España ofrece un buen catálogo de ríos en los que practicar por primera vez o repetir este deporte tan divertido, perfecto para la primavera. Solo necesitas juntar un grupo de amigos y lanzaros en balsa neumática por las aguas bravas (y no tan bravas) de estos 10 ríos, desde el río Noguera Palleresa, en Lleida, todo un hito del rafting mundial, hasta el Guadalfeo, en Granada. ¡Que empiece la aventura!
© @somos_aventuraRÍO MIJARES, CASTELLÓN
El lugar ideal para practicar rafting es en la comarca del Alto Mijares, el paso del río por la zona de Montanejos. Un paisaje idílico de cañones y aguas cristalinas que se ha convertido en la zona más buscada en la Comunidad Valenciana para descender por sus aguas. Especialmente por el estrecho de Chillapájaros, una zona en la que el río se encajona creando uno de los tramos de aguas bravas más famosos de la región. Las aguas del Mijares combinan rápidos moderados con olas (nivel III), pequeños saltos y otras partes más tranquilas. Con empresas como Somos Aventura (somosaventura.com), con sede en Montanejos, puedes apuntarte a este descenso para principiantes activos y también organizan actividades de hidrospeed, kayak y barrancos.
© @gualayaventuraRÍO GUADALFEO, GRANADA
El río Guadalfeo nace en Sierra Nevada y va descendiendo por valles y cañones hasta llegar al mar. En su camino, cerca de Órgiva (el punto de encuentro es el cámping), en plena Alpujarra granadina, ofrece las condiciones perfectas para disfrutar de las emociones del rafting y en estas aguas vivas y muy divertidas. El tramo para iniciarse que propone Salta Ríos (raftingenandalucia.com) es ideal para organizar un día inolvidable en familia, con niños desde 8 años. Un recorrido de unos 5 kilómetros, entre el Cortijo del Granaíllo y el puente de Órgiva. Se trata de un tramo con rápidos nivel II, para pasarlo bien. La actividad dura unas dos horas y media, entre saltos, pequeños rápidos, aguas tranquilas y juegos en el río. También lo organiza Gualay Aventura (gualay.com).
© Cordon PressRÍO NOGUERA PALLARESA, LLEIDA
Sort es la capital del Pallars Sobirà y el Noguera Pallaresa, el río que vertebra esta comarca de Lleida. Desde su nacimiento en las altas montañas pirenaicas hasta su desembocadura en el Segre recorre idílicos valles y se abre camino entre altísimos desfiladeros mientras alimenta su caudal con las aguas de otros ríos y torrentes que hacen de él uno de los mejores lugares para la práctica del rafting. Justo en el casco antiguo de Llavorsí, donde recibe las aguas del Noguera de Cardós, y poco antes las del Noguera de Vallferrera, comienza el tramo navegable más divertido, 14 kilómetros que se extienden hasta Rialp y que ofrece emocionantes descensos tanto para principiantes como para expertos. Rafting Llavorsi (raftingllavorsi.cat) y River Guides Pirineu (riverguidespirineu.com) organizan esta actividad.
© Cordon PressRÍO CABRIEL, CUENCA Y VALENCIA
El río Cabriel marca el límite entre las provincias de Valencia y Cuenca. En su descenso hacia el Júcar va tallando la roca caliza y dando forma a sinuosas hoces y otras formaciones geológicas, como Los Cuchillos, un conjunto de crestas verticales por las que trepan escaladores experimentados. Aunque hay rutas senderistas para disfrutar de este entorno, más intenso es subirse a una barca neumática y hacer rafting por sus aguas. Ruting (ruting.es), con sede en Venta del Moro, ofrece esta actividad en diferentes tramos, dependiendo la suelta de aguas del pantano de Contreras. Con más caudal se pueden recorrer 20 kilómetros de su curso en el paisaje más espectacular de las hoces disfrutando de divertidos rápidos y de la vegetación de ribera. Cuando hay menos agua, se hace en un tramo de 6 kilómetros en el área de Tamayo.
© @arrepionsRÍO MIÑO, PONTEVEDRA
El río Miño, el más caudaloso de Galicia, y Deza, afluente del Ulla, resultan perfectos para la práctica del rafting en la provincia de Pontevedra, pues cuentan con distintos tramos con varios niveles de dificultad. Para los que se inician en esta disciplina es el recorrido de 9,5 kilómetros que discurre por el Miño entre Cequeliños y Barcela, en la zona de Arbo. Para los que tienen algo de experiencia, el de 7 kilómetros que une Frieira y Barcela. Y para nivel avanzado está el tramo de 11 kilómetros entre Bascuas-Cira, en la zona de Silleda-Vila de Cruces, del río Deza. Arrepions (arrepions.com) organiza la actividad en embarcaciones de 2 a 12 plazas, las más pequeñas dirigidas por un monitor desde un kayak.
© Cordon PressRÍO EBRO, CANTABRIA Y BURGOS
El rafting en Picos de Europa es más técnico, más bravo y más espectacular. Hay varias secciones, dependiendo de lo que se busque: nivel infantil, más emoción o un día completo de intensa actividad. El tramo que discurre entre Arroyo y Aldea del Ebro tiene 9 kilómetros y está regulado por la presa que queda al lado del punto de partida. Más cortos, para público familiar, son los que tienen Bustasur como meta. La actividad la organiza H2ur.com (h2ur.com), quien también ofrece rafting en los cañones del Ebro y Rudrón.
© Redes socialesRÍO IREGUA, LA RIOJA
Una embarcación neumática, el raft y un grupo de personas dispuestas a disfrutar de una magnífica experiencia es lo único que se necesita para pasar un buen rato de deporte y aventura en las aguas del río Iregua, uno de los afluentes más importantes del río Ebro, que nace en la sierra Cebollera. Para realizar el tramo más fácil se embarca en la poza bajo el puente del desvío hacia Almarza y se desembarca en Torrecilla, un recorrido de pasos cortos seguidos de pozas. Más divertido y de dificultad intermedia, el tramo de 5 kilómetros que parte de la central eléctrica Panzares y llega a Islallana. Lo organiza Rafting Rioja Aventura (logroaventura.com), como también otros itinerarios por el río Najerilla.
© Cordon PressRÍO GENIL, CÓRDOBA
Nos situamos en la Subbética cordobesa para descubrir Benamejí, otro de los pueblos que atraen a los aficionados de los descensos de aguas rápidas y bravas. Visto su templo de la Inmaculada Concepción, ejemplo del barroco cordobés, y su famosa Grieta, desde la que se divisan las fronteras de las tres provincias que confluyen en este precioso lugar, hay que ponerse un buen traje de neopreno y subirse a la balsa neumática para disfrutar del tramo del río que transcurre entre este pueblo y Palenciana, con sucesivos rápidos y cerradas hoces. El rafting es el deporte estrella de la zona y el Genil uno de los pocos ríos andaluces en los que se puede practicar esta emocionante disciplina, las organizan empresas como raftingriogenil.com.
© Cordon PressRÍO GÁLLEGO, HUESCA
La Hoya de Huesca, en el Prepirineo aragonés, es una comarca llena de sorpresas, donde encontramos el castillo de Loarre, pueblos tan bonitos como Agüero y los singulares Mallos de Riglos, esos pináculos de roca conglomerada de llamativo color rojo. Frente a estos, en la escarpada margen derecha del río Gállego, se acurruca el pueblo de Murillo. Desde él, la carretera remonta el encañonado cauce del Gállego hasta la presa de la Peña, ofreciendo durante 5 kilómetros la visión estremecedora de los formidables plegamientos de roca caliza cayendo a pico sobre las aguas. Unas aguas bravas, de color turquesa, que atraen a multitud de aficionados al rafting, pero también a otras variedades náuticas como el hidrospeed o el kayak, aptas para todos los niveles. Las organizan empresas como Ur Pirineos (urpirineos.es), River Guru (riverguru.es) y Alcorce (alcorcerafting.com).
© Cordon PressRÍO SEGURA, MURCIA
Entre Cieza y Blanca, en Murcia, hay 17 kilómetros de distancia en coche, 13 si se hace a bordo de una embarcación por las aguas del río Segura. Un trayecto que se recorre en unas 3 horas y que va acompañado de un almuerzo o merienda después de disfrutar de la flora y la fauna del valle del Ricote. Rafting Murcia (raftingmurcia.es), pioneros en esta actividad en la zona ofrece este descenso en kayak, barca neumática y banana.




