El puente de mayo se presenta como la excusa perfecta para adelantar, aunque sea por unos días, el modo verano. El sur de Fuerteventura, la más vibrante y luminosa Barcelona, la isla de Tenerife y la de Ibiza son 4 escapadas muy distintas, pero con un denominador común: desconectar con el mar como hilo conductor. No puede apetecernos más.
RUMBO AL SUR SALVAJE DE FUERTEVENTURA
Árida y con un paisaje dominado por dunas, llanuras casi desérticas y playas infinitas, Fuerteventura es un imán si lo que se busca es naturaleza sin filtros. No es casualidad que sea Reserva de la Biosfera. En el puente de mayo —ese pequeño regalo del calendario que invita a desconectar antes de que llegue el verano— es una escapada muy apetecible, con buen clima, para descubrir su extremo sur.
La península de Jandía concentra algunas de las playas más espectaculares de la isla. Si Cofete es más salvaje y aislada, Sotavento es probablemente la más conocida: unos 9 kilómetros de arena dorada y aguas poco profundas. Cuando baja la marea, la barrera de arena que se forma crea una laguna natural de varios kilómetros, perfecta tanto para un baño tranquilo como para iniciarse en el windsurf o el kitesurf.
Una de las playas más amplias de Sotavento es la de La Barca, a sus pies se encuentra el Paradis Fuerteventura, un hotel de cinco estrellas desde el que salir a explorar toda esta zona, porque queda a unos 4 kilómetros de Costa Calma y a unos 17 de Morro Jable. El que fuera antiguo Meliá Fuerteventura es ahora un hotel renovado bajo el concepto Paradisus by Meliá con espacios actuales, diseño sencillo con materiales naturales y un enfoque más centrado en las experiencias —bien sean deportivas, gastronómicas, de exploración del entorno natural o de bienestar— que en el lujo convencional. Y además con un concepto de todo incluido flexible, pensado para que puedas quedarte en el hotel o salir a descubrir la isla sin que nada te limite.
TENERIFE PARA EXPLORADORES
Puede que tengas el llamado “gen explorador” y ni siquiera lo sepas. Ese impulso casi inexplicable por descubrir lugares nuevos, cambiar de planes a última hora o buscar experiencias distintas tiene incluso una base científica: el DRD4-7R, presente aproximadamente en 1 de cada 5 personas. Si sientes que eres de ese porcentaje, puedes comprobarlo solicitando el test a través de genexplorador.webtenerife.com, una iniciativa que busca identificar a quienes llevan ese espíritu inquieto en el ADN. Quizá te merezca la pena hacerlo, porque podría explicar por qué no te conformas con el típico viaje y siempre quieres ir un poco más allá.
Y si resulta que lo tienes —o simplemente te reconoces en él—, este puente de mayo puede ser la excusa perfecta para ponerlo en práctica en Tenerife, una isla hecha a medida para quienes necesitan explorar. Allí puedes pasar de perderte entre la niebla y los senderos del Parque Rural de Anaga, con su vegetación casi mágica, a terminar el día frente al Atlántico en rincones salvajes como la playa salvaje y recóndita de Benijo, donde el paisaje volcánico y el atardecer te recuerdan que estás en un lugar único.
La experiencia no termina ahí: al caer la noche, duerme cerca del Parque Nacional del Teide, reconocido como destino Starlight y uno de los mejores lugares de Europa para la observación astronómica.
GAUDÍ Y PLANES AL AIRE LIBRE EN BARCELONA
Con buen tiempo para estar en la calle, terrazas llenas y buen ambiente tanto de día como de noche, Barcelona en estas fechas está en modo primavera total. Y como queda cerca, se llega rápido en tren y no hace falta organizar demasiado, es un plan muy cómodo para el puente. ¿Propuestas para hacer estos días? Muchas, y bastante variadas. La primera es seguir una ruta enlazando obras de Gaudí más o menos conocidas —varias de ellas Patrimonio de la Humanidad— en el año del centenario del genial artista. Además, este año Barcelona es Capital Mundial de la Arquitectura.
También hay planes fuera del circuito clásico: paseos en velero al atardecer para ver la ciudad desde el mar, exposiciones como la de los últimos días de Pompeya, o eventos puntuales como la Feria Internacional del Disco o el Croiss&Fest, el festival del croissant en el Poble Espanyol. Mientras las Fiestas de la Primavera en la Barceloneta suman ambiente en la zona de playa.
Para moverse por todo esto sin complicaciones, el hotel ME Barcelona es una buena base. Está en una ubicación muy céntrica, en el Eixample, entre Casp y el Passeig de Gràcia, lo que permite ir andando a muchos puntos clave o conectar rápido en transporte público. El hotel apuesta por un lujo contemporáneo en su diseño y en sus diferentes propuestas gastronómicas, desde la cocina mediterránea de su restaurante Terrenal a la italiana de Fasto, que se abastecer de su propio huerto urbano.
Para otros momentos, su coctelería Luma y, en la octava planta, su rooftop con piscina y vistas a la ciudad.
IBIZA DESPIERTA: MAYO EN PLAYA D’EN BOSSA
Antes de que llegue el verano e Ibiza muestre su versión más intensa, mayo marca el inicio de la temporada en la isla. Todavía conserva cierta calma, aunque ya se nota el cambio, especialmente en la zona sur, en la zona de Playa d’en Bossa: abren los primeros beach clubs, los hoteles afinan su puesta a punto y el ambiente alterna entre días tranquilos y fines de semana con más movimiento. El puente es un buen momento para viajar. Las temperaturas son agradables, las playas aún no están saturadas y la oferta funciona a medio gas, esto se traduce en algo muy simple: comer sin reservas imposible, caminar por la arena sin aglomeraciones y vivir Ibiza con un ritmo más relajado.
A pie de playa, el complejo The Site Ibiza concentra alojamiento, gastronomía y estilo de vida en un mismo espacio. La oferta gastro es brutal, porque reúne varios conceptos, desde Hell’s Kitchen, primer restaurante del chef Gordon Ramsay en España, StreetXO de Dabiz Muñoz, Leña Ibiza de Dani García, Sublimotion Ibiza de Paco Roncero y TATEL Ibiza. En este hub gastronómico se encuentra COYA, una experiencia integral de playa y alojamiento, que ofrece 10 habitaciones y suites exclusivas ubicadas junto al restaurante, cuyo diseño combina referencias latinoamericanas con materiales naturales, texturas cálidas y una paleta cromática intensa.
En COYA también encontrarás una selección de marcas de moda, incluida la suya propia, y el Pisco Bar, su propuesta de coctelería, concebida como una extensión del restaurante y punto de encuentro desde la mañana a la noche.












