No hay nadie con una mínima sensibilidad por el mundo de la gastronomía para quien San Sebastián no sea un destino soñado. Si, además, el bolsillo acompaña… ¿cómo no rendirse a todos los encantos que la capital guipuzcoana ofrece a quien la visita? No es de extrañar, por tanto, que sean muchas las celebrities que, con motivo del Festival Internacional de Cine de San Sebastián, se dejen ver cada mes de septiembre por la bellísima Donostia (una de las ciudades con mayor concentración de estrellas Michelin del mundo).
Este año no está siendo una excepción. Desde el pasado día 18, cuando arrancó esta nueva edición del festival, y hasta su clausura el próximo 26, son ya muchos los rostros conocidos del cine que han hecho parada en algunos de los restaurantes más reconocidos de San Sebastián. Direcciones como estas, infalibles para 'abandonarse' a otro tipo de festival, en este caso, culinario:
ZELAI TXIKI: EL MÁS DESEADO POR LAS ‘CELEBS’ ESTE AÑO
Naomi Watts, Jeremy Irons, Ricardo Darín, Orlando Bloom, Rami Malek, Miguel Ángel Silvestre… la lista de actores conocidos que en los últimos días han pasado por el comedor de Zelai Txiki no deja de crecer. Reclamos, desde luego, le sobran a este magnífico restaurante donostiarra… Ubicado en un caserío centenario en la falda del monte Ulía, y con tres décadas de recorrido, aquí puede disfrutarse de una cocina tradicional vasca, pero “con una pizca de innovación”, como explican desde el propio establecimiento, capitaneado por Juan Carlos Caro y Eva Hernández.
Una cocina que presume de Sol Repsol y de recomendación en la Guía Michelin, y que puede saborearse tanto a través de un menú degustación de 11 pases (130 euros) como de la carta.
Con los productos obtenidos tanto de su huerto propio como de productores locales, en Zelai Txiki dan forma a platos ligados a la despensa de Euskadi, interpretados desde un prisma contemporáneo: Talo de txistorra con presa ibérica; Cigalas con panceta Euskal-Txerri, Merluza de pincho en salsa verde con almejas; Kokotxas rebozadas al pil-pil, Txagurro a la donostiarra…
Mención aparte merecen las carnes asadas en horno de leña y parrilla y un apartado de postres convertido en la perdición de cualquier goloso. Algo con lo que bien podrían estar de acuerdo cualquiera de los personajes conocidos que han tenido la suerte de visitar Zelai-txiki recientemente y dejar su dedicatoria en el libro de firmas.
ARZAK: SIEMPRE REFERENCIA
Es imposible hablar de gastronomía en San Sebastián sin que pronto salga a relucir el nombre de Arzak. Verdadera institución en la ciudad, su historia se remonta a 1897, cuando los abuelos de Juan Mari Arzak construyeron el lugar que hoy día continúa albergando el restaurante, inicialmente como bodega y taberna. Fue a mitad de los 60 cuando el gran Juan Mari, genio y figura, tomó las riendas de la cocina, llevando en las décadas siguientes al restaurante a lo más alto de la gastronomía internacional. Hoy día es su hija Elena, también excelente chef, quien capitanea las cocinas de Arzak, por cuyo comedor han pasado estos días grandes nombres del celuloide como Orlando Bloom, Rami Malek o el director de cine español Manuel Gutiérrez Aragón.
Actualmente, son tres las opciones que proponen desde Arzak para que los clientes puedan conocer esa cocina creativa y de profundas raíces vascas que aquí se practica. Un menú degustación (315 euros); el menú armonizado con vinos (+220 euros); y un menú a la carta (285 euros) que se compone de aperitivo, entrante, plato principal y postre a elegir.
AKELARRE: ALTA COCINA Y VISTAS DE ENSUEÑO
Si hay una estrella del cine internacional que llegaba este año a San Sebastián dispuesta a conocer en profundidad lo mejor de la restauración donostiarra, esa ha sido Orlando Bloom. A sus visitas de Zelai txiki y Arzak se suma la que el actor británico, que venía al festival a presentar la película Bucking Fastard, hizo a Akelarre.
No es su conocido chef, Pedro Subijana, alguien especialmente ‘mitómano’ (el cocinero está más que acostumbrado a recibir en Akelarre a personalidades de todo tipo). Sin embargo, no dudó en posar sonriente con Bloom: “Gracias por tu visita, Orlando. Esperamos que conserves buenos recuerdos de tu visita”, escribían en el texto del storie que publicaban en las redes del restaurante, y en cuya imagen quedaban ambos retratados.
Raro. Muy raro sería que esos recuerdos de Bloom no fueran gratos. Un restaurante con tres estrellas Michelin, capitaneado por uno de los mejores cocineros del mundo, y ubicado en un lugar privilegiado: el monte Igeldo, con magníficas vistas al mar Cantábrico. El enclave forma parte de un complejo que incluye también un hotel de cinco estrellas perteneciente a Relais & Châteaux y el Espazio Oteiza, un restaurante más informal, también con el sello de Subijana.
Hoy día son dos los menús degustación que pueden disfrutarse en Akelarre: el Anaroni y el Bekarki (ambos con un precio de 395 euros), así como una tercera opción, que permite la posibilidad de combinar platos de los dos menús anteriores.
HOTEL MARÍA CRISTINA Y SU INTERESANTE OFERTA GASTRO
También las estancias del mítico hotel María Cristina están acostumbradas a ver desfilar actores de fama internacional durante la celebración del festival de cine cada mes de septiembre. Este año, por ejemplo, uno de los clientes más populares que ha alojado el hotel ha sido el actor Brad Pitt, quien venía a la ciudad a promocionar su nueva película En el corazón de la bestia.
Acompañado por su novia, Inés de Ramón, la estrella de Hollywood llegaba a la capital guipuzcoana el pasado domingo. Su estancia no solo se ha limitado a asuntos profesionales; gran amante de la arquitectura y la escultura, Pitt quiso visitar de nuevo el Museo Chilla Leku (a unos 10 km de la ciudad). En lo culinario no ha trascendido si tuvo ocasión de disfrutar del amplio abanico de propuestas gastro que el Hotel María Cristina ofrece: desde los cuidados desayunos y brunches hasta las propuestas de restaurantes como The Gallery y su cocina de inspiración vasca o de Amalia by Paulo Airaudo (el espacio más foodie, con dos estrellas Michelin).
Sí trascendió, sin embargo, una anécdota relacionada con el vino que Brad Pitt quiso pedir durante su alojamiento en el hotel: el actor solicitó, según ha contado el Diario Vasco, tres botellas de Miraval Rosé, rosado producido en la finca de la Provenza francesa que adquirió en su día junto a Angelina Jolie (y que ha sido motivo de no pocos litigios legales entre ellos). Dado que la vinoteca del hotel no disponía de esta referencia, las botellas tuvieron que ser solicitadas a Lukas Gourmet (una tienda delicatessen de la ciudad) y, finalmente, llegaron en un taxi al hotel María Cristina para disfrute del actor.
También la actriz Naomi Watts tuvo ocasión de alojarse en el María Cristina y no dudó en publicar en sus redes sociales algunas instantáneas de un momento compartido en la terraza del hotel, entre ellas, una imagen de una apetitosa tarta de queso (al estilo de las que se preparan en Euskadi, horneadas y con el relleno fluido).














