PARA URBANITAS

El barrio de Milán que enamora a Cesc Escolà y sus planes secretos para vivirlo y disfrutarlo


Sitios para tomar un helado, ver arte de ayer y de hoy, descubrir jardines para hacer una pausa y restaurantes donde la pasta y el risotto se toman en serio. Estas son las pistas del entrenador para una ruta diferente por la capital lombarda.


Cesc Escolà en el Castillo Sforzesco, el complejo de Milán que alberga varios varios museos importantes, incluyendo el Museo de Arte Antiguo, donde se encuentra la última escultura de Miguel Ángel, la Piedad Rondanini. © @cesescola
6 de mayo de 2026 a las 20:00 CEST

Milán no siempre se vive igual. Hay quien la recorre con prisas, quien está interesado en el shopping sin mirar demasiado alrededor y quien, como Cesc Escolà, la interpreta con otra mirada, la de alguien que, acostumbrado al ritmo exigente del deporte, también sabe parar, comer bien y disfrutar.

Cesc Escolà en Milán© @cescescola
Cesc Escolà ha recorrido Milán sin prisas.

En su paso reciente por la capital lombarda, el entrenador ha compartido una selección de lugares que combinan lo mejor del Milán clásico y moderno con Brera como epicentro, un barrio elegante de calles adoquinadas, edificios históricos, boutiques y cafés perfecto para caminar.

Cesc Escolà frente al Duomo, Milán© @cesescola
Terraza Duomo 21, ubicada en las Galerías Vittorio Emanuele, con vistas al Duomo.

EMPIEZA EL DÍA CON GUSTO (Y SIN PRISAS)

En la Via Ponte Vetero está la primera parada de esta ruta por Milán: Aroma Napoletano (aromanapoletanomilano.com), un sitio ideal para desayunar o hacer una merienda potente, con café bien hecho y dulces de inspiración napolitana. Es el típico lugar que encaja con la filosofía de Cesc: energía para rendir, pero sin renunciar al placer.

Cesc Escolà, en la Galleria Vittorio Emanuele II, Milán© @cesescola
Galleria Vittorio Emanuele II.

DEL DUOMO A BRERA: ARTE, DISEÑO Y JARDINES ESCONDIDOS

Si se ha comenzado la ruta en la piazza del Duomo, donde se levanta su espectacular catedral —“al lado tenéis el museo del Novecento, con buen arte y vistazas a la fachada”—; a pocos metros se encuentra la icónica Galleria Vittorio Emanuele II, elegante, monumental y con una arquitectura que obliga a mirar hacia arriba. Desde ahí, el paseo natural lleva hacia el corazón más estético de la ciudad: Brera.

Orto Botanico di Brera, Milán, italia© @milanoeprovincia

En el barrio de Brera cambia todo.pequeño jardín botánico  fundado en 1775 por María Teresa de Austria, Muy cerca se encuentra la Pinacoteca di Brera (pinacotecabrera.org), entre los museos más importantes de Italia. Si solo el edificio merece la visita, más aún entrar en él para contemplar obras de artistas como Caravaggio o Rafael.

El contraste llega con el Bosco Verticale, símbolo de la nueva arquitectura milanesa. Dos torres cubiertas de vegetación que representan una versión más moderna, sostenible y visualmente impactante de la ciudad.

Fondazione Prada, Milán© @fondazioneprada
Fondazione Prada.

Otro punto destacado de la ruta es la Fondazione Prada (fondazioneprada.org), un espacio de arte contemporáneo donde la experiencia va más allá de las exposiciones. Allí mismo se encuentra Bar Luce, “un café retro muy top”, dice Cesc Escolà, diseñado como si fuera un set de película por el cineasta Wes Anderson, que se ha convertido en uno de los rincones más fotografiados del complejo.

Para completar el recorrido urbano, el entrenador conocido por su papel como entrenador en Operación triunfo recomienda Corso di Porta Ticinese, una calle con tiendas vintage donde encontrar desde ropa única hasta auténticos chollos inesperados, como “la chupa de piel marrón baratísima” que compró durante su viaje.

Cesc Escolà en la Osteria da Fortunata, Milán© @cesescola
Cesc Escolà en la Osteria da Fortunata.

COMER EN MILÁN

Si algo deja claro la selección de Cesc Escolá es que comer en Milán no es un detalle secundario, sino parte central del viaje. Uno de los nombres más conocidos es Ostaria da Fortunata (osteriadafortunata.it), especialmente su local en Brera, que suele estar bastante concurrido. El consejo práctico que nos da el entrenador es importante: si hay mucha espera, el de Moscova Milano, a unos 10 minutos, permite disfrutar de la misma cocina pero con menos cola. Pasta fresca hecha al momento y ambiente tradicional italiano.

Restaurante Maccheroni, Milán, Italia© @maccheroni_milano
Restaurante Maccheroni.

Si Maccheroni (maccheronirestaurants.com) destaca por su “terraza monísima” y su ambiente relajado, el típico sitio donde saborear una comida larga sin mirar el reloj, para platos contundentes está Pesa Pubblica (@pesapubblicamilano), parada clara para probar su milanesa, generosa, crujiente y fiel a la tradición local.

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No acaban aquí las direcciones de Cesc Escolà en el barrio. En Risoelatte Duomo (@risoelatte) sirven el plato icónico de la ciudad: el risotto alla milanese, en un vistoso restaurante de estética retro. Y para una experiencia más local, la Osteria dal Cornuto (osteriadelcornuto.com), a orillas de los canales Navigli.

Bosco Verticale, símbolo de la nueva arquitectura milanesa, y helado de Venchi, Milán© @cesescola
Bosco Verticale, símbolo de la nueva arquitectura milanesa, y helado de Venchi.

MOMENTO HELADO ITALIANO

Brera también tiene buenos locales donde pedirse un helado a media tarde como recompensa tras una larga caminata o incluso dos, uno en Caffé Dante (caffedanterestaurant.it) —“una locura de helado”— y otro gourmet en Venchi Gelato (eu.venchi.com/gelato), cerca del Bosco Verticale, elaborados con ingredientes premium, como el chocolate (su punto fuerte), las avellanas del Piamonte, el pistacho verde de Bronte y leche fresca de calidad.

Cesc Escolà en Navigli, la zona de canales de Milán.© @cesescola
Navigli, la zona de canales de Milán, pone el punto y final a la ruta.

EL CIERRE DEL DÍA

El día llega a su fin y hay que buscar otro ambiente. En Navigli, la zona de canales, Milán se relaja: terrazas, música, aperitivos — en La Prosciutteria— y una vida social mucho más abierta. Es el lugar perfecto para pasar del día a la noche sin cambiar de ciudad, solo de ritmo.