COSTA DEL SOL A TOPE

Viajar a Málaga con amigas: una escapada inolvidable a la ciudad del eterno verano


Así es un fin de semana en la capital de la Costa del Sol repleto de tapas y vinos, de museos y arte urbano, de patrimonio y playeo. Y todo en la mejor compañía.


Escapada de fin de semana con amigas a Málaga, todo lo que puedes hacer© Shutterstock
Cristina FernándezPeriodista de Viajes
15 de junio de 2026 a las 7:30 CEST

Málaga la bella resplandece sin importar el día o la época del año: aquí, en este rinconcito de la Costa del Sol, el astro rey rema siempre a favor, regalando cielos despejados y jornadas espléndidas que invitan a disfrutar de la ciudad sin miramientos. Por eso siempre será buena idea escaparse a descubrir sus bondades: en familia, en pareja y, mucho mejor —¡dónde va a parar!—, con amigas, Málaga siempre regalará su mejor versión.

DÍA 1: VIERNES A MEDIO DÍA

Así que esta escapada de chicas arranca un viernes a mediodía en el lugar que mejor podría servirnos para empezar a disfrutarla: en el Mercado de Atarazanas, donde los locales andarán apurando las últimas compras en los puestos de pescados y carnes, de verduras multicolor y fruta fresca, mientras nosotras nos acodamos en el poyete de uno del Central, uno de sus bares: una tapita de queso y algo de pescaíto frito, por favor.

Mercado de las Atarazanas en Málaga© Shutterstock
Mercado de las Atarazanas

Empaparnos del ambiente más auténtico nos servirá para ir empezando a tomarle el pulso a la urbe antes de animarnos a asomarnos a la vecina Antigua Casa de Guardia, fundada en 1840. Este clásico, cada vez más visitado por turistas, conserva su esencia más auténtica, por lo que no querremos —no podremos— perdérnosla. Un vinito dulce con sello malagueño entrará estupendamente antes de irnos a pasear por el centro. Es viernes tarde, ¿qué mejor plan podemos tener?

Y habrá que recorrer la calle Marqués de Larios, epicentro comercial de la ciudad por excelencia. No estará de más, tampoco, atrevernos a indagar en sus calles aledañas, más pequeñas y coquetas, para seguir contemplando edificios de fachadas resplandecientes y pequeñas plazuelas. En una de mayor tamaño, la popular Plaza de la Constitución, la amplitud se extiende y Málaga deslumbra. Quizás sea buen momento para cultivar el lado artístico de la ciudad, al fin y al cabo, estamos rodeados de propuestas: a un lado, en la calle Compañía, se encuentra el Palacio Villalón, que acoge el Museo Carmen Thyssen; si vamos hacia el lado contrario, en la calle San Agustín, es Picasso el que nos espera. Su museo lleva a gala ser el más visitado de Andalucía, pero si esto nos supiera a poco, otro reclamo más: la Manquita, como se conoce con cariño a la catedral de Málaga (pues nunca llegó el dinero para levantar su segunda torre), aguarda a dos minutos a pie para deleitarnos con su belleza.

Museo Picasso de Málaga© Shutterstock
Patio del Museo Picasso

Hora de la cena

Y llegará la hora de volver a yantar, que Málaga, como en el resto de Andalucía, es experta en alimentar el alma y el estómago. Por suerte, estaremos muy cerca de uno de esos lugares que se recordarán para siempre: La Cosmo, el bar más canalla del chef Dani Carnero, nos deleitará con su mítica gilda, un bikini de ragú picante, queso Comté y ricota que quita el sentido, o un mollete de steak tartar que querremos repetir hasta el infinito.

La Cosmo, el bar más canalla del chef Dani Carnero en Málaga© La Cosmo
La Cosmo, el bar más canalla del chef Dani Carnero

Para dormir

A la hora de retirarnos —que queda mucho fin de semana por delante—, optamos por el coqueto hotel boutique de Cristine Bedfor, que abrió sus puertas en pleno corazón de Málaga en verano de 2025: con una estética inspirada en los viajes y el universo de la enigmática Cristine, anfitriona ficticia, ocupa un edificio de 1871 restaurado que ha vuelto a brillar con luz propia. Nos acomodamos en algunas de sus 27 habitaciones, todas bajo el sello de la interiorista Marta de la Rica, aunque ostentando su propia personalidad, y sentimos que nos trasladamos al escenario de un cuento repleto de fantasía con el que nos queremos mimetizar. Y, ahora sí: mañana será otro día.

Hotel boutique de Cristine Bedfor de Málaga© Hotel boutique de Cristine Bedfor
Sala del hotel boutique de Cristine Bedfor.
Hotel boutique de Cristine Bedfor de Málaga© Hotel boutique de Cristine Bedfor
27 habitaciones, todas bajo el sello de la interiorista Marta de la Rica.

DÍA 2: SÁBADO DE SOL, PLAYA Y RELAX

Nuestra segunda jornada en Málaga decidimos enfocarla al descanso y a la desconexión, que siempre hay que dejar hueco para mimarse un poquito. Así que, tras un desayuno contundente en el hotel, repleto de detalles y de producto de la tierra, preparamos una bolsa de playa con todo lo necesario: bikini, crema solar, toalla y sombrero de paja conforman el kit. Nos dirigimos entonces a Pedregalejo o a El Palo, barrios marineros por excelencia donde la vida sencilla, más auténtica, es la que se deja sentir: encontramos un hueco en la orilla de una de sus agradables calas y nos entregamos al placer del refrescante chapuzón combinado con charloteo y baños de sol durante toda la mañana. Para almorzar, unos espetos —¡por supuesto!— y unas raciones de pescaíto donde no faltan los boquerones y la rosada frita. ¿El lugar? El Zagal o Los Cuñaos no defraudan, pero siempre estará El Tintero, clásico entre los clásicos, para completar el plan.

Playa de El Palo, Málaga© Shutterstock
Playa de El Palo.

El plan de tarde

Una duchita de nuevo en el hotel y estaremos como nuevas para continuar explorando. Una buena idea será animarnos con la zona del Soho, el barrio de las artes, que se despliega por uno de esos vecindarios que en el pasado no resultaban tan atractivos. Tras un profundo lavado de cara, hace ya años que pasó a alojar negocios con un enfoque más moderno ideales para entender esa cara B de la ciudad: concept stores como The Place Soho o tiendas de tatuajes, cafeterías de especialidad, estudios de grabación o coworkings se dan cita aquí. Un barrio que hay que entender recorriendo sus callejuelas sin prisa, viviéndolas despacio, y siempre alzando la vista: sus fachadas se convirtieron hace ya mucho en el lienzo perfecto para artistas urbanos de la talla de Obey o Boa Mistura, de D*Face o ROA. Una parada en el Centro de Arte Contemporáneo de Málaga —CAC— será indispensable: sus exposiciones, accesibles y rápidas de recorrer, son un reclamo para los amantes del talento.

Pompidou de Málaga© Shutterstock
Cubo de colores del Centro Pompidou de Málaga

Y seguiremos por la peatonal Tomás Heredia o por Casas de Campos antes de decidir que sí: es hora de volver a llenar el buche. Porque si una escapada con amigas es un plan inigualable, hacerlo con una mesa colmada de exquisitos platillos por delante, es mucho mejor. Optamos por quedarnos en el Soho y reservamos en Cávala, la propuesta culinaria del chef barcelonés —aunque con raíces malagueñas— Miguel Ángel Mayor, que ofrece dos menús degustación sorpresa que son puro homenaje a la cocina de esta tierra, solo que reinterpretada. Tras el festín, optamos por un cóctel con vistas: nos subimos al Lolita Skyview Pool & Lounge, el rooftop del vecino hotel Only You Málaga (onlyyouhotels.com), donde dejar que las horas pasen con el skyline de la ciudad iluminado a nuestros pies.  

Piscina del Lolita Skyview Pool & Lounge, el rooftop del vecino hotel Only You Málaga© Only You Málaga
Piscina del Lolita Skyview Pool & Lounge.
Cóctel en Lolita Skyview Pool & Lounge, el rooftop del vecino hotel Only You Málaga© Only You Málaga
Cóctel en Lolita Skyview Pool & Lounge.

DÍA 3: UN DOMINGO DE PASEO

Y llega el domingo con sus intenciones tranquilas y su invitación a continuar descubriendo Málaga entre amigas. ¿Qué tal si añadimos un pelín de patrimonio a la ruta y subimos a la Alcazaba? Decidimos hacerlo a pie, atravesando sus patios y jardines, sus pasajes y miradores, impregnándonos así de la magia que desprende esta fortificación palaciega levantada por los musulmanes allá en el siglo XI. Convertido en uno de los emblemas monumentales de la ciudad, una vez alcanzamos su zona más alta, descubrimos la última sorpresa: una vez más, las vistas inigualables de Málaga.

Alcazaba de Málaga© Shutterstock
Alcazaba de Málaga

Desde allí atisbamos, como si de una maqueta se tratase, el lugar que elegimos para pasar nuestras últimas horas en la ciudad: bajamos de nuevo a pie de mar y enfilamos el agradable paseo hacia el Muelle Uno, que desde su reforma en 2011 brilla con luz propia, atesorando una amplia y espectacular de ocio. No en vano, se trata de uno de los lugares más visitados de la ciudad: quizás sea por tratarse de la segunda terminal de cruceros más importante de España. O tal vez por su carga histórica, pues el enclave lleva funcionando como puerto desde hace más de 3 mil años. Habrá quienes defiendan —y, ojo, a nosotras nos tienta bastante— su propuesta museística, pues es hogar del inmenso cubo de colores que identifica al Centro Pompidou Málaga.

Muelle Uno de Málaga© Shutterstock
Un paseo por Muelle Uno

Hora de comer

Sin embargo, y no tenemos reparo en reconocerlo, a nosotras lo que nos convence del todo es la espectacular belleza de su diseño y, por supuesto, su extensa oferta gastronómica. En esta ocasión nos decantamos por un clásico, Marisquería Godoy (marisqueriagodoy.com), un negocio familiar con más de 40 años de trayectoria por el que ha pasado lo más granado del mundo del deporte, de las artes o de la política: solo hay que echar un vistazo a las fotografías que decoran su salón, para comprobarlo.

La Marisquería Godoy es un clásico que no hay que perderse en Málaga© Marisquería Godoy
Marisquería Godoy, un clásico que no hay que perderse.

Nos acomodamos en una de las mesas de la terraza y nos entregamos al deleite gustativo a base del mejor pescado y marisco llegado de la lonja de la Caleta de Vélez. Con la zarzuela, plato mítico elaborado a base de rape, almejas y gambas, a cuya salsa de tomate se añaden patatas y huevos para rematar, damos por culminada la aventura.

Un fin de semana repleto de momentos para el recuerdo, enarbolando la amistad. Una escapada incomparable con Málaga como absoluta protagonista.