puerto del norte del país está considerado el mejor lugar de Europa para el avistamiento de ballenas, pero es que, como además está a pocos kilómetros del Círculo Polar Ártico, durante el mágico verano islandés, además de contemplar estos cetáceos, se puede disfrutar del sol de medianoche en el mismo día y en el mismo lugar. En invierno lo que se observa son las auroras boreales. Una vez en Húsavik hay que visitar su Museo de las Ballenas y probar las especialidades locales en los restaurantes asomados al puerto.
© ShutterstockEL DIAMOND CIRCLE
Se trata de un viaje circular de 253 kilómetros alrededor del lago Myvatn, en el interior islandés, con Húsavik como punto de partida y regreso. En el camino se puede subir al cráter del lago Krafla, caminar entre géiseres en Hverir, bañarse al aire libre en las cálidas aguas azules del balneario Jaroböodin, la Laguna Azul del Norte, asomarse a la enorme cascada Detifosse (la más potente de Europa) y pasear por el cañón Ásbyrgi –con forma de herradura y acantilados de cien metros de altura–, que los antiguos vikingos creían la huella del caballo del dios Odín.
© ShutterstockAURORAS BOREALES
El invierno islandés regala una de las experiencias más fascinantes y sobrecogedoras de la naturaleza, la de contemplar el baile de las auroras boreales en sus cielos. Por estar muy próximos al Círculo Polar Ártico, dos de los lugares donde ser testigo de este espectáculo son Húsavik y el fiordo de Óxarfjördur, cerrado por la península donde Raufarhöfn, la aldea más septentrional de Islandia.
© ShutterstockEXPERIENCIAS INCREÍBLES EN LOS GLACIARES
El 12% de este territorio dual de fuego y hielo que es Islandia son glaciares y algunos ofrecen experiencias únicas, como el Vatnajökull, el mayor de Europa, a cuyas fantasmales cuevas de hielo que cobran forma entre sus pliegues puede accederse en invierno; el Breidamerkurjökull, que permite navegar entre los icebergs de su laguna glaciar; el Myrdalsjökull, al que auparse calzándose unos crampones; o el de Snaefellsjökull, donde atravesar los paisajes que inspiraron a Julio Verne su Viaje al centro de la tierra. En motonieve o a bordo de un camión 8x8 desde el poblado de Húsafell o, en verano, desde el campo base de Klaki también se asciende hasta el universo congelado del Langgjökull, el segundo mayor del país, cuya lengua helada se puede explorar a través de un túnel excavado.
© ShutterstockPLAYA DE VIK
Lo más curioso de esta playa de arena volcánica del sur del país son los Reynisdrangur, tres insólitos troles que surgen frente a ella y que, según la mitología, fueron convertidos en piedra al aparecer los primeros rayos de sol. En Vik también es obligado subirse a las insólitas columnas de basalto que decoran este hermoso enclave donde se rodó la película Noé.
© ShutterstockCONSEJOS PRÁCTICOS SI VAS A ISLANDIA POR PRIMERA VEZ
- El tiempo cambia constantemente; puedes llegar a vivir las cuatro estaciones en un día. Lleva ropa por capas, impermeable, cortavientos y un buen chubasquero, el viento hace que los paraguas sean inútiles.
- En coche: las distancias engañan, la isla parece pequeña, pero las distancias son largas, muchas carreteras no permiten circular a más de 90 km/h y, además, querrás parar a fotografiarlo todo. Cuidado con las F-roads, carreteras solo transitables con 4x4. Y llena el depósito de gasolina siempre que puedas, encontrarás kilómetros y kilómetros de carreteras sin zonas para repostar, mejor ser previsores.
- Nunca salgas de los caminos señalizados, es importante ayudar a conservar la naturaleza tal cual la encontramos. Eso incluye no tirar ningún desperdicio y no llevarte nunca nada de lo que la naturaleza pone ante tus ojos.
- Si vas en temporada alta, reserva con antelación, Islandia es cada vez más popular.
- El agua del grifo es excelente, no necesitas comprar agua embotellada.
- ¿Cuál es la mejor época para viajar a Islandia? No es fácil la respuesta. Si quieres evitar la temporada alta, junio es un buen mes, con muchas horas de luz y los precios aún contenidos; si buscas mejores temperaturas y no te importa el precio, elige el verano; además, podrás disfrutar del sol de medianoche; si buscas ver las deseadas auroras boreales, hazlo de septiembre a marzo.




