Así es la versión alemana y artificial del lago de Como, el paisaje que hace la competencia al clásico italiano


Ubicado entre Sajonia y Brandeburgo, este entorno moldeado por el hombre combina naturaleza, deportes náuticos, patrimonio industrial y pueblos con encanto.


© Turismo de Lusacia
10 de agosto de 2026 a las 7:30 CEST

Alemania cuenta con más de 12.000 lagos repartidos por todo su territorio, siendo la región de Mecklemburgo la que concentra mayor cantidad. Y, por si esto no fuera suficiente, esta cifra se ha incrementado, en los últimos años, con un puñado de versiones artificiales que poco tienen que envidiar a los naturales. Precisamente, uno de estos últimos se ha ganado el apodo del "Lago di Como alemán", pero en su versión artificial, claro. Lo cierto es que no se trata de un solo lago, sino de un conjunto. Y no, aquí no veranean celebrities como George Clooney, Donatella Versace o Madonna –todavía– ni puedes sentarte en la terraza de una villa histórica a disfrutar de un Aperol. Pero lo que sí podrás hacer es recorrerlos en barco, ir de un pueblo a otro por agua y descubrir con diferentes actividades su variada y espectacular colección de paisajes. 

Navegando por los lagos de Lusacia, Alemania© Turismo de Lusacia
El paisaje de Lusacia se ha convertido en un verdadero reino acuático.

LA INCREÍBLE TRANSFORMACIÓN DE UN PAISAJE 

La región de los lagos de Lusacia se extiende a través de una parte del territorio de Sajonia y Brandeburgo, a unos 140 kilómetros al sur de Berlín y a 60 kilómetros al norte de Dresde. La minería de lignito y la producción de carbón dieron forma a esta zona desde mediados del siglo XIX. A lo largo de los años se han extraído más de 2.000 millones de toneladas de carbón marrón a profundidades de hasta 60 metros. 

Lagos de Lusacia, Alemania© LMBV
La región de los lagos de Lusacia se extiende por Sajonia y Brandeburgo.

Desde mediados de la década de 1990, la empresa regional de administración minera LMBV ha sido responsable de devolver la naturaleza a las antiguas zonas mineras. Así, procedieron de forma progresiva a inundar estos espacios para crear un dominio acuático con un total de 23 lagos que cubren un área de más de 13.600 hectáreas y que busca convertirse en el mayor paisaje de lagos artificiales de Europa. La idea es que diez de ellos estén conectados por canales navegables. Desde este verano, cinco de ellos ya lo están.  

Puerto de Senftenberger, Lagos de Lusacia, Alemania© Turismo de Lusacia
Puerto de Senftenberger.

CINCO LAGOS UNIDOS POR CANALES

El primero de estos en abrirse al turismo fue el de Senftenberger. Con 1.300 hectáreas, es un lago apto para el baño; de hecho, varias de sus playas cuentan con el distintivo de Bandera Azul. Este se ha convertido en un verdadero reino acuático cuyas aguas de un intenso color azul ofrecen espacios para embarcaciones de pasajeros, lanchas a motor y botes, así como para surfear, remar y nadar. Su puerto, inaugurado en 2013, es el mejor punto de partida para realizar una excursión en barco. Además, desde su muelle de 80 metros de longitud se obtienen las mejores vistas. Pero eso no es todo. Un camino bordea toda la superficie de agua, permitiendo a los visitantes realizar una ruta en bicicleta, andando o en patines. A lo largo del recorrido hay zonas de juego y áreas para descansar.  

Lagos de Lusacia, Alemania© Turismo de Lusacia
Faro rojiblanco y casitas a juego a orillas del lago Geierswalder.

LAGO DE GEIERSWALDER

El segundo de los lagos es el de Geierswalder, que, situado en el centro de este entramado lacustre, es conocido por las buenas condiciones de viento de las que disfruta y que permiten practicar diferentes deportes acuáticos como kitesurf o paddle surf. En este enclave hay, también, varias playas públicas que ofrecen zonas de arena fina y otras con áreas de césped para relajarse bajo el sol. Su imagen más famosa es la que protagoniza el curioso faro blanco y rojo de 18 metros y las casitas a juego que se levantan tras este. Estos edificios albergan en su interior un hotel de cuatro estrellas y un restaurante. Conocido también por su vibrante zona de ocio y sus casas flotantes, esta es también una zona apta para pescar. 

Casitas de diseño en el lago Geierswalder, Lusacia, Alemania© Turismo de Lusacia
Casitas de diseño en el lago Geierswalder.

LAGO DE PARTWITZER

Desde aquí se puede llegar por el canal Barbara hasta el siguiente lago, el de Partwitzer. Los pinares que lo rodean, sus aguas color turquesa y la península de Scado, una zona de conservación natural de 2,5 kilómetros de longitud que parece partirlo en dos, forman una imagen casi de cuento. Además de poder practicar diferentes deportes acuáticos o darse un baño en su playa, se pueden realizar paseos a caballo o clases de equitación. Partwitzer Hof dispone de dos pistas cubiertas y varias al aire libre. Y para alojarse, uno puede optar por la primera casa de vacaciones flotante de la Región de los Lagos de Lusacia. 

Navegando por el lago Partwitzer, lagos de Lusacia, Alemania
Navegando por el lago Partwitze.

LAGO DE SEDLITZER

El último en abrirse a la navegación y el baño ha sido el lago de Sedlitzer. La zona habilitada para darse un chapuzón está en la orilla norte, en la localidad de Lieske. Recorrer su perímetro en un tren turístico es una maravilla, lo mismo que subir a la Rostiger Nagel. Símbolo de la transformación del paisaje, es una escultura transitable, una torre con 30 metros de altura que con su estructura de acero y un tono rojizo oxidado evoca el pasado industrial de la región.

La torre mirador "Clavo Oxidado", construida con acero corten, lagos de Lusacia, Alemania.© Rocío Jiménez
La torre mirador, bautizada como "El Clavo Oxidado", está construida con acero corten.

Desde lo alto de este mirador de 360 grados, al que ya se ha bautizado como "El Clavo Oxidado", se pueden admirar hasta tres lagos de forma simultánea. Eso sí, primero hay que subir unas cuantas escaleras. Este lago cuenta, también, con un permiso especial para operar como punto de aterrizaje de hidroaviones, por lo que también esperan poder convertirse en un destino de lujo, tal y como lo es el Lago di Como.

Lagos de Lusacia, Alemania© Rocío Jiménez
Alemania cuenta con más de 12.000 lagos repartidos por todo su territorio.

LAGO DE GROBASCHENER

Por último, está el lago de Grobraschener. Entre los principales atractivos de este enclave están las Terrazas IBA, tres edificios cúbicos conectados por terrazas con un diseño moderno que refleja la combinación de naturaleza, cultura y patrimonio minero de la región. Estos funcionan como mirador y como espacio museístico donde se pueden ver exposiciones que hablan de la historia de la región. Junto a estos y a orillas del lago se encuentran las tierras de la bodega familiar Weinwobar, cuyos vinos se sirven en los mejores restaurantes de la región.

Viñedos de la bodega familiar Weinwobar, a orillas del lago Grobraschener, lagos de Lusacia, Alemania© Rocío Jiménez
Viñedos de la bodega familiar Weinwobar, a orillas del lago Grobraschener.

Su pequeño viñedo llama la atención por su inclinación y es que este es el único de Brandeburgo situado en una ladera de fuerte pendiente. Para conocer un poco más de su historia, se organizan visitas guiadas con cata. Los Wobar creen firmemente que los viñedos del futuro estarán compuestos por cepas resistentes a los hongos, por lo que en 2012 decidieron plantar PIWIS, variedades de vid híbridas obtenidas mediante cruces naturales. Aquí la vendimia se hace exclusivamente a mano y su producción se basa en vinos monovarietales de alta calidad y un marcado carácter frutal.